Mientras en el “Conti” el Gobierno y la oposición debaten qué se hizo mal en la isla y el ministerio del Interior ha dejado en claro nuevamente que los desalojos no se detendrán, los habitantes de Isla de Pascua, quienes están hoy en conflicto, levantan la voz. Acusan la excesiva violencia de la policía, están seguros que sus celulares están “pinchados” y afirman que no van a retroceder ni un centímetro en sus demandas. Además, dicen sentirse defraudados del Presidente Piñera.

Los rapanui heridos en la violenta incursión de Carabineros ocurrida el viernes pasado, 3 de diciembre, suenan -a la distancia- sorprendidos y choqueados. Como enfrentados, de verdad, a una experiencia que no se habrían esperado vivir. “Nunca en nuestra perra vida nos habían tratado de esta manera”, dicen a The Clinic On Line.

El presidente del parlamento Rapa Nui, Leviante Araki, al teléfono desde Isla de Pascua, está convencido que lo del viernes, fue un intento de asesinato. Y como ya lo ha dicho en otros medios de prensa, no van a parar, aunque eso signifique la muerte de uno de ellos. “Si yo te disparara, amigo periodista, qué estoy haciendo… ¿Qué te estaría haciendo? Te estaría tratando de asesinar. No sé. Supongo que sería para robarte tus cosas… tu celular. Yo tengo ocho disparos en la espalda. A mí me dispararon con una escopeta calibre 12. Munición de guerra. Nada de balines de goma”, acusa Araki.

Las fotografías llegadas de Isla de Pascua, al menos, confirman que la represión policial fue con todo. Isleños chorreados en sangre muestran sus cuerpos acribillados por perdigones a las cámaras, para que quede registro de una violencia inédita en Rapa Nui desde hace más de un siglo. Desde las ancestrales guerras de clanes y las piráticas expediciones occidentales, que secuestraban a los pobladores como esclavos.

Y pese a que en la oposición critican la lentitud del gobierno, no se vislumbra solución al conflicto. De hecho, como para echarle más leña al fuego, el senador del MAS, Alejandro Navarro, dijo ayer que en la isla se estaba viviendo un “un apartheid judicial”. Luego de enterarse de la decisión, según él, del Jueza de Garantía, que está prohibiendo a los pascuenses “transitar por las calles céntricas de Hanga Roa”.

“NOSOTROS PELEAMOS A CUERO PELADO”

Edie Tuki, testigo de la jornada del pasado viernes, tal como acusa Araki, también confirma que la policía disparaba perdigones de acero “del 12”. Él estaba en otro punto del pueblo, pero fue corriendo hacia la zona del desalojo apenas se enteró de que la policía atacaba. Cuenta que cuando llegó vio como Carabineros y la PDI “estaban haciendo el desalojo brutalmente”.

Edie agrega que la violencia subió de nivel, cuando un muchacho rapanui recibió un tiro en el ojo. Se estaba agachando a tomar agua, dice, y la policía pensó que iba a recoger una piedra y le disparó. Al ver esto, los que estaban ahí, cuenta, tomaron palos y se fueron contra los carabineros que avanzaban protegidos por escudos. Fue entonces cuando “Carabineros y la PDI empezaron a disparar como matando patos”. Porque, narra, no apuntaban bajo el cuello, al cuerpo, sino que a la cara de los manifestantes. “Nosotros, en cambio, estábamos peleando a cuero pelado, a pata pelada y sin nada”.

“Los ratis (Policía de Investigaciones) son los que más dispararon a la gente, no los Carabineros”, agrega Edie. Afirma que los miembros de la PDI aprovecharon la ocasión también para cobrar cuentas, porque sencillamente la población de la isla no los pesca mucho. “Yo conozco a los dos compadres (los detectives que disparaban) que son los que más bronca le tienen a los rapanui. Porque ellos llegan con la mentalidad del Conti, de mandar y hacer lo que quieren, como con los chilenos. Ellos tienen la mentalidad de la delincuencia. Y acá no hay mentalidad de delincuencia”.

LA SOMBRA DEL HÉRCULES

Ahora en la isla todas las confianzas hacia el Ejecutivo están rotas. Sobre todo porque sienten la contradicción entre lo que vivieron y las declaraciones de las autoridades: “El Intendente (Raúl) Celis dice que fue una cosa así nomás, pero él vio el hospital lleno, las camillas repletas de gente”, cuenta Edie Tuki. También todos niegan que policías hayan terminado maltrechos: “¿Haz visto la foto de un paco herido, acaso?”

“Esto viene del Gobierno, no de la Justicia. Ellos todo lo manipulan, ellos todo lo escuchan”. Porque la desconfianza llega a tal grado, que Edie, incluso, afirma que los teléfonos están pinchados, y señala extraños ruidos en la comunicación. “Esa sonajera… es cuando están interviniendo el teléfono”.

Leviante Araki, con sus 8 perdigones en la espalda, confirma los manejos de la autoridad: “El gobierno comenzó por dar un plazo de 60 días para establecer la mesa de negociación. Pero, antes de que terminara el plazo, envió a los efectivos del GOPE a desalojarnos. Para robarnos y asesinarnos. Este señor Piñera es un sinvergüenza y un ladrón. Este señor Hinzpeter, también es un sinvergüenza. Y el intendente, señor (Raúl) Celis, que llegó con los Hércules y los del GOPE, también. Pero si hay que morir, vamos a morir. Nosotros no tenemos miedo”.

“Lo que pasa aquí amigo es lo siguiente: El Estado es un sinvergüenza”, sentencia Leviante. “Quiere aprovechar, quiere la plata de la isla. Quiere nuestra tierra, quiere robar, asesinarnos… Mandan 120 efectivos del GOPE, sabiendo que no sabemos usar armas. Que somos pacíficos. Carros policiales, hay como 10 ahora en la isla ahora. Los trajeron en el avión Hércules. En cuatro vuelos. Cuando en Chile hay gente pobre, que no tiene casa en el Sur. Y aquí mandan 120 carabineros en cuatro vuelos del Hércules para asesinarnos”.

¿Se acerca más la hora de la independencia y la autonomía para Rapa Nui, después de lo que ha pasado?
-Nosotros nos vamos a independizar, responde sin vacilar el presidente del parlamento. “Siempre creímos en Chile. Después de lo que ha pasado no queremos nada con Chile. Estamos muy decepcionados. También del gobierno y del señor Piñera, al que acá sacamos con un 61% y que ahora nos da la espalda de esta forma. Créame, amigo, como ya le dije a otros periodistas, nosotros nos vamos a independizar. No queremos ser chilenos”.