longueiraA1

El ex candidato presidencial de la Alianza, Pablo Longueira, declaró en calidad de testigo el 17 de abril pasado ante los fiscales Luis Toledo y Sergio Moya en el marco de la investigación por el Caso Caval.

En el documento que publica este martes La Tercera, el ex presidente de la UDI, negó cualquier vínculo con la compra y venta de terrenos en Machalí por parte de Caval Limitada. La empresa de Natalia Compagnon (50%), nuera de la Presidenta Michelle Bachelet.

Esto ocurrió luego de que Victorino Arrepol, gestor de Caval, declarara ante el Ministerio Público, que Longueira iba a ser uno de los que recibiría parte de las ganancias de la transacción. El ex ministro calificó su vinculación con el cuestionado negocio como “la infamia más grande que me pueden decir”.

Sobre sus actividades económicas, el ex candidato aseguró que “actualmente me dedico a algunas asesorías, por lo cual formamos una sociedad con mi señora, que es ingeniero agrónomo, una periodista, otros profesionales del tema jurídico, computacional, secretaria y un auxiliar. Presto servicios servicios a varias compañías en diversos proyectos como energéticos, núcleos de emprendimiento que es un proyecto inmobiliario, ninguna vinculada al tema de esta investigación. No tengo negocios con Andrés Chadwick, pensamos en un proyecto de asesorías pero no la concretamos”.

Sobre Juan Díaz, el hombre ligado a la UDI que ofreció los terrenos a Caval y que repartiría las ganancias del millonario negocio inmobiliario, Longueira dijo que no ha tenido contacto con él y aseguró que “es un militante de la UDI. No me acuerdo de cuando lo conozco. Tuvo un rol importante cuando tuvimos que enfrentar la situación del caso Spiniak, aportando información útil a las policías. Jamás ha sido mi asesor o colaborador, nunca he tenido una relación contractual con él. El se crió y vivió en el entorno de la parroquia del Cura Jolo y Gemita Bueno en Quinta Normal, en el referido caso y a propósito de eso lo conocimos. Nos aportó antecedentes muy útiles para desmontar la farsa que fue ese caso. Nos permitió tener acceso a una reunión privada en que quedó claro que todo era falso, no obstante que todo el caso y la problemática duró 10 meses”.

“Respecto de lo que manifiesta Victorino Arrepol, a quien no conozco, de que yo recibiría parte de las ganancias del caso Caval puedo afirmar que no es efectivo, que es una gran infamia, que lo descarto absolutamente. La infamia más grande que me pueden hacer es decir que yo recibiría un peso de este negocio. El daño que me causan al vincularme a este tema y personas es enorme”, detalló.