Apenas 18 años tenía Raúl Castro Antipán cuando decidió abandonar la lucha por la reivindicación territorial mapuche que había abrazado en su adolescencia y convertirse en un infiltrado de Carabineros para, en sus palabras, “desarticular” la Coordinadora Arauco Malleco (CAM).

Sobre cómo llegó el joven indígena a convertirse en un informante de la Dirección de Inteligencia de Carabineros (Dipolcar), hay más dudas que certezas, pero su testimonio esta semana en el juicio que se siguió en el tribunal de Angol contra dos mapuches menores de edad por Ley Antiterrorista dejó clara una verdad que había sido denunciada sin pruebas una y otra vez por el lonko Víctor Queipul de Temucuicui: en su comunidad las fuerzas de orden estaban haciendo algo más que allanar el territorio cada cierto tiempo, alguien estaba trabajando desde adentro con Carabineros. Ese alguien hoy tiene rostro: un estudiante de 23 años cuya información ha llevado a la cárcel a 14 personas, que finalmente han sido absueltas por la justicia. Un “testigo protegido” del Ministerio Público que es algo más que eso.

EL FICHAJE
The Clinic Online tuvo acceso al testimonio completo de Castro Antipán. En el audio, el joven hace referencia a que fue reclutado en febrero de 2009 y aunque no detalla las circunstancias, sí expone ciertos antecedentes.

En el mes que inició su trabajo como espía, Carabineros allanó su domicilio en la IX Región y halló dos balas calibre 32 que pertenecían a un familiar uniformado a quien casualmente se le quedaron cuando estuvo de vacaciones.

Aunque no lo explícita, al parecer esta fue la ocasión clave porque asegura que tras ello fue entrevistado por Carabineros y “me ofrecieron ser informante o actuar como agente informante en la Coordinadora para desarticularla y a cambio lograr beneficios sobre una detención en el regimiento de Coyaique por hurto de material de guerra”.

-¿Cuál fue el motivo de su acercamiento?-, le consultó la fiscalía.

Y respondió:

-Por blanquearme se podría decir. No quería tener problemas con la justicia, quería hacer mi vida tranquila y ahí me empecé a apoyar en ellos. Ellos me empezaron a enseñar técnicas de inteligencia. Técnicas para infiltrarme en la organización y de a poco fui sacando información. Y que fue valiosa y se logró detener a todas las personas que participaron en el atentado en ese momento, o a la mitad se podría decir. Se logró esclarecer hechos de gran relevancia en Malleco y Cautín.

EL AVISO

Los hechos a los que hace alusión Castro Antipán son dos.

El primero, un atentado a un Tur Bus, ocurrido en julio de 2009 y que provocó que 12 mapuches fueran formalizados y finalmente absueltos en 2013 tras una extensa huelga de hambre.

El segundo, fue un incidente ocurrido en el peaje Quino en octubre de 2009, oportunidad en que fue quemado un camión y que provocó la detención de Juan Queipul y Luis Marileo quienes también fueron absueltos este miércoles. En suma, los testimonios de Castro Antipán siempre han sido considerados sin peso probatorio para la judicatura, pero han dejado en evidencia una práctica a lo menos extraña.

En el juicio en Ángol, y en contradicción con lo declarado previamente, Castro Antipán, asegura que como agente de la inteligencia logró informar a la Dipolcar un día antes del atentado al vehículo Tur-Bus, porque se enteró de la acción. Lo particular de esta situación es que pese a dar la advertencia, nadie intervino para evitar que el atentado se concretara y de hecho Castro Antipán participó de él.

Este es el diálogo textual con un abogado defensor sobre esta situación en particular. Las consultas son sobre el Servicio de Inteligencia Policial de Carabineros (Sipolcar), una especie de división comunal de la Dipolcar.

-Usted dijo que había participado en otro atentado.
-Sí, en julio 2009

-Ese atentado también estaba en conocimiento de la Sipolcar de Temuco
-Sí. Ahí la Sipolcar tuvo conocimiento el día antes y el dia después cuando les entregué toda la información.

-Y la fiscalía tuvo conocimiento..

-No tengo conocimiento de eso.

(La Fiscalía de Temuco precisó ayer que Castro Antipán no cumplía funciones para la institución)

-El mes de julio del atentado a Tur Bus usted le informó a la Sipolcar el día antes de que iba a ocurrir ese hecho y al día después le informa de todo lo que pasó.

-Sí.

-Y en este supuesto atentado (peaje Quino) se viene solo y ni siquiera les dice que viene de Temuco para acá…
-No les informé, no les dije nada.

Sobre la quema del camión en el peaje el relato de Castro Antipán es que “nos fuimos hacia la ruta que dirige a Cautín Millalano. No sabíamos dónde íbamos (…) En el furgón llevábamos armamento pistola escopetas. (…) La primer orden era no disparar a los vehículos por lo que le pasó a una jueza que iba pasando cuando atentaron en Chamichaco, y a la jueza le dispararon en una puerta o en una rueda (…) Llegó un camión súper grande, trató de huir, se bajó al conductor, al acompañante, se roció la cabina con combustible y quemamos el camión. Para detener al camión se puso Queipul con un fusil M-16”.

Cuando le consultaron que hizo con las armas después de la quema del camión, sólo apuntó a que la había dejado en Temucuicui, hasta donde llegaron después de un día y medio de camino, trasladando un fusil M-16 y escopetas.

Luego de llegar al mencionado lugar, dijo que apagó su celular y que el lunes 13 de octubre de 2009 partió a Ercilla. Allí prendió el aparato y de inmediato lo llamaron los agentes de la Dipolcar, a quienes les relató lo sucedido, aunque insistió en que Carabineros no sabía que iba a estar presente en este incendio.

EL PASADO PRO MAPUCHE Y LA GANANCIA DE INFILTRARSE

El acercamiento de Castro Antipán a la CAM, que le permitió posteriormente ser espía, partió en 2007. Su labor primaria fue reunir alimentos y conseguir dinero para el movimiento. Era parte de la “red de apoyo”.

Logró ascender en la institución gracias a su “compromiso de lucha por el pueblo mapuche”, el que se debilitó cuando fue convocado al servicio militar. Al regimiento de Coyhaique llegó el aviso de que estaba involucrado con la CAM y su casillero fue allanado tras un ejercicio. Descubrieron municiones y fue procesado por la ley militar. Ese proceso se cerró, pero Castro Antipán afirma que lo presionaron mencionándole este hecho y que, tras acogerse a la delación compensada, recibió beneficios:la fiscalía le paga un lugar donde vivir y Carabineros lo protege día y noche, a pesar de que asegura que ya no mantiene vínculos con Dipolcar.

“¿Qué ventajas tiene usted en este tiempo?”, se le preguntó luego de que confesó ser informante de la inteligencia policial. Allí su tono cambió.

-Yo podría estar viviendo tranquilamente en el campo o estar viviendo en la casa de mi mamá en Temuco, pero por medidas de seguridad me tuve que ir de Temuco. Entonces yo no encuentro que sea ninguna ventaja que me estén arrendando una casa y estar escondido y vivir con miedo de que en algún momento me pueden hacer algo.

AUDIO GENTILEZA DE CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y DEFENSA SUR

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