La exministra del Trabajo de la Presidenta Bachelet, Ximena Rincón, admitió sin pelos en la lengua que se encuentra pasando por un momento económico difícil tras dejar su pega al interior del Gobierno.

En conversación con la revista Paula, la ex secretaria de Estado reconoció que en esta etapa en que se encuentra llegando a los 50 años “en lo económico es un momento súper difícil. Para quienes hemos pasado por el servicio público no es fácil enfrentar la salida, porque uno sale sin indemnización”.

A renglón seguido, precisó que “terminé de pagar la deuda de mi campaña senatorial en febrero de este año. Estuve pagando 7 años, todos los meses 1,5 millones”.

“¿Cómo lo estoy haciendo? Con lo que había ahorrado en 20 años de trabajo más lo que me dejó mi viejo que murió hace dos”, aseguró.

En otros pasajes de la entrevista, Rincón afirmó que decidió irse a Sudáfrica a mejorar su inglés a modo de desintoxicación de tanta pega y de paso para aprovechar al máximo su tiempo, considerando que llevaba varios meses sin que ninguna empresa le diera trabajo.

Al respecto detalló que “llevaba tres meses tratando de encontrar trabajo. Y no fue fácil porque cuando eres una persona políticamente expuesta no te contratan fácilmente. De hecho, se me cayeron dos asesorías por esa razón. No me contrataron por ser quien era”.

“Y en esa reflexión de decir ‘¿qué hago?’, decidí hacer algo que quería hacía mucho tiempo: salir, estar afuera, estudiar inglés. ¿Y por qué South Africa? Porque era un lugar cargado de historia y que no conocía. Era mucho más barato que irme a Estados Unidos. Y, además, por el clima. Porque en Estados Unidos era ir a morirme de frío. En South Africa el clima es rico”.

Al ser consultada por su futuro, Rincón aseguró que se ve en el Senado, pese a que hace algún tiempo dijera que tras dejar de ser ministra quería dejar la política.