Carlo Altamirano funeral Aylwin A1

“Me equivoqué”. Esa fue la frase que coronó la visita del exsecretario general del Partido Socialista en la UP, Carlos Altamirano Orrego (93), el miércoles al velorio popular de Patricio Aylwin Azócar en el salón de honor de la sede de Santiago del Congreso. Un frase destacada ayer por el diputado Osvaldo Andrade durante el discurso oficial en el homenaje del parlamento al primer Presidente tras la larga y cruel dictadura de Augusto Pinochet.

La sorpresiva y discreta visita fue usada por la Nueva Mayoría para resaltar la unión programática de ambos partidos -el PS y la DC- en la actualidad.

Figuras del oficialismo alzaron el gesto de Altamirano Orrego como símbolo de una actitud republicana para sellar las heridas del pasado, algo que, según la familia del fallecido mandatario, habría sido del todo gusto de Aylwin Azócar.

Altamirano y Aylwin de vacaciones

Fue pasadas las 16 horas que el exsenador y líder del PS durante la Unidad Popular llegó hasta el Congreso de Santiago. Lo hizo con permiso de su médico, ya que recién había superado una neumonitis que lo mantuvo durante dos semanas en cama.

Según contó su hijo Carlos Altamirano Celis -quien se enteró por la televisión que su padre había asistido y hasta había realizado una guardia de honor a Aylwin- cuando su padre supo de la muerte del Presidente dijo que tenía muchas ganas de ir a su funeral, pero que no se sentía bien.

-Fue bastante estoico en levantarse, lo cual significa que le tiene mucho respeto a Aylwin. Creo que ambos terminaron respetándose y entendiendo que los años y las épocas han cambiado, y mucho- explica Altamirano Celis desde el sur de Chile.

La confrontación de los años pasados fue un tema obligado en la conversación que tuvo el nonagenario dirigente en el hemiciclo con el diputado Andrade y el senador Andrés Zaldívar.

-Nos reconocimos y hablamos de que tuvimos una confrontación bastante dura, porque estábamos los dos en el Senado en ese tiempo y efectivamente tuvimos muchas veces discusiones ahí y públicamente también. En esa oportunidad le dije que habíamos sido muy peleadores y él señaló ‘yo fui el más peleador y me equivoqué’”-, contó Zaldívar.

Al salir del hemiciclo, después de los saludos protocolares y escoltado por Andrade, la camioneta que lo llevaba de vuelta a su hogar se demoró unos minutos, tiempo que fue aprovechado por los periodistas para sacar algunas impresiones.

En ese momento Altamirano relató el motivo y parte de la conversación que tuvo con la familia Aylwin.

-Mi sensación es de pena por la muerte de Patricio, pero en realidad yo era amigo de Andrés Aylwin, el hermano. De la misma generación y el mismo curso. Pero bueno… en todo caso he sentido mucho la muerte de Patricio. Tuvimos muchas diferencias, yo era muy peleador.

Eso sí, al ser consultado por el legado político de Aylwin, el exsenador PS no quiso entrar en detalles y se limitó a decir que “eso es meterse en aguas muy profundas”. Para el diputado Andrade, quien lo acompañó señaló que eso refleja que el gesto fue completo.

“Llegó como un ciudadano más, estuvo allí sin ninguna visibilidad. Se hizo con el propósito de no hacer ninguna formulación a la prensa, pero al irse hubo un retraso con el vehículo por lo que tuvo que estar en la calle Morandé unos minutos donde la prensa se acercó. Y no hacer comentarios sobre eso (el legado político de Aylwin) es quizás la expresión de la prudencia de la visita porque él ha hecho una autocrítica muy severa en más de una ocasión”, señala el actual presidente de la Cámara.

El embajador de Chile en Argentina y primer presidente de la Cámara de Diputados durante el gobierno de Aylwin, José Antonio Viera Gallo, destacó el gesto, que lo sorprendió durante la transmisión de funeral de Estado en su oficina en Buenos Aires: “En el gobierno de Don Patricio hicimos muchas gestiones para la vuelta de Altamirano, que estaba fuera del país por un proceso en la Armada pendiente. Y felizmente logramos que eso ocurriera. Para don Patricio fue importante. Y después no sé si se alcanzaron a encontrar, pero la aparición de él acá fue muy signficativa. Es como también un símbolo de reencuentro”, explicó.

También relató que “ellos fueron muy amigos de jóvenes”:

-Altamirano, Almeyda y Aylwin. Cuando eran estudiantes en la universidad. Incluso veraneaban juntos. Creo que era en un fundo que tenía la familia Almeyda por allá por Chillán o Ñuble. Incluso hay una anécdota de que ellos discutían, típico de los jóvenes de esa época, de cómo se iban a comprometer con los cambios de Chile. Y ahí se produjo la divisón: dos de ellos fueron al PS y Aylwin a la falange. Pero yo creo que quedó entre ellos una amistad-, adujo el también exMapu.

Andrés Aylwin, hermano de Patricio, lo recordó así en entrevista con The Clinic: “La familia Almeyda tenía un fundo por Ñuble, así que Patricio veraneó más de alguna vez allá. Yo por mi parte era muy amigo de Carlos Altamirano, compañero mío en el liceo. Entonces los dos teníamos esa vertiente socialista”, dijo .

El historiador Manuel Salazar , agregó que ambos eran parte de un grupo llamado “Los catorce despistados en busca de partido”, junto con Almeyda, Arturo Matte Alessandri, Andrés Aylwin, Manuel Matus Benavente, Raúl Alcaíno, Aníbal Pinto, Octavio Marfán y otros. Las discusiones, según Salazar, se realizaban en la casa de Altamirano, aunque poco después Aylwin se terminó inclinando por la Falange.

El hijo mayor de Aylwin, Miguel, también tuvo palabras para recordar la amistad que los unía desde hace más de siete décadas. “Carlos Altamirano y mi padre fueron amigos de jóvenes. Tomaron opciones distintas, pero se juntaban a hablar de política, del país y de lo que querían para el país, de modo que no me extrañó para nada que él viniera y fuera a acompañarlo en este tiempo. Yo conversé con él, le di las gracias, le recordé eso y él me dijo algo así como que ‘el pasado, pasado está’”, señaló.

El gesto político

El último registro de Altamirano y Aylwin juntos fue hace cinco años en la presentación de la nueva sede de la Fundación Chile 21. Ese viernes 1 de abril de 2011 ambos se estrecharon amistosamente las manos bajo el aplauso de los asistentes, pero no tuvieron más intercambio de palabras.

Un año antes, el lanzamiento del libro Conversaciones con Carlos Altamirano, del historiador Gabriel Salazar, el exdirigente socialista reprochó el rol del exmandatario, del también expresidente Eduardo Frei Montalva y de la Democracia Cristiana en la desestabilización del gobierno de Allende.

En 2012, en una entrevista dada al diario El País de España, Aylwin se refirió en duros términos a lo que relataba Altamirano en ese libro. “Creo que es una afirmación infundada. Yo diría que las actitudes demagógicas de Carlos Altamirano hicieron más daño a Salvador Allende que las posiciones que pueda haber tomado la DC. Él se esforzó por radicalizar el conflicto y en eso, indudablemente, la víctima fue el Gobierno”, dijo el DC

Sin embargo, según relatan algunas figuras de la Concertación, Altamirano ya lleva años haciendo una autocrítica de lo que ocurrió en la UP. “Creo que Carlos Altamirano fue un protagonista de la historia de ese tiempo, que ha hecho con los años una reflexión bastante profunda sobre los errores que se cometieron y los horrores que se realizaron. Y yo creo que él ha asumido su responsabilidad y esa frase resume eso. Carlos es alguien que quería lo mejor para Chile, él trabajo para eso y hoy día manifiesta que cree que cometió errores y me parece muy bien. Pero repito, no es algo que haya apasado hoy. No es que se la haya ocurrido ahora”, dijo el exministro del Interior, José Miguel Insulza.

“Él sabe mejor la historia que yo. No estamos haciendo abstracción de la realidad. Estamos diciendo que estamos en un momento donde es necesario unirnos para llevar adelante los cambios que el país necesita”, agregó el presidente del PC, Guillermo Teillier.

“Creo que el gesto de Altamirano es muy importante en el punto de vista de ir cerrando encuentros. Si Aylwin hubiera podido ser testigo de este hechos habría sido el más contento de todos”, concluyó Zaldívar.