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Primero la madre de la artista Hija de Perra, Rosa Peñaloza, tuvo que batallar con Fonasa para que pagara la millonaria deuda que dejó el tratamiento de su hijo, Víctor Hugo Pérez, fallecido el 25 de agosto de 2014 tras 88 días internado en la Clínica Davila por las complicaciones que sufrió producto de que era portador de VIH.
En mayo de este año, la Superintendencia de Salud falló a su favor. Pero ahora nuevamente está en medio de un conflicto con una institución pública: El Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi), que depende del Ministerio de Economía, le negó la inscripción comercial de la marca “Hija de Perra” por considerar que atenta contra la moral y las buenas costumbres.

Rosita, junto a su familia, desde hace un tiempo confecciona ropa, lencería y accesorios, bajo la marca Hija de Perra, pero no tiene ningún reconocimiento oficial. Por eso, en julio, presentó la solicitud ante la secretaría de Estado, ya que varias personas ajenas a su círculo también están utilizando el seudónimo que Víctor Hugo hizo famoso y que su familia reclama como propio.

En la respuesta enviada por la cartera que encabeza el ministro Luis Felipe Céspedes a su solicitud, explicaron que según los artículos 19 y 20 de la ley 19039, “la marca solicitada es contraria al orden público, a la moral o las buenas costumbres, comprendiendo en éstas el principio de competencia leal y ética mercantil. En efecto el signo pedido corresponde a una palabra o expresión deliberadamente despectiva e insultante que genera daño a alguien psicológicamente hiriéndolo y /o maltratándolo en definitiva afectando sus derechos y dignidad”.

“Yo creo que es una actitud un poco retrógrada y añeja. La temática de género, las vanguardias o la teoría queer, son materias que se pasan en todas las universidades. No puede ser desconocidas por una institución pública. Están demasiado anticuados, ya estamos en otro siglo”, sostiene Rosa sobre la decisión del Ministerio.

En cuanto a las razones que expone la cartera de Estado, Peñaloza dice “con una etiqueta yo no estoy dañando a nadie, ni tampoco se presiona a nadie para que use una polera de Hija de Perra. Es ridículo que me rechacen la petición argumentando esos motivos”.

Además, la madre de la famosa transformista comparó la decisión del Ministerio con el reciente episodio de la muñeca inflable que protagonizó Céspedes en la cena de Asexma, que provocó un bochorno internacional.

“Ellos son autoridades, reciben otro trato. Para el resto de los ciudadanos no es lo mismo, hay una diferencia de aquí a Roma, ellos son tratados con mucha más benevolencia que una persona cualquiera como yo”, advierte.

Durante esta jornada, la madre de Hija de Perra, presentará la apelación ante el Ministerio, junto con una reseña histórica que detalla la trayectoria artística de Pérez, para que la entidad reconsidere la decisión.