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20 de Octubre de 2026Inteligencia artificial en educación: estudiantes del Biobío proponen supervisión humana y alfabetización digital
Más de 100 estudiantes de la Región del Biobío debatieron en la UCSC sobre la humanización de la inteligencia artificial, proponiendo límites éticos, alfabetización digital y control humano ante los algoritmos.
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¿Qué aspectos de nuestra vida no deberíamos delegar a la inteligencia artificial? Esa pregunta marcó el Congreso Fe y Razón 2026, instancia en la que más de 100 estudiantes de enseñanza media de la Región del Biobío reflexionaron sobre los límites de la tecnología y propusieron formas de resguardar la autonomía, la dignidad y el pensamiento humano.
La actividad se llevó a cabo en el Auditorio San Lucas de la Facultad de Medicina UCSC y contó con la presencia del Rector de la UCSC, Dr. Cristhian Mellado; el Vicerrector de Vinculación con el Medio, Andrés Varela; el Decano de la Facultad de Estudios Teológicos y Filosofía, Dr. Patricio Merino; el Director de Pastoral, Presbítero Víctor Álvarez; y representantes de la Fundación Educacional Colegios del Arzobispado de la Santísima Concepción.
Divididos en ocho mesas de trabajo, los jóvenes consideraron la IA como una herramienta capaz de potenciar el aprendizaje, aunque advirtieron sobre los riesgos de caer en la pasividad y reemplazar el pensamiento propio. Para ilustrar ese dilema, recurrieron a la analogía del martillo: “Se ocupa para construir, pero también puede ser un arma. Ahí aplica la ética de cada persona. Ocurre lo mismo con la inteligencia artificial”, reflexionaron.
Entre sus principales propuestas, los estudiantes destacaron la necesidad de avanzar en alfabetización sobre el uso de la IA para comprender sus alcances, resguardar la autonomía intelectual y evitar delegar el criterio personal en los algoritmos. En ese sentido, propusieron establecer límites al tipo de consultas realizadas a estas plataformas, planteando que no deberían sustituir a las personas en materias vinculadas con emociones o sentimientos y que su uso debería orientarse principalmente al análisis de información.
Supervisión humana a la Inteligencia Artificial
Asimismo, abogaron por mantener una supervisión humana activa, basada en el concepto de “humano en el bucle”. Es decir, un modelo en el que las personas guían, revisan o corrigen los sistemas de inteligencia artificial. En este ámbito, propusieron que comités de docentes y directivos supervisen los procesos automatizados para detectar eventuales sesgos o errores, considerando que la tecnología puede omitir matices y reducir la evaluación a resultados numéricos, en lugar de abordar los aprendizajes de manera integral.
Otro de los ejes del debate fue la distinción entre la identidad virtual y la esencia del ser humano. Los participantes contrastaron el “yo digital” con el “yo por completo”, subrayando que el primero representa solo una faceta filtrada de la persona, mientras que la dignidad humana radica en la totalidad del ser desde su nacimiento.
Al reflexionar sobre posturas como el transhumanismo, corriente que plantea superar limitaciones biológicas mediante la tecnología, los estudiantes citaron la película Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (2004) para defender el valor de las vivencias, la vulnerabilidad y el sufrimiento en la construcción de la identidad. “Esos sentimientos aparentemente negativos son necesarios para ser quienes somos. Hay que valorar lo humano y aceptar nuestra capacidad de aprender a través de la experiencia”, concluyeron.
Finalmente, frente al problema de la desinformación y la tendencia a delegar el criterio en herramientas automatizadas, las conclusiones del Congreso apuntaron a la necesidad de renovar los procesos educativos mediante metodologías más dinámicas, orientadas a enseñar a razonar, cuestionar y dialogar.


