El proyecto de aborto en tres causales (violación, inviabilidad fetal y riesgo de la vida de la madre) fue derivado este mediodía a comisión mixta, luego de que el DC Marcelo Chávez se abstuviera en un articulado que requería quórum calificado.

Pero la abstención de Chávez, cuestionado por abandonar el hemiciclo apenas deja el texto en el limbo, no fue el único detalle que marcó la votación en la Cámara, revés a todas luces para el Gobierno.

Resulta que hay un práctica parlamentaria que se llama “pareo”, y que consiste en un acuerdo de palabra entre congresistas de bancadas opuestas que implica que cuando uno de los dos no está el otro no vota.

El asunto es que acá, como han planteado diputados como Giorgio Jackson, se trataba de quórum calificado y no simple, por lo que el hecho no tenía sentido. “Los pareos tienen sentido en una votación con quórum simple. Porque la mayoría de los presentes ganan. Si dos faltan (uno de cada lado) no influye en el resultado. En cambio las normas de quórum no se busca la mayoría de la sala, sino alcanzar una cantidad de votos favorables (en este caso 67). Por lo tanto un pareo si afecta al resultado porque no disminuye esa cifra a alcanzar pero si resta un voto favorable”, explica a El Dínamo.

Pues bien, uno de los diputados pareados en la jornada era el radical José Pérez (Partido Radical), con quien La Moneda contaba para aprobar el proyecto. Pérez se encontraba en la sala, por lo que se cuestiona que mantuviera el acuerdo de palabra cuando, como dice Jackson, no tenía mayor sentido.

 

“Los pareos se solicitan a la mesa de la Cámara, pero en estos caso de la constitucionalidad a la que estábamos citados no impera el pareo. No es legal, no tiene fundamento jurídico, porque esta es una citación de discusión inmediata, de reforma constitucional, entonces no corren los pareos“, explica el vicepresidente de la Corporación, Enrique Jaramillo.

 

Además de Pérez con el UDI Gustavo Hasbún, los otros pareados eran Cristián Campos Jara con Issa Kort Garriga, Marcela Sabat Fernández con Pedro Browne Urrejola, Fernando Meza Moncada con René Manuel García García y Patricio Vallespín López con Alejandro Santana Tirachini.