Corría el minuto 112 del segundo alargue en la victoria de Chile sobre Portugal y la Roja lo podría haber amarrado sin penales si el árbitro iraní hubiese cobrado una clara falta sobre Francisco Gato Silva en el área portuguesa.

Peor aún, los guatones que analizan las jugadas detalladamente a través del sistema VAR, tampoco repararon en el pisotón de Fonte, uno de los troncos de la selección lusa.

Cadenas deportivas de varios países reconocieron la falta pero al parecer los integrantes del equipo de la llamada Señora FIFA prefirieron hacerse los locos.

A pesar de todo, y de los posteriores dos palos que tuvo Chile para ganar el duelo, la selección pudo lograrlo en su estilo, con garra y sufrimiento pasando a la etapa de penales.

Desde los 12 pasos el trámite fue más simple para Chile, que convirtió los tres primeros tiros y un gigantesco Claudio Bravo que atajó los tres lanzamientos de los portugueses.