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prohibición de los motores de combustión

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20 de Octubre de 2026

El histórico giro europeo: El eje Berlín-París-Roma liquida la prohibición de los motores de combustión para 2035

La prohibición de los motores de combustión para 2035 entra en un giro histórico tras el acuerdo de Alemania, Francia e Italia para flexibilizar las exigencias de CO2, permitiendo la continuidad de autos térmicos e híbridos en la UE.

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EN RESUMEN: PUNTOS CLAVE

  • Giro diplomático de peso: Alemania, Francia e Italia alinearon sus posturas para eliminar el veto absoluto a los motores de combustión en 2035, reemplazándolo por un límite de reducción de emisiones de CO2 del 90% real sin la obligación de compensar el 10% restante.
  • Garantías de protección industrial: El acuerdo impulsado por París busca vincular las ayudas al comprador al sello de fabricación europea, exigiendo que los autos cuenten con un 70% de componentes producidos en la Unión Europea.
  • Trámite legislativo pendiente: Pese a las contundentes declaraciones del canciller alemán Friedrich Merz, la medida requiere la aprobación del Consejo de la UE (15 Estados que sumen el 65% de la población) y del Parlamento Europeo.

La prohibición total de la venta de vehículos nuevos con motor de combustión programada por la Unión Europea para 2035 ha entrado en una fase de profunda renegociación. Alemania, respaldada por un entendimiento político con Francia y el apoyo de Italia, encabeza una ofensiva diplomática e industrial para flexibilizar la exigencia de cero emisiones de CO2 al escape. El objetivo central es suprimir la obligación de neutralizar el 10% residual de emisiones contaminantes, permitiendo la convivencia sostenida de mecánicas térmicas, híbridas y de combustibles alternativos junto con la movilidad eléctrica.

Revisión del bloque de motores térmicos en Europa: ¿Hacia un nuevo equilibrio automotriz?

El mapa automotriz global vive un remezón político de gran envergadura. Durante la reciente cumbre comunitaria en Bruselas, el canciller alemán Friedrich Merz emitió una declaración que marca un hito en la agenda ambiental del continente: “La prohibición de los motores de combustión ya es historia”. El anuncio es el resultado de un estrecho entendimiento con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, al que se suma la sintonía estratégica del gobierno de Italia.

El movimiento de las tres mayores potencias industriales de la zona euro busca reescribir la normativa europea que fijaba para 2035 una reducción estricta del 100% en las emisiones de CO2 al escape de los vehículos nuevos. La propuesta alternativa mantiene la meta de reducir un 90% de las emisiones en relación a los niveles de referencia de 2021, pero elimina el requisito de compensar el 10% restante mediante créditos verdes o exigencias rígidas de neutralidad total.

Este viraje responde a las persistentes demandas de los fabricantes, agrupados en la ACEA, que venía advirtiendo sobre el riesgo de un apagón industrial. Según datos de la propia industria, los automóviles convencionales e híbridos generan hasta tres veces más beneficio por unidad vendida que los eléctricos puros, un margen indispensable para financiar la propia transición ecológica.

¿Por qué las potencias automotrices europeas decidieron modificar la ruta hacia 2035?

La decisión de revisar el veto de 2035 obedece a un diagnóstico compartido entre Berlín, París y Roma sobre el estado real de la electrificación del mercado. Alemania, que concentra cerca del 24% de las ventas de automóviles de pasajeros de la Unión Europea, y Francia, con cerca del 15%, han experimentado desaceleraciones en las ventas de autos eléctricos puros. La falta de infraestructura de carga rápida homogénea en todo el continente y los elevados costos de las baterías continúan frenando la adopción masiva por parte de los conductores.

Al mismo tiempo, la irrupción masiva de fabricantes asiáticos en el segmento de autos eléctricos a precios altamente competitivos puso en jaque a la industria europea. La postura defendida por el Gobierno alemán apela a la neutralidad tecnológica: permitir que convivan los motores alimentados por e-fuels (combustibles sintéticos), biocombustibles, esquemas híbridos y la propulsión 100% eléctrica, dejando que sea la eficiencia técnica y el mercado los que determinen el ritmo de cambio.

Por su parte, el acuerdo incluye un importante matiz de proteccionismo comercial exigido por Francia. París aceptó relajar los topes de emisión a cambio de imponer que solo los vehículos cuyo 70% de componentes (y al menos el 10% de sus celdas de batería) sean producidos dentro de la UE puedan acceder a subsidios estatales o a la categoría preferencial de eCar.

La arquitectura institucional: el complejo trámite en el Consejo y el Parlamento Europeo

Pese a la contundencia política de los dichos de Merz, la prohibición de los motores térmicos no ha quedado formalmente anulada en el plano jurídico. El marco regulatorio vigente sigue exigiendo la neutralidad total de emisiones para 2035 hasta que el Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo aprueben y promulguen la reforma del texto legislativo.

A nivel procedimental, para que la propuesta de Alemania, Francia e Italia prospere en el Consejo, se requiere conformar una mayoría cualificada: un mínimo de 15 Estados miembros que representen al menos al 65% de la población total de la UE. Aunque los tres países representan un porcentaje decisivo de la población y del producto interno bruto del bloque, la negociación promete ser compleja.

Países como España se han opuesto a flexibilizar el calendario de 2035, argumentando que sus ecosistemas industriales ya han comprometido miles de millones de euros en inversiones orientadas de manera exclusiva al vehículo eléctrico. El debate en la Eurocámara estará liderado por el eurodiputado Massimiliano Salini, designado como relator del dossier automotriz, quien ha sugerido posiciones intermedias con metas de reducción situadas entre el 73% y el 80%.

  ALINEACIÓN POLÍTICA RESPECTO AL VETO 2035
  ┌─────────────────────────┬─────────────────────────┐
  │  Flexibilización (90%)  │  Defensa del 100% CO2   │
  ├─────────────────────────┼─────────────────────────┤
  │  Alemania               │  España                 │
  │  Francia                │  Países Bálticos        │
  │  Italia                 │  Sectores ecologistas   │
  └─────────────────────────┴─────────────────────────┘

¿Qué impacto tiene esta discusión en el mercado automotriz de Chile?

Aunque la discusión sobre el fin de los motores térmicos ocurre formalmente en Bruselas, sus repercusiones en el mercado automotriz chileno son directas e inmediatas. Chile importa el 100% de los vehículos nuevos que comercializa, siendo Europa uno de los orígenes clave para los segmentos de pasajeros, SUV y comerciales ligeros.

Si la industria europea amplía la vida útil de las plataformas térmicas e híbridas, la oferta disponible para Chile se mantendrá diversificada por más tiempo, evitando un encarecimiento brusco del parque automotor local. La Hoja de Ruta para la Electromovilidad en Chile prevé metas de adopción gradual hacia la década de 2030, pero la continuidad de la producción de motores de combustión de alta eficiencia en Europa ofrece a las marcas mayores plazos para adaptar sus catálogos locales sin depender de un único tipo de energía.

¿Podrá la UE alcanzar el consenso parlamentario antes de que termine el año, o la normativa sufrirá nuevas modificaciones frente a las presiones del mercado global? El desenlace de este pulso regulatorio marcará el ritmo industrial de los próximos veinte años.

Preguntas frecuentes

¿Qué acordaron exactamente Alemania, Francia e Italia sobre el año 2035?

Acordaron proponer la modificación de la normativa europea para fijar una reducción del 90% en las emisiones de CO2 de los autos nuevos para 2035. Esto elimina la prohibición absoluta de los motores de combustión y permite seguir vendiendo híbridos y autos térmicos eficientes.

¿Cuándo entra en vigor jurídicamente este cambio regulatorio?

El cambio no es inmediato. Se trata de una propuesta política que debe negociarse y aprobarse en el Consejo de la Unión Europea y en el Parlamento Europeo antes de convertirse en ley.

¿Qué papel juegan los combustibles sintéticos en la propuesta?

La postura de neutralidad tecnológica busca que los motores de combustión puedan seguir utilizándose utilizando e-fuels o biocombustibles limpios, sin forzar a que el mercado sea 100% eléctrico.

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