Por Luis Molina Vega / Ex-precandidato presidencial

(Luis Molina Vega, oriundo de Tomé, intentó participar en esta elección presidencial pero no reunió la firmas necesarias para inscribir su candidatura. Hoy abandona su anonimato con esta columna, exclusiva para theclinic.cl)

Eduardo Frei aceptó incluir en su programa una Reforma Tributaria. No sólo fue una
petición del Juntos Podemos y Arrate, sino también estaba incluida en el Programa de
MEO, una reforma muy similar a la que también propuse en el programa “Una oportunidad
para los pueblos de Chile”. Por su parte Piñera ha dicho que una Reforma Tributaria es
necesaria sólo si faltan recursos, aseveración que considero falsa.

Una Reforma Tributaria que implique más impuestos a las empresas de mayor tamaño,
aquellas que concentran mercados como los bancos, supermercados, el farmacéutico, la
energía, etc., es lo que necesita hoy Chile, y no sólo por intentar cobrar un guarismo
significativo a los que tienen concentrado el poder económico, sino por otorgar una
verdadera ventaja a las pequeñas y medianas empresas, que tendrán menos pagos de
impuestos que aquellos. Una Reforma Tributaria bien pensada, incluso con este aumento de
impuesto, como se señala, puede ser un motor de crecimiento y sobre todo del empleo.

Por supuesto esta propuesta no es mérito de Frei, ni de la Concertación, sino de los
ciudadanos que han mostrado su descontento de distintas formas, llevando a los
conglomerados dominantes a ceder frente al mensaje de cambio claro y fuerte. Y por si
acaso, no estoy diciendo que sea mérito de Enríquez-Ominami o de sus equipos… a ellos,
queda claro, les interesa el poder personal, de otra forma no se explica lo dicho y
ocurrido en el último tiempo. El mismo MEO debió mostrar liderazgo y en vez de decir
algo obvio -que es que cada uno decide qué hacer-, debió declarar que “aquellos
candidatos que consideren tales o cuales proyectos tendrán mi voto” (que no es lo mismo
que el apoyo), pero no lo dijo. Y no lo dijo porque está pensando en él y su futuro
político.

Me carga Frei, me carga la Concertación, y peor aún, me cargan los Partidos Políticos
actuales y la forman en que operan, pero eso no puede cegarnos en la búsqueda y
concreción de lo que es mejor para el país. También me cargan los que dicen no hay que
votar por la derecha sin dar un fundamento, me cargan los que dicen votar nulo es votar
por Piñera, me cargan los que dicen votar por MEO era votar por Piñera… aquellos
tontos del voto útil, que sacan cálculos y no se preocupan de los programas, de las
ideas, de los proyectos. Estas superficialidades son las características que uno debe
tragarse en pos de una mejor decisión, ello nos llevaría a una mejor democracia. Uno
debe votar por lo que cree que es mejor, por proyectos, por soluciones, por valores
también y de vez en cuando dejar la desconfianza y volver a creer. Si Frei llegara a
ganar, nadie podrá decir en su sano juicio que ‘ganó’ realmente él, ni menos la
Concertación.

Hoy, en estos precisos momentos, tenemos la posibilidad de pedir lo que queremos para
Chile, pues ello definirá la elección. Nada más.

Yo, además de esta Reforma Tributaria, pido que se terminen con las ‘reelecciones’ de
concejales, alcaldes, diputados y senadores. Me parece que el sistema político debe
sangrar también, pues la está sacando limpia. Ello permitirá una mejora en el largo
plazo de la función política, pues generará una sistema realmente competitivo por
ejercer los cargos públicos en pos de los intereses ciudadanos. En este mismo sentido,
el Sistema Binominal debe terminar en este período, sí o sí.

Finalmente no puedo dejar de pedir: una mayor inversión pública relativa en los pequeños
pueblos de Chile; una Educación Pública, con objetivos públicos, resguardada por el
Estado, pero gestionada por el sector privado; liberalizar el Crédito Universitario para
los jóvenes pobres, pero también para todos los de clase media; terminar con el déficit
de casas para los más necesitados de una vez por todas; el desarrollo concreto de la
Energías Renovables, en especial la eólica y la de centrales de pasada; y la concreción
definitiva de la Ruta Costera entre Los Vilos y Puerto Montt.

Con gran parte de estas medidas tendría que cambiar mi forma de votar de los últimos 10
años y pensar en dejar de anular mi voto. Es lo que correspondería.