Siendo todavía un dibujante de cómics durante los 90’ en España, Santiago Segura se sienta solo a comer en un restaurant chino. Lo siguiente le parece inverosímil, como sacado de una película, y es el incidente que recordará luego como el que lo motivó a hacer comedia. “Sentí que esa vergüenza ajena me producía gracia” dice. En la mesa contigua un tipo come con su esposa e hijos, el tipo no logra aceptar que no le hayan puesto cubiertos y pan. El tipo hace un escándalo. La gente lo mira. “¡Chinita! ¡chinita!” exige a la mesera para que le traiga su pan. Los fans podrán identificar perfectamente la escena, el episodio real se convirtió en la génesis de Torrente, el xenófobo, guarro y torpe ex agente policial.

La película, en su cuarta entrega “Lethal Crisis”, se posicionó como el estreno más taquillero de la historia del cine español, con una recaudación de más de 8 millones de euros en su primer fin de semana en cartelera.

Bajo la idea de devolver al público a las salas de cine y alentado por el mismo James Cameron, el gordo metalero de “El día de la Bestia” trasladó al facista Torrente y sus asquerosidades de siempre a un formato 3 veces más desagradable.

Así es como en plena crisis del cine en España, donde el año pasado parte considerable de las salas de exhibición fueron clausuradas por poca concurrencia, el estreno de Torrente contribuyó a la taquilla en un 134% de ingresos. Un logro para la película, cuyo director fue honrado como huésped de honor en la ciudad de Buenos Aires hace poco tiempo y cuyo estreno fue suspendido en Chile por falta de salas 3D pero se exhibirá igualmente como parte del Festival Sanfic el próximo 21 de agosto.

-Cómo fanático de los comics ¿Por qué decides, en vez de un superhéroe, crear un tipo tan torpe que es peligroso?
-He dibujado y leído mucho y la verdad es que los héroes no me interesaban demasiado. No es tan interesante el héroe a quien no le pasa nada. Por otro lado, siempre me gustaron mucho más los villanos, por eso cree este freak, este antihéroe. No sabes si quererle, odiarle o vomitar encima.

-Siempre dices que Torrente tiene mucho de realidad
-Sí, me da risa esa gente que no se da cuenta de lo que piensan de ellos. El tipo que llamaba a la “Chinita” ¿No se da cuenta de lo torpe qué es? ¿De lo triste que es? Torrente vive en un mundo totalmente absurdo donde piensa que es Don Johnson en Miami Vice.
Además, voy visitando países, voy conociendo gente y me doy cuenta que el Torrentismo es un hecho universal.

-Tu pareces un tipo mucho más recatado
-Te refieres a que todavía no te he metido mano ni nada, pero es que soy muy educado y civilizado. En eso no compartimos nada con Torrente pero esos personajes antisociales me hacen gracia. Además, Torrente es asqueroso pero está interpretado por un ser maravilloso a quien la gente no puede dejar de querer.

-¿Es realmente necesario ver a Torrente en 3D?
-No. Pero James Cameron me alentó. Me dijo has tu película 3D, es bastante fácil. Aunque fue bastante complicado, fue terrible, no fue para nada “Avaratar”. De todos modos ha quedado bien. Yo sigo pensando que el 3D es una chorrada, como puede ser el color, que no aporta demasiado a la película. Es un plus para que la gente vaya a las salas de cine que es algo que se está perdiendo.

-Es una forma muy guarra de mantener a la gente en el cine.
-Si, no quiero que muera el hecho de compartir una comedia con 300 personas, porque la risa es contagiosa y reírte con más gente libera endorfinas, sales más satisfecho. Verla en tu iphone está bien pero no es la misma experiencia. Así que vayan para que vean que absurda película he hecho. Y en 3D.