Guerra de versiones en Cerro Navia: “A Monckeberg le llegó un pomelo en el ojo, no una piedra”


POR JPB

“¿Cuándo que fue una piedra? Monckeberg anda diciendo en la tele que le llegó una piedra en el ojo, y nada que ver. Fue un pomelo”. Así reacciona Gabriela Gell Huechún, testigo del incidente ocurrido en una feria libre del distrito, cuando se le pregunta sobre la noticia política del fin de semana. Y no solo eso, acusa al concejal (RN) Juan Labra, que acompañaba a Nicolás Monckeberg en la actividad, de haber iniciado las hostilidades. “Labra le pegó un combo en un seno a la Aurora Astorga, otra dirigenta de nuestro grupo, que fue a constatar lesiones a Carabineros”.

Gabriela Gell Huenchún se presenta como dirigenta de un comité de vivienda, un club deportivo infantil y una agrupación de jefas de hogar. También reconoce trabajar como voluntaria de la campaña del candidato Mario Desbordes, apadrinado por el alcalde de Cerro Navia, el ex-RN Luis Plaza. Ese día, ella y otras dirigentas fueron a la feria directamente a encarar a Moinckeberg: “a ver si nos convencía como candidato”.

“Yo personalmente le estaba preguntando sobre sus propuestas para el distrito”, continua Gell, “cuando le llegó una fruta en el ojo. Le hubiera llegado una piedra a esa distancia, le saca el ojo. Y lo que le tiene es un puro derrame”.

Su versión es abalada por otro concejal RN de la comuna, Camilo Morán, quien agrega “que digan que fue lo que le llegó a Monckeberg fue un piedrazo, es una ofensa gratuita y grave contra gente civilizada”. Morán señala, también basado en el testimonio del grupo de mujeres, que “la gente se violentó al ver que el concejal Labra le daba golpes a una señora”.

“Harto maricón que fue Juan Labra”, agrega al respecto Gabriela Gell. Las dirigentas conocían a Labra como alguien que “trabajaba con nosotras” por la candidatura de Desbordes, y solo una vez en la feria se desayunaron con la novedad de que el concejal “se había dado vuelta la chaqueta y estaba acompañando a Monckeberg”.

Según Gell, luego de que Labra le pegara el “combo en un seno” a Aurora Astorga, se desató la reacción de furia de los feriantes y la gente que estaba comprando. “Volaban los pimentones”, concluye.

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