Pedro Cayuqueo

En 2013, el actual ministro de Justicia y Derechos Humanos, el radical Jaime Campos, publicó un documento con supuestas verdades incómodas del pueblo mapuche. Entre sus joyitas dice que el estado Mapuche nunca existió, que los pueblos originarios no tienen derechos ancestrales ni tampoco derecho a la autodeterminación. En caso que en el Wallmapu no lo comprendan y continúe el conflicto, Campos propone reprimir como solución.

“Fluye con evidencia que nunca ha existido un Estado Mapuche, de suerte que es altamente improbable que pueda constituirse en el futuro (…) La creación de un estado mapuche o animar bajo esa inspiración la autodeterminación de una zona determinada carece de realismo político y de sustento jurídico”, planteó Campos en el documento publicado en El Mercurio.

“Si el reclamo alude a eventuales derechos ancestrales que lesionan la Unidad Nacional o a una pretendida autonomía política, lamentablemente el Estado de Chile no tiene otra alternativa que persuadirlos de sus vanos intentos y, si ello no se alcanza, debe terminar de raíz el conflicto mediante la plena aplicación del imperio de la Ley a todos los que quebrantan con violencia el ordenamiento jurídico establecido”, sostuvo. Tras la publicación, su señora, Yasmín Abad, le advirtió que tendrían que “andar con cuidado” durante sus vacaciones en la zona de La Araucanía.

Consultamos al periodista Pedro Cayuqueo, autor de Fuerte Temuco, sus impresiones sobre la postura del nuevo ministro de Justicia y Derechos Humanos en materia de pueblos originarios. Dice que no le sorprenden y que para la élite nacional los mapuches “no somos más que indios buenos para nada”, además de calificar al Ministro como otra autoridad racista e ignorante en temas indígenas.

“No me sorprenden sus declaraciones. Es la opinión extendida en la elite política nacional, que se educó con aquellos libros de Villalobos donde los mapuche no somos más que unos indios buenos para nada. Villalobos sostiene que no existió la guerra de ocupación y que el pueblo mapuche actual es una invención de agitadores externos, lo mismo que sostiene Campos en su artículo”, plantea Cayuqueo.

Agrega que lo paradójico es que “Campos publicó ese texto en El Mercurio indignado con el gobierno de Piñera y algunas medidas en favor de los pueblos indígenas, la reglamentación del Convenio 169 de la OIT una de ellas. Es decir, Campos está en este tema a la derecha incluso de Piñera”.

“Hay toda una generación de chilenos mal educadas en el tema mapuche. Y la ignorancia, lo decía mi abuelo, suele ser muy atrevida”, reflexionó.

En relación a que Jaime Campos haya sido nombrado precisamente en la cartera de Derechos Humanos, que debe velar en materias como el conflicto mapuche, Cayuqueo dijo que lo consideraba “grave pero de toda lógica”.

“El tema mapuche y en particular el conflicto en el sur dejó hace mucho de ser de interés real para el gobierno actual, desde el despido de Huenchumilla. Hoy un político conservador de mirada anclada en el siglo XIX asume el tema y es la continuidad de quien estaba antes. No olvidemos que una mujer mapuche parió engrillada en Biobio y la exministra de Justicia no dijo ni pío”, afirmó en relación al caso de Lorenza Cayuhán.

Por último, Cayuqueo cree que la esperanza radica en las nuevas generaciones que comprenden el conflicto mapuche de otra manera: “Salir de este circulo vicioso de autoridades racistas e ignorantes del tema indígena, gobernando mal y empeorando los conflictos, es un finalmente un tema de esperanza de vida. Es decir, la generación de Campos tiene por suerte fecha de vencimiento. Sueño florezcan nuevas miradas y nuevos entendimientos con quienes asumirán ese recambio generacional”, concluyó.