No es legal la marihuana, existen severas restricciones al cigarro y hasta es intolerable conducir con un vasito de cerveza en el cuerpo. Pero nuestros parlamentarios nos quieren prohibir más cosas. En un hecho insospechado, la próxima restricción extrema tiene en la mira a los juegos de video. Hace un par de semanas fue aprobado en el Senado un proyecto de ley que pretende… ¡Censurar los videojuegos “extremadamente” violentos!

Esta iniciativa, que pondrá límites a los que jugamos, fue presentada el 2007 pero (debido a la lentitud habitual del Congreso) este año está finalizando su tramitación. Los juegos “excesivamente violentos” que desataron la ira de los parlamentarios fueron “Grand Theft Auto: San Andreas” y “Resident Evil 4”. Lo más curioso de todo, es la descripción oficial que hacen en el proyecto de ley sobre estos aclamados títulos:

“El famoso GTA (Grand Theft Auto) San Andreas. Donde el protagonista es un ex convicto que debe intentar convertirse en el nuevo rey del crimen en la ciudad, cometiendo todo tipo de delitos para poder ganar puntos, a lo cual se ha sumado la tendencia de muchos niños de repetir en la vida real las misiones violentas contenidas en dicho juego, como lo demuestran los innumerables videos contenidos en Internet (YouTube) que intentan imitar las misiones de este criminal protagonista”.

“El juego Resident Evil 4, de Nintendo, que no sólo exacerba la violencia extrema en el desarrollo del mismo, sino que promueve conductas suicidas con frases tan decidoras como morir es vivir expresadas por monjes en rituales con características satánicas”.

El senador Eugenio Tuma (PPD), quien fue parte del proyecto, habló con The Clinic Online, explicando por qué apoya este particular tipo de censura. Tuma aclara que “esto no es una censura, sino que una regulación. Un control para evitar que los menores de edad tengan acceso a comprar o arrendar videojuegos excesivamente violentos”.

El senador PPD incluso tiene una experiencia personal con unos de estos juegos. Relata (con espanto) que una tarde llegó a su casa y vio a su hijo “jugando un asunto donde aparece un joven que es un delincuente. Se acerca a un auto, golpea al conductor y se lo roba. Después dispara, mata y atropella. Todo esto con un realismo terrible, en que salta la sangre por toda la pantalla”.

El juego mencionado, no es otro que el Grand Theft Auto. Tuma explica que tanto el como otros senadores cuestionan fuertemente los valores que promueve el juego: “en el video, se ve que el delincuente es muy hábil, mientras los policías son todos tontos. Eso termina estimulando un comportamiento que puede ser distorsionador para la formación de un joven”.

El parlamentario va incluso más allá, argumentando que el regular la venta de este juego, incluso podría evitar que se incentiven conductas delictuales. Recalca que “no es admisible que se establezca al delincuente como un héroe”.

El origen del proyecto

El proyecto de ley, en concreto, propone la regulación de la venta de videojuegos “excesivamente violentos” restringiendo su venta sólo a mayores de 18 años. Tuma explica que la idea fue asimilar la regulación de los videojuegos a lo que son las películas. Es por esto que la iniciativa propone aumentar las atribuciones del consejo de calificación cinematográfica, para que este mismo organismo “califique” a los juegos electrónicos.

El senador argumenta que así como se regulan ciertas películas por la exhibición de violencia excesiva, este mismo razonamiento se puede utilizar para los juegos. Sin embargo, a juicio de los parlamentarios, los juegos modernos pueden ser más violentos que los filmes más sangrientos.

Tuma confiesa que “he visto juegos con un nivel de violencia tan intenso, que superan a películas de guerra con sangre a borbotones. Ese jueguito del ladrón de autos, es peor que Rambo”.

Si bien no está claro cuál fue el hecho puntual que gatilló la creación de este proyecto, es fácil intuir que una experiencia familiar del algún parlamentario inspiró la regulación. El Senador Tuma aclara que, si bien sus hijos y nietos juegan con frecuencia juegos violentos, no es el quién se los compra: “Yo no sé ni los nombres. Son ellos mismos los que se compran juegos. Entonces, yo llego a mi casa, voy a la pieza de mis hijos y ya están con el asunto instalado. Me quedo mirando un ratito y me voy. La verdad, es que no entiendo que les resulte entretenida tanta violencia”.

El semáforo de Lavín

La ley que regula los videojuegos excesivamente violentos, tendrá una forma bastante particular de calificar los juegos. Se exigirá que la carátula del videojuego incluya un color determinado que indica su clasificación. Los tres colores, inspirados en la dirección del tránsito y en el semáforo del Since de Lavín, son:

Rojo: Juegos extremadamente violentos. Hay mucha sangre y se glorifica la violencia. PROHIBIDOS para los menores de 18 años. Títulos que caerían en esta categoría: Grand Theft Auto: San Andreas, Resident Evil 4, Assasin’s Creed.

Amarillo: Menor intensidad de violencia. Se recomienda sean jugados por mayores de 12 años. Títulos que caerían en esta categoría: Call of Duty, Dragon Ball Budokai.

Verde: Son juegos aptos para todos.
Títulos que caerían en esta categoría: Mario Party 8, Plant VS Zombies.

La prohibitiva iniciativa de ley es apoyada transversalmente, tanto por parlamentarios oficialistas como de oposición. Al respecto, Tuma reflexiona sobre el significado de ser progresista: “El hecho de ser progresista y de izquierda no significa que vamos a crear una sociedad donde no se prevengan situaciones que puedan distorsionar la formación de un niño. La derecha es muy prohibitiva en las libertades individuales y yo no estoy de acuerdo con ese tipo de iniciativas en general, pero en el caso de los menores es diferente”.

¿Habrá jugado algún videojuego Eugenio Tuma?, le consultamos. El Senador aclaró que no, porque es muy torpe con los botones.

Otros senadores que apoyan este proyecto son: Juan Pablo Letelier, Andres Zaldivar, Jovino Novoa, Jose Garcia-Ruminot