La comisión de cultura del comando de Evelyn Matthei, presidida por Pablo Ortúzar y con Alvaro Bellolio como secretario ejecutivo, ya afinó la propuesta que será presentada mañana ante los otros 16 grupos de trabajo temático que organizó el comando, según informa hoy el diario La Segunda. El texto, propondrá, entre otra serie de medidas, regular la emisión de farándula en televisión en horario para menores.

El “Documento programático en el área de cultura”, que podría sufrir cambios, entrega diversas fórmulas para que “la vida cultural sea parte también de la demanda ciudadana por una mejor calidad de vida”.

De acuerdo a lo detallado por La Segunda, en el texto -que desarrolla temáticas patrimoniales, de nuevas tecnologías, fomento de los museos y empresas creativas, entre otros aspectos- se proponen mecanismos para focalizar en los niños el apetito por la cultura , haciendo el símil con la “épica” batalla del doctor Fernando Monckeberg contra la desnutrición infantil y sus males: “Hemos diseñado un ambicioso programa que tiene como horizonte asegurar que ningún niño en el país, haya nacido en la región que sea y en la condición social que sea, carezca de los estímulos necesarios para que, a corta edad, se le abra el mundo de la cultura y viva en él el resto de su vida (…). Este es el eje de nuestra política cultural”.

Al formular los lineamientos de una “Política nacional del libro y la lectura”, desestima la propuesta de eliminar el IVA de los libros, pues “no es una solución para el problema de fondo: el déficit de habilitación lectora y hábito lector entre la mayoría de los chilenos” (sólo sirve a los ya lectores, se explica).

Entre otras medidas, el comando propondrá “Campañas Un Cuento al Día y Chile País Lector” que promuevan la lectura en niños y reforzar en adultos la importancia de leer, facilitando su acceso.

En esta línea, se crearía una “Canasta de nutrición cultural”: “Vincularemos los alimentos que entrega el Programa Nacional de Alimentación Complementaria con canastas de nutrición cultural, consistente en packs que incluyan información para la madre y material de estímulo para sus hijos, con juguetes, música, cuentos y dibujos para pintar”, señalan.

La idea es que se entregue material que evolucione “junto con las etapas de crecimiento del niño, al igual que la leche va cambiando su composición nutritiva”: Desde el embarazo y hasta los 6 años de vida del menor, “cubriendo así la etapa más importante y determinante de su desarrollo cognitivo y emocional”; especifica el vespertino.

Además, el documento prohibirá a los colegios exigir libros de texto del año, “fijándose un rango de tiempo de 3 o 4 años en que los libros de texto de la misma editorial correspondientes al mismo curso tendrán plena validez”, propone.

Un capítulo especial tiene la propuesta cultural en temas de la TV, donde se destina un acápite especial a la preocupación por contenidos de calidad: “Cuando miramos la realidad actual de la televisión nacional es difícil pensar que el correcto funcionamiento de ella esté lo suficientemente resguardado”. Y ataca frontalmente la “programación de farándula”, entendida como “la concentración preferente en los aspectos morbosos de la vida de los ‘famosos'”.

Según el documento citado por La Segunda, “la promoción pública del morbo en horarios en que la audiencia está compuesta por niños y jóvenes, entendido el morbo en sus acepciones de “interés malsano por personas o cosas” y “atracción hacia acontecimientos desagradables”, no puede sernos indiferente”.

Ante ello, proponen “estudiar la clasificación de los contenidos morbosos respecto de la intimidad de las personas como programas con un contenido no apto para menores de edad: sólo podrían transmitirse en horarios de adultos”.