El “cura Tato” de Valdivia

Cuando los apoderados del tercero medio A del Instituto Salesiano de Valdivia increparon al cura Marcelo Morales Márquez (48) por tener fotos con contenido pornográfico infantil en su notebook, no supo qué responder. Y cuando por fin sacó la voz, pidió perdón por haber tomado aquellas imágenes donde aparece tocándole los genitales con una mano y bajándoles los pantalones con la otra a dos de sus alumnos, mientras ellos dormían después de un paseo en Bariloche, donde fueron de gira de estudios, contó a The Clinic José Arellano, uno de los padres.

Pero ya no había tiempo para las disculpas: los padres, indignados por la actitud del hasta entonces intachable profesor de religión, le quitaron su computador, su máquina fotográfica, su pendrive y su celular, del cual alcanzó a enviar dos mensajes de auxilio a un sacerdote valdiviano y su hermano, diciéndoles que “había cometido un grave error y que lo llamaran”. Luego, lo encerraron junto a uno de los apoderados en una habitación del hotel para que no atentara contra su vida mientras Morales pedía que no lo enfrentaran a los jóvenes. “Dijo que le daba vergüenza”, cuenta José Arellano, presidente del grupo de padres que estuvo en la gira.

La desilusión fue grande, pues el cura era muy querido por los estudiantes, por lo que muchos lo tenían de amigo en facebook. Incluso, relata Arellano, Morales había pedido ir solo con los alumnos a la gira, pero lo padres se opusieron para facilitarle las cosas. “¡Imagínate qué habría pasado si hubiesen ido solos con él! ¡Es terrible!”.

Tan de confianza era el cura, que dentro de una semana saldría con un campamento de 90 niños, la mayoría de escasos recursos y cuyas edades no superan los 9 años, a vacacionar a la comuna de Lanco.

El cura será formalizado hoy por el fiscal Francisco Soto por eventuales abusos sexuales a menores para la producción del material detectado, además del almacenamiento de pornografía infantil.

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