“Está de moda pegarle al Congreso, es popular” dice la diputada Ximena Ossandón, que no tomó bien las críticas realizadas por la alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei, quien catalogó al Poder Legislativo como irrelevante. “No le hace bien a la democracia, no es una buena señal para el país denigrar a un poder del Estado que le guste o no a la alcaldesa es clave para el buen funcionamiento del sistema democrático”.

La legisladora cree que las críticas a la Cámara de Diputados se han vuelto habituales, porque “es rentable políticamente. Desde un tiempo a esta parte la cámara y los diputados nos hemos vuelto culpables de todos los males de la sociedad chilena y somos el chivo expiatorio para ocultar muchos problemas que ocurren también en otras áreas, pero que siempre se proyectan hacia nosotros”.

Ossandón dice que “los dardos siempre se dirigen a nosotros como si fuéramos una máquina inútil e inservible y no es así. Yo doy fe que todos los diputados que conozco hacen su pega muy bien, se preparan, estudian y quieren que las leyes salgan lo mejor posible, independientemente de las diferencias que podamos tener. Hay diputados más preparados académicamente, otros que han hecho carreras fuera de la política, pero no tengo ninguna duda que todos quieren sacar de país adelante y no merecen ser denigrados cómo está ocurriendo ahora. Cuando dicen que al Congreso entra un caballo y luego sale un camello bueno eso tiene que ver con las mayorías y minorías y no por falta de calidad de la gente que está legislando. Decir además que somos irrelevantes es faltarle el respeto a la gente que nos entregó su voto y su respaldo”.

“Hay una campaña sistemática que viene de todos lados: nos llaman a trabajar, a que nos bajemos los sueldos, dicen que somos irrelevantes, llaman al Gobierno a que administre el país saltando nuestra competencia y con eso lo único que están haciendo es un daño irreversible a la democracia. Quizás hay muchos que preferirían no vivir en un sistema representativo y les gustaría estar en un régimen autoritario y si hay gente que está en esa posición debería transparentarlo. Yo al revés no quiero eso, quiero un país donde se debata con altura y donde  el Congreso sea el espacio natural de discusión”, concluye la congresista.