La Carne: La máquina del juego

El primer juego sexual que recuerdo era uno que jugaba sola. Era chica, no sé qué edad, pero calculo que no más de ocho años. Lo hacía cuando estaba en mi cama y aunque es medio difuso lo que recuerdo, el juego era que estaba secuestrada por una tribu, que me tenían atada de manos y pies y que estaba rodeada, amarrada a una especie de poste. Todos los que me rodeaban eran hombres, sin recordarlos bien, sé que eran hombres y que estar atada en esa situación imaginaria era algo que no le contaba a nadie, no era un juego que yo hiciera con mis amigas. Me acuerdo que sudaba estando así con la manos detrás de la espalda. Continuar Leyendo La Carne: La máquina del juego

SABÍA USTED QUE... 


