POR: P.F. Y C.M. • FOTO: ESTEBAN GARDELLA

Aunque se declaró a favor de su candidatura y hoy lanza un libro con conversaciones con él, Navia dice que MEO no lo ha seducido. No es el candidato perfecto, reconoce. Pero es el que más le gusta en esta elección. Lo ve como el “hijo ilegítimo” de los años de Bachelet y alguien que puede renovar la Concertación, porque este analista dice que tarde o temprano los Ominami regresarán a la coalición.
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¿A qué edad te fuiste de Chile?
-A los 17, el 87.

¿En qué colegio estabas?
-En el Colegio Adventista de Concepción. Mi papá es pastor de la Iglesia Adventista, estaba en un colegio particular subvencionado.

¿Y tú eres religioso?
-Yo soy agnóstico por desinterés. De chico fui religioso mientras me llevaron a la iglesia. Pero cuando llegué a EEUU, caché que los adventistas iban a la iglesia una vez en la semana, mientras que aquí, en Chile, iban cuatro veces. Entonces caché que estábamos siendo más adventistas que la cuna del adventismo y eso me produjo un pequeño shock.

¿Antes de irte eras anti pinochetista?
-En mi casa nunca hablaron mucho de política. Mi mamá hoy lo niega, pero el 80 yo me acuerdo que ella votó que SÍ. Como el 82, 83, vivíamos en Temuco y empezaron las protestas. Ahí un gran amigo mío me empezó a hablar de estas cosas. Me acuerdo de Lonquén, eso fue importante, porque empecé a cachar que habían matado gente y eso hizo que le pusiera más atención.

Después, mi hermano mayor entró a la universidad y ahí mi casa se politizó. Mi papá no quería que mis hermanos se metieran en política, porque prefería que fueran a la universidad a estudiar. Y mi mamá, como las mamás típicas de Chile, quería orden y tranquilidad. El 83, 84, yo ya me consideraba de oposición. Escuchaba a Silvio Rodríguez, y, aunque casi no habían protestas en Temuco, la primera marcha a la que fui era porque a un estudiante de medicina le habían disparado y había quedado con una bala en la cabeza. Y la gente andaba con velitas y cosas de ese tipo. Pero en Temuco no había guanaco.

¿Te sentías cercano a algún partido político?
-Me sentía más cerca del socialismo que de la Democracia Cristiana, porque es de la iglesia católica y mi familia era protestante. Esto de los curas a cargo de la política, en mi casa nunca fue bien visto.

¿Cómo y por qué se fueron a EEUU?
-Mis dos hermanos mayores estaban en la universidad y era complicado, porque no tenían cómo pagar. No clasificábamos para becas y esas cosas y mi papá quería que estudiáramos. Tenía un amigo que era pastor en Chicago y se consiguió trabajo como pastor en EEUU. Nos fuimos en septiembre del 87.

¿Cómo veía la gente a este temucano en Chicago?
-La gente no te pesca mucho. Yo hice algunos amigos en el colegio, porque estaba en el equipo de fútbol. Nadie en la casa hablaba inglés. Al mes de que llegamos acompañé a mi papá a comprar un auto y él cachaba mucho menos inglés que yo, que iba a clases. Al final yo hablaba y le traducía a mi papá. Y eso que yo hablaba bien poco. Como que empecé a asumir responsabilidades. La decisión del auto la estaba tomando yo y cachaba un 30% de lo que me decían. Así uno crece súper rápido. Sentirte más capaz que tu papá es fuerte.

¿Y entraste a estudiar Ciencias Políticas?

-No. Yo me inscribí en Ingeniería, porque en la prueba que es el equivalente a la PSU, me fue súper bien en matemáticas y en inglés me fue súper mal. Siempre me gustó la política, pero era raro que alguien estudiara Ciencias Políticas. Entonces tomé un optativo que se llamaba Modelos Matemáticos de la Ciencias Políticas.

¿Pero de dónde venía ese interés por la política, te había alcanzado a hacer bulla la dictadura? Es raro un adventista con vocación de politólogo, ¿no?
-En general, los protestantes, como creen en la segunda venida de Cristo, le ponen mucha atención a los current events. Las plagas y las guerras son evidencias del fin, de esa segunda venida del Cristo. En mi casa siempre le poníamos mucha atención a eso. Al final del día, dentro de las Iglesias hay mucha política. Cosas como la asociación de pastores, la decisión de quienes son los ancianos de la Iglesia, eso es política. Mi papá dice que le hace mucha lógica que yo escriba columnas políticas, porque es como el rol del profeta, ¿cachai? Vienes y le cuentas a los políticos lo que tienen que hacer y lo que es bueno y lo que es malo.

LA CONCERTACIÓN

¿Siempre has sido concertacionista?
-El 88 yo estaba por el NO y me emocioné y todo. Estaba en Chicago, recién empezaba la universidad y había algunos hijos de exiliados chilenos, que estaban contra la idea de aceptar las reglas de Pinochet para la transición a la democracia. Yo estaba a favor del plebiscito y de hacer la transición a la Boeninger.

¿Ya eras boeningeriano?
-Totalmente moderado y gradualista, siempre (sonrisas).

¿La Concertación lo ha hecho bien o mal?
-Lo ha hecho muy bien. Hay muchas cosas que se hicieron mal, pero comparado con otros países, la transición en Chile fue muy buena. La Concertación, eso sí, en muchos momentos tuvo falta de coraje moral para hacer las cosas correctas, comprometió mucho, pagó muy caro.

¿Cuándo?
-Las reformas constitucionales del 89. Se entregó mucho.

Pero el 89 estaban los militares, todavían andaban pintados…
-Eso es mentira. No hubo ningún golpe exitoso en América Latina después del 88. Los que dicen eso, no entienden que los golpes militares en América Latina, se autorizan desde Washington. Y si no, no hay golpe. Entonces, que el 93 se asustaran porque salieron los milicos pintados, es como que te asustaras porque tu hijito de nueve años amenaza con que se va a ir de la casa. Que los milicos salieran a hacer el ridículo el 93 en los ejercicios de enlace y la Concertación les haya creído, es culpa de la Concertación, no de los milicos. Salieron con una pistola de plástico y la Concertación se cagó de miedo.

¿Cómo lo hizo Aylwin?
-En general, lo hizo bien. Cometió errores, pero fue un gran presidente. Pagaron muy caro no más. Es como cuando pagai muy caro por una casa: igual la casa está bien, pero te salió más cara de lo que realmente valía.

¿Y Frei?
-Fue un presidente decente. Fue discreto, pero yo lo valoro más que la mayoría de los concertacionistas, que hoy votan con resignación por Frei, y que en un momento lo odiaron.

¿Lagos?
-Fue un gran presidente. El mejor que ha tenido Chile en los últimos 20 años.

¿Bachelet?
-Ha sido discreta en sus logros. Le puso el componente red de protección social, pero eso es insostenible con las tasas de crecimiento que Chile tiene. Además, prometió democracia participativa y cuando la gente quiso participar se asustó. Cuando salieron Marquitos y otros diputados díscolos a decir que ellos también querían participar, la Bachelet dijo que la democracia participativa era sólo para la gente y no para los diputados. Y Marquitos.. o Marco, MEO, se fue a Bolivia, y todos se enojaron.

PINOCHET

¿Hoy te sientes concertacionista?
-Sí.

¿Te parece que el tema de la corrupción ahí es escandaloso?
-Hay menos corrupción hoy que durante la dictadura. Problablemente menos que en la época de Allende o Frei Montalva, porque hay más transparencia y la conocemos más. Mi problema con la Concertación no es la corrupción, pese a que la hay y bastante, sino que ya se cree incapaz de hacer los grandes cambios que necesita Chile.

¿Cuándo hablas de la Concertación remites al mundo de los dirigentes políticos o también a los votantes?
-No, yo creo que los votantes chilenos son mucho más libertarios y osados que la elite concertacionista. O sea, ellos discuten el divorcio, la píldora del día después o el aborto y la gente hace rato que incorporó esas cosas como parte de su vida. La elite concertacionista sigue siendo del distrito 23.

¿Pinochet es puro trauma o hizo aportes importantes a Chile?
-Hizo aportes importantes. Pinochet es el padre del Chile actual, dejó la Constitución, el modelo es el modelo de Pinochet, aunque reformado. Pinochet es como Darth Vader en la Guerra de las Galaxias.

¿Y al final vamos a estar orgullosos de esa herencia?
-Pinochet es como el papá que le daba buena educación a sus hijos, pero les pegaba, y mató a un par. Entonces ahora que eres adulto tienes buena educación, pero tienes que ir al psicólogo toda tu vida y te despiertas en la noche con la imagen de tu hermanito muerto. No es un buen papá, pero te ha servido para algunas cosas.

¿Te consideras de izquierda?
-Me considero un libertario y además creo en la igualdad. Y esas son ideas de izquierda. Yo hubiera estado con Francisco Bilbao, ciertamente con Pedro Aguirre Cerda, con Allende. O tal vez el 70 con Tomic, pero en realidad no, por la cosa religiosa. Además, básicamente querían lo mismo. Deberían ser una lección para MEO y Frei.

MEO

¿En qué minuto te sedujo MEO?
-No me ha seducido, no es un candidato perfecto. Para mí, el mundo ideal de la Concertación hubiera sido tener primarias de la Concertación y que MEO compitiera. No me gustó que Carlos Ominami renunciara al PS, no era necesario. Creo que hay un componente del discurso de MEO contra la Concertación que me parece innecesariamente duro y creo que al final, en enero, MEO y Frei tienen que estar juntos. Yo preferiría que fuera MEO el candidato que gane en primera vuelta.

¿Por qué?
-Porque no veo que Frei tenga ideas de futuro.

¿Le temes a algo de un posible gobierno de MEO?
-No me produce más inquietud que pensar en Frei presidente. Creo que MEO se va a atrever a hacer más cosas, por lo que probablemente va a tener más derrotas, pero también más éxitos.

¿Qué se atrevería a hacer MEO que Frei no?
-Tendría que hacer una limpieza importante de operadores políticos que Frei no va a hacer. Frei ya se fue a la cama con los operadores políticos. Tiene mucha más urgencia de hacer reformas educacionales que Frei.

¿De qué estamos hablando cuando hablamos de operadores políticos? En el debate MEO habló de los operadores políticos en los hospitales…
-Estamos hablando de que en los hospitales hay administradores que están ahí porque son militantes de partidos, no porque son buenos administradores. Son todos esos cuyas pegas se deben a su militancia y no a sus méritos. Algunos tratan de hacer la pega y muchos simplemente se dedican a militar.

Son los mismos que estuvieron metidos en las platas truchas de la candidatura de MEO…
-Claro, ciertamente. Está lleno de operadores y todos los candidatos a diputados tienen que tener alguno pa que triangule las platas. Yo no estoy diciendo que MEO es puro, para llegar a ser diputado participó del mismo juego que el resto.

¿Qué te gustaría a ti que MEO representara?
-Me gustaría que hubiera ganado unas internas de la Concertación y que fuera una renovación desde dentro. Si yo pudiera inventar a MEO, sería un hijo de la clase media, no un miembro de la elite, que estudió en una universidad privada a comienzo de los 90, que empezó a hacer una carrera exitosa, Cine si quieres, que cree profundamente en los valores que dieron origen a la Concertación y que quiera rescatarlos.

¡Pero eso no se parece en nada a MEO!
-Pero si comparas mi descripción con Frei y Marco Enríquez, él está más cerca.

Ya. ¿Y qué le interesa a este personaje?
-Le interesa crear una sociedad de oportunidades, profundamente meritocrática, donde todos los niños tengan acceso a educación de calidad. Da lo mismo si esa educación la dan los privados o los públicos, me da lo mismo.

ESCALONA DE VACACIONES

En tu libro discutes con MEO si es mejor apurar el rumbo que lleva el país o cambiar de dirección. Tú crees que la primera opción es la correcta, pero MEO parece que no…

-En el libro queda claro que yo soy mucho más concertacionista que MEO y que valoro más la Concertación que MEO. Entonces si me dices que MEO no es lo que quiero que sea, eso es lo que dice el libro. Igual me parece que él está más cerca de lo que yo quiero que sea la Concertación que Frei.

¿Eres uno de los que se espantan con la frase “en la medida de lo posible”?
-A mí me parece de un pragmatismo evidente, siempre las cosas son en la medida de lo posible. Lo que me parece inaceptable es que la Concertación sea tan mediocre respecto a lo que cree posible. La Concertación ha conseguido mucho, pero debió conseguir mucho más.

¿Qué cosas?
-Tenemos una sociedad profundamente desigual, un Estado que es minúsculo e incapaz de regular adecuadamente sectores tan claves como la educación y una salud que es patética. Además vende gato por liebre, porque dice que el nuestro no es un modelo neo liberal, cuando lo es. La salud es privada, la educación es privada, las carreteras son privadas. Y está bien, a mí me gusta eso. Pero no me digai que esto es un socialismo, cuando el Estado, respecto al PIB, es más chico que en EEUU.

Dices en tu libro que la Concertación ha construido un país del que se avergüenza…

-Cuando Frei hoy dice “más Estado” y privatizó todo, me parece que no es honesto. Es pragmático y lo valoro, pero me da la impresión de que hay algo de oportunismo.

MEO se fue de la Concertación, ¿por qué sostienes que su renovación viene de adentro?

Se fue, porque la Concertación no quiso hacer primarias. Estoy de acuerdo con que hay gente en el grupo de MEO que parece querer el fin de la Concertación, yo no. Habemos otros que creemos que el futuro supone que MEO vuelva a la Concertación.

¿Y Ominami?
-Yo creo que también quiere volver.

¿A ti te parece obvio que si MEO pasa a segunda vuelta la Concertación lo va a apoyar?
-A quién si no, ¿qué va a hacer Bachelet al día siguiente? ¿Va a invitar a almorzar a Piñera?

¿Y Escalona?
-Escalona se va a ir de vacaciones y el PS va a poner a un nuevo presidente que va a apoyar con energía a MEO.

EL “HIJO ILEGÍTIMO”

¿El equipo que acompaña a MEO te gusta?
-Si llega a la presidencia va a sumar a la Concertación. Los que están ahora con MEO no necesariamente van a tener cargos importantes en el gobierno. Yo creo que el Ministro del Interior de MEO podría ser Jorge Burgos, una cosa así. Va a haber gente de la Concertación que va a quedar fuera, como siempre.

¿Entonces cuál va a ser el gran cambio con MEO?
-Renovar a la Concertación, ése es el gran cambio que necesita Chile. Mucha más competencia en el sistema de partidos, que ahora están capturados por una elite. MEO podrá hacer eso precisamente porque una derrota de Frei en primera vuelta representa que esas elites salieron derrotadas.

¿Te gusta que sea MEO quien dirija esta renovación de la Concertación, o hubieras preferido a otro?

-MEO tuvo los huevos que ninguno de los otros jóvenes líderes de la Concertación tuvo y eso me encanta. Todos los otros fueron unos cobardes y maricones, que pudiendo haber hecho lo mismo que MEO no lo hicieron. Decir ahora que MEO no es perfecto me parece obvio, pero al menos es más valiente que los otros a los que se le aconcharon los meados. Hay varios: Claudio Orrego, Alberto Undurraga, Pato Walker, la Carola Tohá, Marcelo Díaz, Lagos Weber, Andrés Velasco.

¿Quién va a ganar?
-El candidato de Bachelet en segunda vuelta. Puede ser MEO o Frei. Yo creo que si MEO vuelve a la Concertación para renovarla, le va a ganar a Frei. Si la gente no cree que MEO sea capaz y que tenga las ganas de hacerlo, no le va a ganar a Frei. Si la gente percibe a MEO como el tipo que quiere cagarse en la Concertación, va a ganar Frei.

¿O sea que la energía concertacionista es más fuerte que los candidatos?
-Sí. Y si reconoce en MEO al “hijo ilegítimo” de Bachelet, lo va a apoyar.

¿Te gustaría participar de su gobierno?
-No, porque no es lo que sé hacer mejor. No me interesaría gobernar. Siempre he estado dispuesto a conversar con los líderes que han querido conversar conmigo, pero pierdes mucha libertad si estai en el segundo piso o en el gabinete. Yo le decía a MEO en las conversas del libro que si él gana, probablemente en seis meses vamos a estar peleados, porque pasa siempre que se enojan por lo que uno dice en las columnas.

Cuentas en el libro que Luisa Durán una vez te mandó una carta.
-Sí, estábamos en El Termómetro hablando de la meritocracia y los familiares del Presidente que tenían contratos, y yo decía que ellos no deberían participar en concursos donde la decisión es demasiado discrecional. Y el conductor me decía que eso los ponía en desigualdad de posiciones y yo respondía que los familiares del Presidente ya tienen una serie de ventajas respecto a los chilenos comunes y corrientes. Y la señora Luisa mandó una carta al día siguiente, con membrete de la Presidencia, cosa que me calentó. Me preguntaba cuáles son esas ventajas que yo había dicho que tienen los familiares del Presidente. Y yo le mandé un correo electrónico en el que le decía que una de las ventajas es que pueden usar membrete de la Presidencia para mandarle cartas a los columnistas.

VALÓRICO

¿Legalizarías el aborto?
-Me compro la frase de Hillary Clinton en 1992: “Yo quiero que hayan muy pocos abortos, pero que sean legales y seguros”.

¿Legalizarías la marihuana?
-Yo creo que no. Es un problema ABC1. A nadie le preocupa que un tipo rico use drogas, nuestro problema con las drogas pasa por la violencia asociada con eso. Si somos una sociedad de clase media con oportunidades, la gente libremente va a usar drogas y no necesitas legalizarlas.

¿Y el matrimionio gay?
-El problema del matrimonio es que tiene una connotación religiosa. Yo le daría la opción a la gente de que opte por uniones civiles.