Pirincho Cárcamo, locutor radial: “El reggaeton es una porquería traidora”

POR MACARENA GALLO • FOTOS: ALEJANDRO OLIVARES
Es toda una enciclopedia del rock en Chile. Es la voz insigne de radio Futuro, que este mes cumple 21 años al aire. Hablamos con él sobre su actitud rockera, de su vida de fumador empedernido, de reggaetón, del grupo Facebook que lo propone como presidente y de por qué pronuncia mal el inglés adrede. “¿Por qué decir “Bob Dylan” y no “Bob Daylan” como se debe pronunciar?”, se defiende.
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¿Chamullas a veces en materia musical?
-No.

Bah, no te creo.
-No chamullo. Indudablemente, a veces me puedo equivocar. Pero chamullar, nunca. Cuando desconozco un tema, un grupo o un solista, sobre todo nuevo, no hablo de eso. Porque si no sé de una materia, para qué voy a hablar. Ahora, me puedo equivocar en alguna fecha, pero chamullar para qué.
Ni siquiera se me ha ocurrido nunca.

Tus estudios de juventud incorporan algo de fenómenos paranormales. ¿Qué onda con eso?
-Anduve rayado con todas esas cuestiones. Un día me encontré con todo lo que era la telepatía, el espiritismo, los ovni, y me rayé. Experimenté con la hipnosis y la parapsicología en general. Me gusta todo lo misterioso. Nunca viví ninguna experiencia, eso sí. Todo lo que estamos hablando acá, está quedando impregnado en la madera, que funciona como un lector y si pudiéramos sacarla sería fenomenal. Me rayé con los platillos voladores y nunca pude fotografiar ni uno. Y la única vez que lo pude hacer, no me di cuenta. Había bajado a tomar café y cuando subí un compañero me dijo si lo habíamos fotografiado. Y no, po. Ahora, de verdad, no me interesa verlos. Es bien raro. Como nunca pude explicar la existencia, me aburrí.

ACTITUD ROCKERS

¿Qué hace, para ti, al rock algo inigualable?
-El rock tiene dos cosas. Por un lado, el rock and roll tiene un origen bien terrible. Nace en EEUU, como respuesta evasiva de la juventud, que venía saliendo de la Segunda Guerra Mundial, y que tenía su vida limitada a los 21 años porque debía hacer el servicio militar sí o sí. Había que reventarse y hacer todo antes de los 21. Pero el rock and roll tiene letras muy tontas para botar energía. El rock fue otra cosa. Fue un movimiento que abarca más allá de la gama musical. Es en el aspecto social, en la actitud, donde se destaca el rock. El rock fue la actitud de los estudiantes de mayo del 68, rock son los estudiantes que se tomaron la Universidad de Berkeley en Estados Unidos, rock es la actitud de los jóvenes que pusieron “El Mercurio miente” en la Universidad Católica.

¿Qué virtudes del rock le comentarías a un nieto que nunca lo ha escuchado?
-El rock es una actitud eternamente joven. Mientras tengas fuerza para luchar por los valores tuyos, aunque tengas 60 años, eres un rockero. Eso le mostraría a mis nietos que no tengo ¡por la miéchica!

¿Y qué actitud tuya específica de rockero le transmitirías?
-Siempre he tenido una actitud rockera, pero no la que se imaginan todos de sexo, drogas y rock and roll. De partida, para las drogas fui muy malo, porque nunca me interesaron. Soy tan volado y pajarón que nunca las necesité. Sexo, por supuesto.Y rock and roll, también. Y el copete, también. Pero la actitud no quita lo cortés de lo valiente. Para mí, el rock es a base a valores y principios. Y eso lo transmitiría.

Dicen que a Chile le falta rock y que para el rock está Pirincho. ¿Crees que sea así?
-Jajaja. Si el rock es una actitud, es obvio que a Chile le falta rock, porque le falta amplitud de criterio y cultura. Y no estoy diciendo cultura de saber de arte ni de llevar conciertos a la calle, sino que de no botar un chicle en la vereda, de no andar empujándose en el metro o de no pagar en el Transantiago. Mientras sigamos creyendo que somos el fin del mundo, nunca podremos tener un cambio de actitud. Y si a alguien se le ocurrió decir que para el rock estoy yo, debe ser porque llevo más de 30 años seguidos en esto.

EN CALZONCILLOS

“La televisión te quita mucha intimidad, te quita mucho tiempo. No hay como la intimidad de la radio. Si me lo hubiera pedido el Papa no lo hago, pero no hay nada más hinchapelotas que los hijos”, dijiste hace unos años a propósito de tu programa de TV “Midnight Special”. ¿Te sigue pareciendo que la tele es así?
-Nunca me gustó la TV. Me gustó la idea de hacer un programa musical, como Midnight Special, porque era bastante adelantado que te mostraba en imágenes algo que conocíamos de nombre y de escuchar, pero que nunca habíamos visto, que eran los grupos que estaban empezando el recambio de la música popular rockera y los inicios de la onda disco. Pero nunca me gustó. Además que la gente tiende a pensar que la gente de la TV es artista. Y no, po. Uno no es millonario.

A ti, ¿te llegó la fama, te reconocían en la calle un poco más, cómo fue?
-Me hice más conocido por la radio. Pero, indudablemente, la tele te quita más intimidad. Me daba lata. Y me sigue dando lata. Me reconocen en buena, pero no me gusta esa onda. La gente es recontra cariñosa, pero como soy bastante ermitaño, me cuesta reaccionar frente a esas muestras. No sé qué decirle a la gente. Por eso ya ni siquiera me gusta ir a recitales. Porque la gente es tan buena onda, que me saca fotos, me pide autógrafos. Es horrible. En el fondo, me da plancha. Te sentís atrapado. Por último, en la radio podís transmitir en calzoncillos y nadie se da cuenta de eso.

¿Hay espacio para el rock en la tele? ¿Qué te parece Movistar Música, donde campea la “democracia” musical? ¿Qué pasa con la crítica, no hay canon ni mejores ni peores en materia musical? ¿O todos merecen expresarse?
-No basta con difundir la música de un artista por el hecho de ser nacional. Eso es bastante bueno, pero no es señal de nada. Por ejemplo, en los recitales nacionales no va mucha gente, pero si viene Aerosmith se llena. Pero no hay plata para los chilenos. Así no hay evolución. Más llenan los grupos tributos que los originales. Ese programa de Movistar está en el cable y no lo ve casi nadie. Pero es bueno que todos los grupos tengan derecho a tribuna para mostrarse. Es muy bueno que haya empresas que apoyen a la música nuestra, pero somos los chilenos quienes no respondemos. Eso pasa porque somos arribistas y tenemos la tendencia de creer que los grupos extranjeros son los mejores. Por ejemplo, si no voy a ver a Paul Mc Cartney antes que se muera estoy cagado. Eso no deja de tener cierta razón, pero no tenemos esa misma visión con grupos locales.

A propósito, ¿qué grupo tiene que venir a Chile para que te mueras tranquilo?
-Los grandes grupos que me gustan ya no funcionan como tales, como Pink Floyd, Led Zeppelin o los mismos The Beatles. Los Rolling Stones vinieron y eso me tranquiliza un poco. Lamentablemente, no podré morir tranquilo.

¿Por qué tanto reggaeton en Chile? A Alfredo Espinoza, el Charlie Parker chileno, le gusta. ¿A ti?
-Como forma musical es muy interesante. Pero si analizas más, el reggaeton, para mí, es una porquería traidora. No tiene ninguna gracia, en el sentido que la danza es ancestral en todo el ser humano. Por lo tanto, cada cierto tiempo diferentes acentuaciones rítmicas te hacen bailar. No me extraña que el reggaeton haya pegado porque siguió esa lógica.Y ahora que se toque en inglés es una porquería musical. Y el reggaeton, que partió para alegar sobre las injusticias sociales, se transformó en una manga de tipos con cadenas de oro, pulseras, llenos de minas y cosas raras. Es una taquilla, nomás.

¿Qué te parece el manejo musical del Negro Piñera?
-Es una excepción. No tiene nada qué ver con su hermano Presidente. Siempre ha hecho lo que ha querido. Es chamullento, entrador. Como cantante, era muy bueno. Tiene una voz muy especial. Si quieres que le busque el sentido social, no hay mucho.

PIRINCHO PRESIDENTE

Hay un grupo en facebook, con más de 600 miembros, que te quiere como presidente el 2014. Incluso te tienen el gabinete armado. ¿Te meterías a la política?
-No tengo la vocación de político. Soy un tipo cobarde, nunca fui presidente de curso ni nada. Descubrí, desde chico, que es mucho más fácil ser segundón y de oposición, que líder y mandar. Es más fácil criticar que mandar. Ahora no me faltan ideas.

¿No? ¿Qué ideas?
-Eliminaría el iva a todo lo que es cultura, deporte y los alimentos perecibles. Y mantendría este impuesto a las grandes empresas. Todo esto basado en el asqueroso sistema en que vivimos. Pero de ahí a querer ser Presidente, nica.

Hay otro grupo que quiere “Clases de Inglés urgente para Pirincho Cárcamo” y hay un poema de Bertoni que te alude: “Se dice ´güitni`, Pirincho, no ´guaitni`”. ¿Crees que te cueste el inglés?
-Eso me ha dado mucha risa. Pasan dos cosas: nunca he sido bueno para el idioma ni he tenido interés. Más allá del idioma, la comunicación es más importante. Además, estuve metido en mis primeros trabajos, no con inglés solamente, sino con más de diez idiomas al mismo tiempo, lo cual me hinchaba mucho las pelotas. Aprendí cosas bien fundamentales.

¿Cómo cuáles?
-Don’t speak english, no parle francés, yo no parlo italiano, yo no falo portugués, ich spreche kein deutsch. Con eso me la arreglo. Ahora, mi inglés siempre fue más o menos chicano.

A lo Lucho Jara.
-Jajaja, lo mío es otra cosa, es de pronunciación. Le agarré bronca al inglés cuando Bob Dylan se puso el nombre, muy de la época, cuando recién apareció, de Dylan Thomas. Por qué “Dylan” y no “Bob Daylan” como se debe pronunciar? Después fui a un congreso en Argentina de la Real Academia Española, donde se dijo que el inglés se pronuncia en los países de habla hispana en español. O sea, que Colgate está bien dicho. Cuando empecé en la radio a pronunciar en inglés, los locutores que lo hacían, lo hacían perfecto. Eran tan buenos que no comunicaban nada. Eran maquinitas perfectas.

O sea, tu mal inglés es adrede.
-Jajaja, claro. Aparte que mi inglés chicano lo perdí estando en la radio Pudahuel. La flexibilidad de la pronunciación de la palabra se pierde. A veces, tengo que canturrearlas para poder decirlas. Son como trabalenguas para mí.

Eres un fumador empedernido. El 2007, cuando salió la Ley Antitabaco, tomaste la drástica
determinación de dejar de ir a restoranes y hacer vida social. Ahora, ¿qué medidas tomarás con el alza de impuestos?

-Quitarle la mesada a mis hijos. Seguiré fumando lo mismo. Por ejemplo, llevo una semana resfríado, he estado bien choreado, pero soy tan idiota que nunca había fumado tanto como el sábado y el domingo. Me fumé cinco cajetillas de cigarros. Me di cuenta al contarlas. Lo normal es que me fume entre una y una y media cajetilla diaria. Ahora, por culpa tuya, no he bajado a fumarme un cigarro porque cada media hora lo hago.

¿Son efectivas estas medidas para que la gente deje de fumar?
-No. Pero me parece muy buena medida el recabar fondos a través de un vicio, como también creo en la legalización de otras drogas para un mejor control.

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