El ministro del Trabajo, Juan Carlos Jobet, advirtió este martes que la solución de los asuntos salariales que forman parte de las negociaciones con los trabajadores recolectores de basura que se mantienen en paro, no es resorte de esa cartera, sino de las municipalidades y de las empresas privadas a cargo de la prestación de esos servicios.

Antes de retomar las conversaciones con los representantes de los trabajadores del aseo y ornato del país, el ministro Jobet dijo que la cartera tiene responsabilidad en lo referido a la normativa laboral, pero en lo que respecta a remuneraciones, eso es un asunto que no le corresponde zanjar.

“En el ámbito salarial queremos ser claros en que la responsabilidad de llegar a un acuerdo es una responsabilidad única y exclusiva de los municipios, las empresas privadas y los trabajadores. En ese ámbito, el Gobierno va a tender puentes y a facilitar el diálogo, pero esa responsabilidad es directa de las empresas y de los municipios”, enfatizó.

Respecto de las negociaciones que se iban a retomar este martes con los dirigentes nacionales de los trabajadores, Jobet aseguró que ha habido acercamientos, pero específicamente en lo que tiene que ver con cambios a la normativa laboral.

Mañalich anuncia mano firme con municipios y asegura que hará cumplir la ley

El ministro de Salud, Jaime Mañalich, aseguró que el Gobierno hará uso de todas sus atribuciones legales para salvaguardar la salud de la población, ante el riesgo sanitario que podría implicar la prolongación del paro de los trabajadores recolectores de basura de ocho regiones del país.

El titular de Salud recordó que el Ejecutivo, a través de la cartera que él dirige, puede evaluar la aplicación de multas a aquellos municipios que no cumplan con el retiro de desperdicios, pero además cuenta con la facultad de decretar “alertas sanitarias” que buscan impedir daños en la ciudadanía.

“La alerta sanitaria, lo que busca, es que el problema específico, que es el riesgo de la eliminación de basura, sea controlado por la autoridad sanitaria y, de esa manera, superar el problema dure lo que dure la huelga. Aquí no vamos a aceptar que haya un riesgo para la ciudadanía”, advirtió.

El ministro Mañalich recalcó que es en la Región Metropolitana donde se concentra la mayor dificultad, como consecuencia de la paralización de los trabajadores del aseo urbano a lo largo del país.

“Nuestras estadísticas, independiente de que esta es una huelga ilegal, que tiene distintas profundidades, en distintas comunas, es que hay alrededor de 50 comunas con municipios afectados, pero la mayoría de ellos, veintiséis, se concentran en la Región Metropolitana, significando esto, para la ciudad de Santiago o para la Región Metropolitana en particular, un hecho especialmente peligroso”, detalló.

El titular de Salud se refirió también a la eventualidad de que algunos municipios determinen suspender las clases, algo que definió como una medida desproporcionada y propia de algunos jefes comunales que habrían actuado “alineados” frente a este conflicto laboral.

“Hacemos un llamado muy ferviente a que las clases no sean suspendidas. No vemos ningún motivo para que eso deba ocurrir y, además, quiero reiterar que en muchas comunas que hoy día tienen esta situación de riesgo, los niños reciben alimentos, vacunas, educación en sus escuelas y no nos parece que sea una repuesta proporcionada. Lo vemos más como un instrumento de presión adicional frente a este conflicto que ha alineado a algunos alcaldes desgraciadamente”, sostuvo.