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Julio Ponce Lerou es el cuestionado controlador de Soquimich (SQM), la empresa que acaba de adjudicarse la licitación de las reservas de litio, que le permitirá explotar cerca de 100 mil toneladas del estratégico mineral hasta el año 2032. Es, también, el ex yerno de Augusto Pinochet.

Los cuestionamientos a su persona no son nuevos. Tampoco los que hacen alusión a su fortuna. Con el tiempo, el origen de su vertiginosa riqueza se ha convertido en un misterio.

Lerou es ingeniero forestal de profesión y estuvo casado con Verónica Pinochet Hiriart, una de las hijas del dictador. Su carrera como ejecutivo de empresas fue meteórica. Comenzó en 1978, cuando fue designado presidente de Celulosa Constitución. Al año siguiente fue nombrado gerente de las empresas de la Corfo. Allí estuvo hasta 1983, cuando llegó a la gerencia general. Paralelamente, a esa altura Lerou también había conseguido instalarse en varios directorios de empresas públicas, entre ellos la Compañía de Teléfonos y Soquimich. En 1983, sin embargo, tuvo que dejar todos los cargos.

Según cuenta la periodista María Olivia Monckeberg en su libro “El saqueo de los grupos económicos al Estado chileno”, el yerno de Pinochet, a quien califica como uno de los hombres más poderosos de la dictadura, tuvo una salida escandalosa por lo poco transparente que había sido su escalada en el servicio público.

-Es un hecho evidente que a Julio Ponce Lerou, sus cargos públicos y sus lazos familiares, le ayudaron a cohesionar una próspera posición económica. Cuando tuvo que alejarse de la actividad pública la tarea ya estaba hecha: ya había logrado amarrar una bien armada red de familiares y socios que -con la venia de militares y del equipo económico civil- alcanzó desde los principales puestos ejecutivos hasta las empresas estatales más importantes: Codelco, Soquimich y CAP -dice el libro de Monckeberg.

No fue hasta 1987, sin embargo, que Ponce Lerou volvió a aparecer. En ese año nuevamente hizo de las suyas. Tras la privatización de Soquimich, él y su grupo, la Sociedad de Inversiones Pampa Calichera, se quedaron con el control de la compañía. Este proceso también aparece registrado en el libro de María Olivia Monckeberg. Allí, la periodista cuenta cómo entre 1986 y 1988 Corfo le vendió el 93% de las acciones en 7.237.000 de UF, precio bastante menor a las 12.766.000 UF en que había sido estimado por los expertos. El “subsidio” benefició directamente a Ponce Lerou.

Hoy, el ex yerno de Pinochet ha logrado -a través de SQM- un liderazgo mundial en la producción de litio, con más de US$1.800 millones en ventas, de los cuales US$ 257 millones se generaron sólo en el primer semestre de este año. Estas cifras han consolidado su fortuna y el próspero negocio que hoy tiene por delante con la concesión otorgada por el gobierno de Piñera, pero han dejado nuevamente un manto de dudas sobre el origen de sus negocios. Tal como al principio.