Tras la alicaída visita que protagonizó en Chile, el Papa Francisco se dirigió a Perú para finalizar su travesía por el continente. En un total de tres días, recorrió las ciudades de Lima, Puerto Maldonado y Trujillo, donde realizó multitudinarias misas y -en contraposición a lo vivido en nuestro país- actos oficiales marcados por la alta asistencia popular.

Para abandonar la última parada de la gira papal, Bergoglio se dirigió al aeropuerto ubicado en la capital peruana escoltado por autoridades locales.

Uno de los que acompañó al sumo pontífice fue el presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski, quien lo secundó hasta que abordó el vuelo.

En este contexto, lo más llamativo de la jornada ocurrió cuando el Mandatario se inclinó para besar el accesorio que el obispo de Roma luce en su mano derecha, conocido como anillo del Pescador.

La reacción del argentino fue quitar su mano rápidamente y extender el apretón por algunos segundos más, lo que llamó la atención de la prensa y se convirtió en el suceso más comentado de la ceremonia.