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El viernes 13 de junio pasado, en la madrugada, el diputado DC Marcelo Chávez Velásquez, se volcó en San Pedro de la Paz, VIII Región. Se fue del lugar evitando con ello que le practicaran la alcoholemia de rigor. Testigos declararon que la mujer que lo acompañaba ofreció dinero para que no hablaran. Más tarde desconocidos llegaron hasta el lugar y le sacaron las patentes al vehículo. A raíz del accidente, la fiscalía de Concepción inició una indagatoria desformalizada, aún vigente.

Hasta ahí la historia es conocida y el propio parlamentario reconoció el hecho, dijo que estaba en shock, que unos amigos lo fueron a buscar y como estaba sano se fue a casa. Luego pidió disculpas y aseguró que enfrentaría la acción de la justicia.

Seis años antes, el 4 de octubre de 2008, a las 5.15, dos carabineros hacían su ronda normal por Concepción. De pronto recibieron un mensaje radial que informaba de un accidente en las Violetas con Avenida General Novoa. Los dos funcionarios de verde llegaron a las 5.21. Allí observaron, señala el informe policial, que se encontraba un station wagon Subaru color gris, que había chocado al supermercado “La Estrella”, rompiendo el cerco metálico de 6 metros, la estructura del frontis, las puertas, ventanales y maquinaria. Su dueña avaluó los daños en $ 2.790.000.

No fue la única propiedad afectada, hubo otra de al lado que sufrió daños en el cerco metálico y las panderetas quebradas. La moradora indicó que, al menos, el precio del arreglo ascendía a $ 660.000

En el vehículo no estaba el conductor, pero sí los documentos del vehículo y los del actual diputado Marcelo Omar Chávez Velásquez. En el lugar los carabineros se enteraron que este último había sido trasladado al hospital regional. Eso ocurrió, en menos de siete minutos, supuestamente.

Se dirigieron entonces hasta el centro asistencial. Allí los policías se percataron “de forma inmediata que éste se encontraba en estado de ebriedad, debido al fuerte hálito alcohólico, rostro congestionado, incoherencia al hablar e inestabilidad al caminar”, tal como se lee en el acta de formalización del Ministerio Público.

Chávez Velásquez se sometió voluntariamente a la alcoholemia y -de acuerdo al documento- marcó nada menos que 2.0 gramos de alcohol en la sangre. Nunca fue detenido, sino que fue “citado”.

Papeles limpios

El fiscal Carlos Palma, lo acusó ante el Juzgado de Garantía de Concepción, en calidad de autor de manejo en estado de ebriedad causando daños, en grado de “consumado”.

El perseguidor penal solicitó la imposición de una pena de 200 días de presidio, una multa de 5 UTM y la suspensión de la licencia por un plazo de seis meses.

Así las cosas, la fiscalía, como suele suceder en casos de este tipo, llegó a un procedimiento simplificado y se decretó ante el mismo tribunal la “suspensión condicional del procedimiento”. En otras palabras no se le aplicaría condena -porque tenía “irreprochable conducta anterior”-, pero debía firmar un año y evitar que lo formalizaran por otro delito. Se sumó además la suspensión de la licencia por seis meses, hecho verificado en el acta de audiencia del 8 de abril de 2009.

Ahora bien, como el ahora parlamentario cumplió con las medidas, el caso fue sobreseído y no registra anotaciones en su papel de antecedentes.

Respecto de la huida del 13 de junio pasado, luego de volcarse, distintos fiscales y abogados consultados por este diario explicaron que Chávez Velásquez hizo bien al huir, procesalmente hablando. Lo anterior, porque si se comprobaba que había consumido alcohol, lo más probable es que la fiscalía lo acusara y fuera condenado, debido a la reiteración del hecho.

Actualmente, la indagatoria en la fiscalía penquista sigue abierta, y Chávez Velásquez podría enfrentar nuevamente a la justicia, ya que arrancó del lugar, sin realizarse el análisis que ordena la ley. Sin embargo, resulta difícil acreditar que iba borracho, toda vez que no hubo terceros afectados.

Este diario intentó obtener una versión de parte del parlamentario, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.