SQM

Desde principios de esta semana un equipo de la firma norteamericana Shearman & Sterling se encuentra en Chile para recopilar información sobre los aportes que SQM habría realizado a campañas políticas. El estudio fue contratado por la misma compañía para realizar una auditoría independiente y externa. Se trata de la misma firma que en marzo creó controversia al interior de SQM cuando se decidió no seguir su sugerencia de realizar este informe independiente y entregarlo a la Securities and Exchange Comission (SEC), lo que finalmente causó la renuncia de tres representantes de Potash Corp en el directorio.

Shearman & Sterling es una prestigiosa y poderosa firma que en la que ya desde su fundación en 1873 Thomas Shearman y John William Sterling se concentraron en litigaciones y en transacciones. De hecho, llegaron a representar a Henry Ford y a negocios incipientes que lograron prosperar. Así han tenido una larga relación con clientes como la familia Rockefeller y los bancos antecesores de Citigroup y Deutche Bank. Es una de las más antiguas del país y hoy están avaluados en 752 millones de dólares contando con cera de 900 abogados en 20 oficinas en el mundo, incluidos París, Tokio, Roma, Toronto y Sao Paulo. Entre sus empleados, además, se cuentan numerosos ex fiscales.

La experiencia de esta firma con la Securities and Exchange Comission es tan amplia que en 1976 “en virtud de un decreto de consentimiento, la SEC nombró a nuestro jefe de litigio como consejero especial para investigar y reportar las prácticas extranjeras de marketing de Lockeed Aircraft Corporation. Desde ese compromiso, Shearman & Sterling ha estado involucrada con muchos de los mayores, más complejos y trascendentes casos de anti-corrupción, sometidos a supervisión del Departamento de Justicia, la SEC y autoridades gubernametales internacionales”, señalan en la descripción de su trabajo relacionado a la Acta de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA), la ley por la cual la SEC estaría investigando a SQM. Esto significa que están validados y legitimados por la SEC para realizar auditorías como las que hoy se encuentran haciendo para SQM.

Entre los trabajos que realizan para clientes están la elaboración de informes de cumplimiento e investigaciones internas, representar los intereses corporativos e individuales en investigaciones gubernamentales, desarrollar e implementar programas anti corrupción para el cumplimiento de las regulaciones y el monitoreo de los progresadas de cumplimiento de regulaciones a través de acuerdos con los gobiernos.

En una entrevista del año pasado, uno de los abogados asesores, Danforth Newcomb, un reconocido experto y master en FCPA, se refirió a las investigaciones que la SEC y el Departamento de Justicia realiza en base a esta acta, refiriéndose a la “oportunidad de divulgación voluntaria”que podrían tener las empresas en Estados Unidos y si las empresas deberían o no tomarla. Si bien señaló que no existe sólo una fórmula correcta, dijo que al considerar esta opción “las compañías deben fijarse en todas las otras jurisdicciones que pueden verse afectadas por esa divulgación. La compañía tiene una decisión que tomar: ¿Es una jurisdicción que requiere fundamentalmente divulgación coordinada y simultánea, por ejemplo, en Canadá o Europa? ¿O es esta una jurisdicción en la que si la compañía revela información, estaría haciéndolo a las mismas personas que son sujetos de la investigación? Es decir, la misma gente que está recibiendo pagos”. Además agregó que hasta que no exista una ley global en el tema, no hay ninguna garantía de que las compañías no puedan ser procesadas por el mismo cargo en diferentes países.