Acabamos de vivir una violencia que tocó un pedacito de nuestras almas. Apareció en el escenario la verbalización de la negación, esos dichos que hicieron que el mundo cultural chileno se hiciera un solo cuerpo para decir «por aquí no pasan». Es que los artistas trabajamos sensiblemente, transformando el sonido, la palabra, elaborándolos, así como los gestos, la materia, las formas.

El Museo de la Memoria muestra, no dice. Es un lugar sensiblemente dedicado al nunca más. Que lo tocasen de esa manera nos removió todo, hasta recordamos las pesadillas y las enarbolamos como pancartas contra la negación.

Sin embargo, todo indica que esto no es novedad: el «supremazo» con la liberación de criminales peligrosos, no solo para la sociedad sino para la conciencia de la humanidad entera; la confirmación del magnicidio (asesinato por agentes del estado del Presidente Frei Montalva), acompañado de la “premiación” a Luis Castillo, médico que ocultó su autopsia durante 20 años y que fue nombrado subsecretario; la persecución judicial al periodista que nombra al terrorista de estado y sus barbaries y tantos otros hechos que ocupan la agenda nacional, dejándonos boquiabiertos y con la herida que se abre. Todo esto se confirma después de la salida del Ministro de las 89 horas, al que sigue en el discurso la relativización del lugar de los derechos humanos, la búsqueda de un empate o una puesta al mismo nivel de hechos que no tienen nada que ver con la Historia sino con el terrorismo de estado contra los ciudadanos. Nos recuerdan, además, que no estamos en lugar de fuerza pues perdimos las elecciones. Es «banal», fue un «pequeño error» y atención con los derechos humanos, pues «el contexto» -que tan majaderamente reclaman- indica que nos la buscamos. Dan deseos de despertar de esta pesadilla. Estamos a fojas cero, como en los mejores momentos del dictador.

En este clima, el Presidente Pinera y su ministro de RREE siguen de cerca la demanda de extradición de Ricardo Palma. El Ministro Ampuero vino expresamente a presionar a su homólogo francés, con recursos del estado, para que se le extradite a Chile y se le juzgue allá. La defensa de Ricardo, así como altas personalidades artísticas, intelectuales y del mundo académico, han manifestado la necesidad que su asilo en Francia sea una realidad, por razones simples: Chile no da garantías de un proceso justo, cada día menos: los jueces de la Corte Suprema chilena están liberando a los genocidas; el gobierno desconoce el lugar de los derechos humanos poniéndole «peros», buscando el empate; el Ministro de RREE es el aliado del saliente ex-Ministro de Cultura, odiosamente desconocedor del lugar de la dignidad humana; el cómplice del asesinato del nada izquierdista Frei es subsecretario; la vocera de gobierno es insolente y amenazante con el país, allí donde estaba dañada el alma: habla de la «Cruzada de DDHH a conveniencia» como si estos no fuesen universales. Este escenario déjà pensar que un detenido simbólico, como sería Ricardo, estaría en exhibición en la plaza pública, como los autos de los escoltas de Pinochet luego del atentado de 1986 y que veríamos hechos equivalentes a los múltiples asesinatos de venganza que hizo el aparato de represión del estado luego de ese intento de tiranicidio de 1986.

Derechos humanos: Ricardo luchaba desde adolescente contra una armada y un aparato estatal constituidos en organizaciones ilícitas de apremio y persecución a personas inocentes. Sus hermanas habían sufrido brutales torturas, que lo marcaron desde niño. El terrorismo de estado se convirtió en su pesadilla. Ingresó al Frente Patriótico Manuel Rodríguez siendo un niño, convencido de aportar para que aquella pesadilla nacional terminase.

Fue detenido a los 22 años, acusado de asesinar al senador UDI Jaime Guzmán (entre otras, redactor de la actual constitución chileno y diseñador exitoso del proceso de «transición». Exitoso, pues hasta hoy sentimos las consecuencias de la perpetuación del marco legal en que nos dejó su constitución, la misma que añoramos cambiar). Y volvemos entonces a los Derechos Humanos: ninguno de ellos fue respetado en el juicio a que se sometió a Ricardo, quien tenía 22 años cuando fue apresado. Su confesión fue entregada bajo tortura y nunca la firmó. Fue sentenciado a perpetuidad por un único juez, el conocido juez Pfeiffer. Luego, en 1996 escapó en helicóptero de la Cárcel de alta seguridad de Santiago.

«Pedimos el asilo político (…por) las condiciones en las que fue juzgado (e) interrogado, y los malos tratos que le fueron infligidos »

Con estas palabras el abogado de Ricardo resume las razones de la solicitud de asilo, que es apoyada por diversas personalidades del mundo cultural y académico en Francia como Alain Touraine, sociólogo; Costa Gavras, cineasta; Carmen Castillo, cineasta ; Olivier Duhamel, Presidente de la Fundación nacional de ciencias políticas; Louis Joinet, Magistrado, Primer abogado general honorario de la Corte de Casación.

¿Por qué este apoyo del mundo cultural? Volvemos al alma, a la sensibilidad y a las personas que «ven más allá» de los datos de «realidad». La prensa es muy acusadora en lo que respecta a Ricardo; pero los artistas, pensadores y creativos sabemos que esta distorsiona la realidad, sobre todo cuando se trata de materias políticas o de intereses económico-ideológicos, y jamás olvidamos quién está detrás de los medios: son los mismos que compraron las empresas del estado al dictador, lucran con el país y mejor no seguir. A los creativos no nos gustan los «datos duros» sin crítica o sin objetivo transparente. Mostramos el caso degollados en una video instalación, mostramos los cuerpos lanzados al mar atados a rieles en relectura sensible y universal, la música con o sin palabras rinde homenaje retomando motivos rescatados de las celdas de tortura o reinventando escenografías para los clásicos y nos reímos cuanto podemos o cuanto el alma nos da, a fin de no entrar en agujeros de depresión ante tanta barbarie a elaborar. Los libros que resultan de esta conciencia, las tesis, los cuadros, obras de teatro, sinfonías, canciones y reformulaciones creativas ganan respeto, público, espacios y premios internacionales dada su alta sensibilidad y contemporaneidad.

A la espera de que Ricardo pueda asentarse definitivamente en Francia, sus colegas y personas del medio artístico y cultural hemos ofrecido cuadros, dvd, discos, libros y otros trabajos como contraparte a quienes apoyen financieramente para la paga los honorarios de su abogado. Ricardo también participa como artista en la campaña de financiamiento, ofreciendo sus fotografías y otros. Para resumir, lo hacemos pues nos interpela esta frase, que hace parte de su nueva publicación en curso: La humanidad se salva por un hombre. Un hombre salvado es el epílogo de lo humano”. Además Ricardo tiene dos hijos. Sinceramente deseamos permitir que sus proyectos continúen, sobre todo su obra creativa y los sueños de él y de su familia.

Así avanzamos los creativos: atentos aunque a veces sumamente ocupados en el “cada día”, pues somos de ninguna parte, a veces hasta solo considerados comparsa. Hasta bajar al ministro negacionista. Cero poder, pero sensibilidad que no transa y que, finalmente, se transforma en poder (como dicen por ahí, « lo sacaron gracias a la poesía »). Sabemos también que alguien que decidió entregar todo por la recuperación de la libertad (estando o no de acuerdo con el lugar desde donde eligió darse por ella), es un sensible, tal vez n artista. Y es así : Ricardo es fotógrafo, escritor y poeta. El medio editorial francés se ha interesado en su trabajo y pronto se le publicará en francés. Asimismo, se espera una exposición en torno a la proxima salida de un libro de fotografía y poesía de nuestro colega.

Invitamos a los creativos de Chile, al Museo de la memoria, a la Comisión de Derechos Humanos, a los hombres y mujeres de bien, a sumarse a la solicitud de asilo para Ricardo, a su no extradición y a ayudarle a pagar la defensa en las cortes francesas. Este juicio en su contra es orquestado por la extrema derecha chilena y pagado por el gobierno chileno con el dinero de los chilenos. Apiopra es la asociación con personalidad jurídica que crearon las familias de Ricardo y Silvia para reunir el dinero para financiar la defensa ; en el sitio apiopra.wordpress.com aparecen los diversos llamados a apoyar, declaración oficial de la asociación e información acerca de quienes apoyan esta causa.

Ante los momentos amenazantes que vivimos, apoyar el derecho a defensa de Ricardo es un gesto creativo, solidario y engrandecedor del alma. Y que, en su contexto (sí, esa es la palabra), merece apoyo. Era un ejército y un aparato de estado contra jóvenes esperanzados por la libertad.

Ojalá el miedo no nos gane. Ojalá abiertamente se sumen los colegas de este escritor, fotógrafo y poeta, además de ex guerrillero. Tal vez así el mundo civil, que ha manifestado tener miedo de apoyar abiertamente, se sentirá más seguro, ya que son los creativos los que dan la cara? Como tantas veces?

¡Un abrazo queridos colegas!