A más de dos meses de iniciada su huelga de hambre, ¿cómo se encuentra la salud de Celestino Córdova?

-Celestino siempre ha tenido una personalidad muy estoica, y eso le ha permitido aguantar de buena manera todo el tiempo que lleva preso. Pero sin duda que se ha desgastado mucho últimamente con la huelga de hambre. Está tranquilo, alimentándose de hierbas. Pero recién estuve con él y manifestó dolores muy fuertes.

¿Qué tipo de dolores?

-Principalmente, musculares y de cabeza. Esto también pasa por un debilitamiento
espiritual, más allá de lo físico.

¿Y su aspecto físico?

-Muy delgado. La verdad es que se ve tal como se siente.

¿Cuál es el motivo de la protesta?

-Desde que está adentro hemos pedido que lo dejen salir por 48 horas para que pueda recargar su energía en su rehue. En su calidad de machi, no puede pasar más de un año sin hacer este ritual y ya lleva cinco, lo que es muy grave. Además, nuestra postura es que vaya y luego vuelva, no estamos pidiendo una salida definitiva, esa es otra pelea.

¿A qué riesgos se expone desde el punto de vista espiritual si no visita su rehue próximamente?

-Bueno, como cualquier autoridad espiritual, su energía está en jaque si no la recarga a debido tiempo. Por eso se encuentra tan debilitado, porque corre el riesgo de apagarse lentamente. Me contó que es tanta la necesidad de hacerlo, que ha tenido sueños con eso.

¿Qué tipo de sueños?

-Son sueños en los que espíritus mapuche le dicen que tiene que ir prontamente a su rehue, para poder recargarse y recobrar la espiritualidad que necesita como machi.

¿Cómo es el trato que ha recibido como recluso?

-Eso ha sido un tema delicado en este tiempo, porque refleja un problema cultural. No ha tenido mal trato, pero hay cosas que los gendarmes no entienden y por tanto se burlan. Cuando entra en trance, como en junio del año pasado, los gendarmes creen que está jugando y se ríen. Dicen que es una jugarreta o un show.

¿Creen que está actuando?

-Claro, y eso es muy lamentable no solo para Celestino, sino también para las personas que lo vigilan, porque significa que no entienden un tema tan importante como la espiritualidad de un machi. No puede ser que se rían cuando una autoridad espiritual mapuche, o de cualquier pueblo ancestral, actúe como tal.

¿Está al tanto de la contingencia del conflicto mapuche, como la Operación Huracán?

-Por supuesto, y considera que reafirma los montajes que hemos denunciado en La Araucanía desde hace mucho tiempo. Esta es la prueba de que Carabineros es capaz de cualquier cosa para meter presos a los mapuche, como inventar pruebas. Es un caso que confirma mucha de nuestras sospechas.

¿Cree que con este gobierno se ponga más difícil la situación en la zona?

-Es que el conflicto va más allá del gobierno que esté en el poder, porque han demostrado que la violencia y los procedimientos son igual de duros. Ahora, Piñera dijo que quería dialogar con las personas, y esperamos que así sea también con los mapuche. También le solicitaremos que permita a Celestino ir a su rehue.

Si no le dan el visto bueno a corto plazo, ¿ve una salida alternativa?

-No, porque no hay otra salida. Un machi tiene que renovar sus energías, eso no es una opción. Como Celestino es una persona decidida, está dispuesto a perder su vida si no lo dejan salir por el tiempo que estamos pidiendo, pero esperamos no llegar a ese extremo.