“Solo es devastación lo que yo veo día a día. Sí mi amor, te juro que me cuesta hablar porque todo este desastre me tiene muda. Miro los cerros y no quedó absolutamente nada. Es como si una bomba atómica hubiera caído sobre Valparaiso. Desde el momento que empezó a quemarse todo, yo estoy trabajando non stop, sin descanso.

A mí lo único que me interesa es hacer mi trabajo, pero cuando sufres discriminación del gobierno Regional, no te queda otra alternativa que irse a trabajar solita no más. El mismo día sábado fui a la Intendencia para informarme de la situación de la gente. ¿Cómo me respondieron? Cerrándome la puerta en la cara. No me dejaron entrar. Imagínate, corazón, ese día fui la burla de todos. Vi cómo el intendente se reía con funcionarios de Carabineros e Investigaciones. Y es terrible sufrir discriminación como concejala por parte de autoridades, porque yo también soy una autoridad. Yo no soy un mono que causa risa. A mí la gente me eligió y merezco respeto. Así que tomé la iniciativa no más y filo con los malos tratos homofóbicos que no aportan nada en días tan tristes. Suficiente tragedia ya hay, ¡ya está no más!

Pero a mí no me pueden importar esas cosas malas, porque hay que trabajar día y noche por la gente. Y no me refiero a estar organizando cositas para allá, cositas para acá. Yo estoy con ellos, llevándoles agua, moviendo escombros, llevando materiales, frazadas. Si yo ya estoy ronca linda, porque he estado todo el día gritando. Porque Dios mío, no sé como pasan estas cosas mi amor, no tengo palabras. Justo le pasan al pueblo, la gente más humilde lo perdió todo.
A mí no me gustan los centros de acopio porque son puras demoras. La gente está desesperada. La ayuda se necesita ahora y no tienen porqué andar esperando que uno se organice. Y de hecho, yo que viví como autoridad el incendio del año pasado, los centros de acopio se prestan para puras tragedias. De hecho el domingo, llegó un camión a las 00:30 horas a buscar mercadería a la Escuela Grecia, todo eso comandado por un ex concejal. ¿Dónde fue a parar esa ayuda? Yo no me he enterado. Y justamente esas son las cosas que hay que evitar. Y no te lo digo de cahuinera, la pura y santa verdad no más.

Yo crecí en el cerro Playa Ancha y menos mal que no le pasó nada a mi casita. Pero tengo familiares, amigos, travestis que lo perdieron todo. Estamos en shock. Este sufrimiento no se lo doy a nadie, ni a la gente que me odia, mi amor. Porque perderlo todo en diez minutos, todo su esfuerzo, todas sus cositas es algo espantoso. ¡El circo de los travestis se calcinó! Las chicas están en la calle, albergadas también. Y la gente las ha tratado bien, si el pueblo es un amor, yo les agradezco cada día sus muestras de cariño. Y me impresiona la fuerza, ¡es que esta gente no se resigna!

Por eso yo los hago reir, les bailo y les canto, porque la gente necesita una sonrisita. Yo me río con ellas, les hablo de los travestis, de lo bien que la vamos a pasar en la Ramada de Playa Ancha. ¡No sean amargosas! les digo. No podemos quedarnos amargosas toda la vida. Tenemos que salir adelante como porteñas luchadoras que somos. Yo quiero que ellas sientan mi apoyo, porque yo, mi linda, lucharía por todos mis porteños hasta el día que me muera.

Me emociono, mi amor, perdóneme, es que es imposible que a una no le caigan unas lagrimitas. Entre tanta discriminación de parte de políticos, la gente me entrega su cariño y no me falta nada más. Acá no necesitamos gente que ande para la foto, sino que vengan a trabajar de verdad. Obviamente hay excepciones como Ricardo Lagos Weber y otros concejales que han estado trabajando mano a mano conmigo. La Presidenta ha mandado ayuda, pero obvio que no es suficiente si son cerros completos pelados, miles de casas que quedaron en nada. Ella no se pudo aguantar, si le dijeron que no viniera para los cerros y vino igual no más la muy porfiada. Y estaba muy afectada, le caían las lagrimas a la Presidenta. No podía creer lo que veía. Me dio pena que algunas personas le gritaran cosas, porque la verdad es que yo del gobierno no tengo nada que decir. Son las autoridades regionales las que no hacen bien su trabajo. Y ellos son los que pagan las culpas.

Yo le pediría a la Presidenta que ponga más ministros en terreno y cercanos a la gente. Acá vino el Álvaro Elizalde y la ministra de Salud. Lindos, amorosos ellos, me encantaron. Porque no son de las autoridades que se limpian la cara después de darles besos a la gente. Y te juro que con el gobierno anterior así era. Y eso no puede ser porque hay que cambiar la mentalidad. Las autoridades como yo, tenemos el deber de estar con la gente. Ahí en la tierra, en la basura, ensuciándose los zapatos. ¡Como que en la oficina les dio amnesia! Ellos también lucharon en algún momento, mi amor, a los políticos se les olvidó lo que es sacarse la mugre por el otro, tienen que aprender a la fuerza no más. Ese es el trabajo que hay que hacer. ¡Dar hasta que duela! Yo soy del pueblo y me sale natural, pero los que no saben, es nuestro deber enseñarles cómo realmente se hace la pega.

Necesitamos que tengan todos mucha fe, todos los porteños somos fuertes. Yo soy muy católica y rezo por ellos todos los días en el santuario que tengo en mi casa. Les traje la virgencita de Guadalupe para la gente que quiera rezarle. Para el resto, amor laico, mi linda. Vamos a salir de esta se los juro por lo más lindo ¡bien dignas, he dicho!”.