El acuerdo beneficiará a miles de afectados por el vertido, mientras que obligará a posponer el juicio previsto para el lunes, ya que las condiciones han cambiado, indicaron fuentes judiciales en Luisiana.

Once hombres murieron y millones de barriles de petróleo se derramaron en el Golfo cuando una plataforma petrolífera explotó y posteriormente se hundió el 20 de abril de 2010, causando la peor catástrofe ecológica en la historia de Estados Unidos.

Muchos de los demandantes son pescadores que perdieron su trabajo como resultado del derrame, reveló en su página online el diario The Wall Street Journal, que cita un comunicado de la BP, que liberó la información en las primeras horas del sábado.

El acuerdo beneficiará a miles de querellantes privados, pescadores y empresas de la zona, pero no afecta a la denuncia presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, otras agencias federales y gobiernos locales.

Este acuerdo se ha producido poco después de que el juez del distrito de Luisiana, Carl Barbier, retrasara el comienzo del proceso judicial para permitir que un grupo denominado el Comité Directivo de Demandantes pudiera negociar un pacto extrajudicial con BP.

El Comité Directivo representa los intereses de los pescadores y empresarios que alegaron que sus medios de subsistencia habían sido perjudicados por la explosión de la plataforma.