Se piteó a 20 en MIDEPLAN: Terremoto grado Kast

Anuncia que está buscando un “Pacht Adams de las RRHH” para hacer del lugar un espacio entretenido para trabajar. Pero fuentes internas describen lo que ha seguido más bien como pataletas y ataques de histeria.
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THE CLINIC
No habían pasado ni dos horas del temblor grado 6,9 del jueves 11 de marzo –la réplica más fuerte después del terremoto del 27 de febrero- cuando otro sismo de gran intensidad se produjo específicamente en el piso 10 del edificio de Ahumada 48 donde funciona Mideplán: cerca de 20 funcionarios de la administración de Paula Quintana, fueron despedidos uno a uno tras la llegada del ministro más joven de Sebastián Piñera, Felipe Kast.

Ese día, a las 15:00 hrs, luego de la “movida” ceremonia de cambio de mando en el Congreso, un llamado alertó a los funcionarios – entre ellos jefes de división y abogados- avisándoles que el nuevo jefe de gabinete de Kast, el ex candidato a diputado por Puente Alto y sobrino del fallecido senador Jaime Guzmán, el UDI Francisco Moreno, llegaría a dependencias de Mideplan. Moreno llegó a eso de las 18:00 hrs y en sus manos traía una lista de nombres que desvincularía. Nada de llamado de unidad. La orden era otra. Luego de las tres fuertes réplicas del terremoto, en el piso 10 se sintió una más fuerte, al punto que todos comentaban entre risas nerviosas: “llegó la hora”. Claro que ninguno pensaba que llegaría tan luego…

Moreno llamó a uno a uno a los jefes de división y a los asesores del ministerio y la subsecretaría. “Fue como la Caravana de la Muerte”, comenta cruelmente un ex asesor de la ministra Quintana.

Al salir de la breve reunión con Moreno, los funcionarios despedidos se comentaban al pasar lo que les decían adentro de la oficina del brazo derecho de Kast. Con un guión como aprendido de memoria (a todos les dijo lo mismo), les anunció que por “razones administrativas” y no políticas, los cesaba en sus funciones.

Pero Francisco Moreno, cuya aparición más importante en la prensa fue cuando 200 brigadistas de su campaña a diputado fueron a funar la sede del comando de Piñera por deudas impagas, se encontró con un problema: el famoso “amarre de funcionarios” del que tanto reclamaba la derecha. Ellos mismos se encargaron de aclararle que el despido debía ser con 60 días de anticipación. Ante la sorpresa, el abogado –sobrino del ex diputado formalizado por fraude al Fisco Maximiano Errázuriz- les pidió sus números de teléfono y correos electrónicos personales para ubicarlos. Y les dijo que les avisaría cómo se resolvería el entuerto, pues pasarían los contratos a Contraloría para que la temida repartición de Ramiro Mendoza decidiera.

De todos los despedidos ese 11 de marzo, sólo dos se salvaron de la guillotina de Kast. Un jefe de división DC y la jefa de comunicaciones.

Cuatro días después de los despidos, en Twitter apareció un curioso mensaje del ministro Felipe Kast dando cuenta de las vacantes que había en su cartera. “Buscamos Patch Adams de RRHH”, publicó.
Su objetivo, twitteó el ministro, es “transformar Mideplan en el lugar + entretenido p trabajar. Ideas y CVs a patchmideplan@gmail.com”.

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