Por Lucía Sepúlveda Ruiz / Periodismo Sanador
CONCEPCIÓN.- Impacto causó entre el público y los expositores asistentes al seminario Ley Antiterrorista en Causas Mapuche desarrollado el 23 de agosto en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción, el testimonio de la hija del lonko de Temucuicui, Vania Queipul (en la foto). La niña, vestida a la usanza mapuche, expresó con voz temblorosa al concluir su intervención: “Espero que ustedes creen conciencia y apoyen y le den fuerza a nuestros peñis, porque aquí en Concepción, en Valdivia, en Temuco, en Angol y en Lebu, hay personas que están muriéndose de hambre cada día, y es triste, me da pena ver cómo mi hermano se está muriendo de hambre, por algo que él no hizo…(se emociona). Si ustedes estuvieran en esa posición… es muy fuerte tener un familiar directo en huelga, yo tengo hermanos, primos y tíos. Pero si es necesario dar la vida por esto, la daremos. De verdad no le temo a nada, ni a la justicia ni a la muerte, aunque se me enjuicie mil veces me da lo mismo, y sé que ser mapuche es lo mejor que pudo haberme pasado en esta vida. Voy a defender mi cultura y voy a llevar esta lucha por siempre.” La menor (16 años), hija del lonko de Temucuicui Víctor Queipul, fue absuelta en julio en sentencia ratificada posteriormente por la Corte ante una petición de nulidad del juicio por la fiscalía.

En el Seminario convocado por el hogar mapuche Pegun Dugun y la Coordinación de Familiares de Presos Políticos Mapuche expusieron también el académico e historiador Igor Goicovic (Universidad de Santiago), el abogado de derechos humanos Adolfo Montiel, defensor de presos políticos mapuche en el proceso que se lleva adelante en Cañete, y la periodista Lucía Sepúlveda, en representación de la Comisión Etica Contra la Tortura, que apoya las demandas de los presos políticos mapuche en huelga de hambre. Natividad Llanquileo en representación de los familiares, condujo la actividad que se inició con la proyección de un video sobre las demandas de los huelguistas de hambre desde el 12 de julio. Estudiantes, dirigentes de diversas federaciones y centros de alumnos penquistas, así como público general asistieron a la convocatoria, la primera de este tipo en Concepción, donde tuvo lugar en días pasados una marcha en apoyo a los presos políticos mapuche.

Absuelta a los 15 años

“Mi nombre es Vania Queipul, tengo 16 años, soy hija del lonko de la comunidad autónoma de Temucuicui, yo vivo en una comunidad que ha llevado las reivindicaciones de tierra y siempre ha estado en lucha. Crecí y estoy creciendo en eso. No somos una comunidad conflictiva sino una comunidad que lucha por lo que quiere y cree justo. A los quince años fui enjuiciada por un montaje del ministerio público del Estado chileno. Quizás lo hicieron para acallar a mi papá, un hombre de lucha”, dijo Vania al presentarse en el Seminario.

Continuó señalando: “El Estado se equivocó en querer detenerme a mí. Sé las injusticias que se están cometiendo y voy a seguir luchando y seguir adelante hasta recuperar todo lo que nos pertenece. Estamos conscientes y les damos todo el apoyo a nuestros hermanos porque sabemos que lo que están haciendo es justo y todos juntos vamos a recuperar nuestra libertad. Nosotros luchamos no sólo por un pedazo de tierra, luchamos por una dignidad, para que no se nos discrimine, somos un pueblo que lucha por todos, nosotros no discriminamos a nadie.” Aseguró que está orgullosa porque fui acusada y salió absuelta. El fiscal de nuevo la quiso enjuiciar y “no le resultó porque no tenían pruebas para acusarme por un vidrio, siendo que ellos mataron a un peñi! Ellos le quitaron a un peñi la esperanza de vivir y de ver crecer a su hijo…” Relató asimismo que los únicos testigos en su contra eran detectives o pacos “que no saben argumentar, son ignorantes, a mí me daba risa estar ahí y ver cómo declaraban y se contradecían. Yo veía que esos huinca no sabían ni lo que dicen.”

Expresó ella más adelante: “No hay niño (en Temucuicui) que no sepa ahora que la justicia es injusticia, y cómo se comete contra nosotros solamente. Como niños, teníamos otros sueños. Yo nunca pensé que a los 15 años iba a ser enjuiciada. Era humillante cómo me iban a sacar de la sala de clases detenida, acusándome injustamente. Yo quise demostrar mi inocencia hasta el final. El fiscal Chamorro me ofrecía una salida alternativa; después de haberme enjuiciado, él era el único testigo que quedaba. Yo no acepté porque sabía que era inocente n. Me acusaban por romper un vidrio de un ventanal del ministerio público. Yo me pregunto ¿qué vale más? ¿Romper un vidrio o la vida de un peñi, de un weichafe? Según ellos, nos manifestamos por repudio a la muerte del peñi Jaime Mendoza Collio. Yo siempre dije que el vidrio no vale más que la muerte de un peñi que dio su vida por la lucha. Y si es necesario, yo la voy a dar igual.”

Vania no vaciló en afirmar: “Hay carabineros que le han quitado la vida a tres peñis y antes le han quitado la vida a personas que luchan, como los hermanos Vergara. Los hermanos Vergara sabían por lo que lucharon, pero ¿dónde están los carabineros que los mataron? libres. Y si un mapuche llegara a matar a un paco – digo a un ‘paco’ porque no los respeto, a ninguno, ¿dónde estaría? Encarcelado, con cadena perpetua. Yo puedo decir que mi hermano y todos los jóvenes que están hoy día encarcelados no son terroristas, son personas que luchan por sus ideales. Esto es un montaje y una persecución a nuestro pueblo, a nuestra nación. Es una discriminación, el mapuche lucha por lo que quiere y al Estado eso no les gusta. Sabemos adónde vamos a llegar. Ni la cárcel ni la muerte nos va a acallar. Vamos a seguir luchando aunque sea en espíritu.”

El llamado de Vania a los estudiantes que la escuchaban en un silencio cargado de emoción, fue a no bajar la lucha, “porque de verdad, esto les va a servir a ustedes también. Y salgan en la calle a una marcha, pero no a tirar piedra a los pacos. Salgan con conciencia y háganlo como debe ser. Para los pacos, una piedra es un fusil. Cuando uno tira una piedra con una boleadora, una honda , dicen que los mapuche son terroristas. Nosotros somos capaces de enfrentarlos así. Pero ellos se tiran contra nosotros con fusiles y con bombas lacrimógenas. Los niños de mi comunidad estamos sufriendo demasiado por la militarización que se está haciendo en la comunidad. Cada día nos allanan, nos botan todo lo que está en la casa, nos dejan sin nada y después dicen que somos pobres. Porque ellos nos están haciendo más pobres cada día, nos están quitando todo. Los niños ahora no juegan a las muñecas, juegan a los pacos, y es super triste. De verdad que es difícil estar aquí, porque como niña nunca pensé que iba a estar contando algo así.

Vania agregó: “Me siento orgullosa de ser mapuche y nunca voy a avergonzarme de serlo, porque hay mapuche que se avergüenzan y no deberían hacerlo (le tiembla la voz), se deberían sentir orgullosos de no ser un huinca. Aquí hay huincas lo sé, pero los que están aquí tienen conciencia y a lo mejor se avergüenzan de serlo. ¿A quien le gustaría ser chileno? Amí no, yo soy mapuche hasta la muerte. “

Exhortó finalmente a seguir luchando contra la injusticia porque “Si mi hermano fuera terrorista, lo habrían pillado con armas, con algo, pero ¿cómo lo pillaron? Con las manos vacías. Porque ¿él qué hizo? Nada, ni un cuchillo andaba trayendo. No tienen ni una prueba, sólo testigos protegidos y si esas personas no existieran nuestros peñis estarían todos libres.Mis hermanos están con mucha fuerza, saben lo que están haciendo y lo están haciendo a conciencia, tienen el apoyo de toda nuestra comunidad, de nuestro papá, que es un hombre que yo lo respeto, un hombre que sabe en lo que anda. Uno casi no ve al papá en la casa porque anda para allá y para acá tratando de ayudar y haciendo cosas por ellos, porque sabe que todo esto es un montaje y que su hijo, y todos tienen que salir libres. Luchamos por nuestras tierras. A nosotros nos empobrecen cada día más. Para que las generaciones que vengan no crezcan llenos de represas, porque los (árboles nativos) se están yendo todos, lo que se ve son puros pinos y eucaliptus, los únicos que se hacen ricos son los dueños de eso. “