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Agencia Uno, archivo

Tendencias

20 de Octubre de 2026

La regla del 30/30, no usar paraguas y buscar refugio en un paradero: lo que no se debe hacer durante una tormenta eléctrica

El paso de un sistema frontal con alta inestabilidad atmosférica encendió las alertas en el valle central y la precordillera. Más allá de todas las medidas anunciadas por las autoridades, expertos advierten sobre las conductas de riesgo frente a tormentas eléctricas.

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Los habitantes de la Región Metropolitana nuevamente quedaron sorprendidos ante una tormenta eléctrica que despertó a muchos durante la madrugada de este martes. Pero no se trató de un fenómeno aislado, dado que se repitió durante el mediodía y probablemente vuelva a ocurrir durante el transcurso de la tarde. 

A eso se suman las precipitaciones concentradas en pocas horas, que mantienen en constante monitoreo las quebradas y zonas críticas de distintas comunas. Aunque las alertas meteorológicas suelen centrar la atención pública en el colapso vial o anegamientos, la actividad eléctrica introduce un peligro crítico que con frecuencia se subestima. 

El riesgo real ante los rayos no comienza cuando el trueno retumba sobre las cabezas de cientos de ciudadanos sorprendidos, sino en la fracción de segundo previa donde se toman decisiones equivocadas: correr a guarecerse bajo un árbol añoso en una plaza, caminar con paraguas metálicos en áreas abiertas o esconderse de la lluvia bajo un paradero del transporte público. 

Uwe Rohwedder, decano de Ingeniería de la Universidad Central, advierte que “el error más común y con mayor tasa de mortalidad es refugiarse debajo de un árbol, especialmente árboles grandes, altos y que estén aislados. También el refugiarse en estructuras metálicas abiertas como kioscos de parques, pérgolas, alguna carpa de las que tienen estructuras metálicas y también las paradas de autobús. Estas protegen del agua, pero no tienen una protección contra las descargas eléctricas. También evitar el permanecer cerca de agua o de cercas metálicas, si estamos cerca de un río o un lago hay que alejarse un poco de las riberas como del Mapocho y las vallas de alambre que también son conductoras de corriente”. 

“En caso de tormentas eléctricas no es recomendable abrir el paraguas o usar alguno por varias razones. Uno, incrementa la altura al sostener el paraguas sobre uno y las probabilidades de recibir un impacto directo de un rayo aumentan. La mayoría de los paraguas tienen componentes metálicos como el tubo central, las varillas y si un rayo impacta directamente en el paraguas el metal se convierte en conductor y la descarga eléctrica llega hacia la mano de uno”, agrega.

La regla del 30/30

Rohwedder afirma que “los mayores cuidados de seguridad ante una tormenta eléctrica tienen que ver con una regla que también habla del 30/30. Es decir, si transcurren menos de 30 segundos entre el relámpago y el trueno, se debe buscar refugio de inmediato. No salir y no salir de ahí hasta que haya pasado por lo menos una media hora desde el último trueno escuchado. En exteriores, buscan refugio donde el más seguro es ojalá un edificio cerrado o también un automóvil con techo cerrado completo y las ventanas totalmente cerradas”. 

“Para el caso que uno estuviera en un lugar descampado, donde no haya ningún elemento para refugiarse, se recomienda ponerse en cuclillas. Es decir, agacharse lo más bajo posible sin tocar el suelo con las rodillas ni con las manos para no hacer puente o extender el cuerpo”, asevera. 

Asimismo, indica que “en caso que uno esté dentro de una casa, donde uno vea muy cerca los rayos y observe que dentro de la casa hay algún tipo de blackout o algún chispazo en alguna luminaria o algo irregular con respecto a un enchufe, es el momento en que sería bueno tratar de cortar la corriente. Esto, ojalá con zapatos de seguridad y con guantes de seguridad porque probablemente el sistema eléctrico pude haberse mojado por alguna lluvia anterior y puede estar dañado, ya sea por el efecto de un rayo o por la misma humedad”. 

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