Para muchos es un chiste de mal gusto el que Sergio Jadue, poniéndose con $33.000 y acumulando el 0,008% en acciones de Unión La Calera, haya llegado a ser presidente de la ANFP. Con las declaraciones que hay en la causa que investiga el millonario fraude de Tomás Serrano se puede armar un relato de cómo Jadue se vinculó con los imputados y cómo estos lo ligan con los temas financieros del club. Acá, la historia contada desde los papeles que pueden terminar de hundir al número uno del fútbol.

Era mayo de 2006 cuando el presidente del club Unión La Calera, Arturo Chahuán, citó de urgencia a los socios del equipo. Entre 15 dirigentes comentó que una persona quería hacerse cargo de las deudas del club y de las morosidades personales de algunos dirigentes, a cambio de convertir al equipo en una sociedad anónima, donde los financistas tendrían un 80% de la propiedad. Entre los oyentes estaba el hoy cuestionado presidente de la ANFP, Sergio Jadue, quien al tomar nota de las intenciones de Chahuán se retiró del encuentro porque no le parecía la idea.

La puerta, sin embargo, no quedó del todo cerrada. Cuatro meses después, en septiembre de 2006, Jadue volvió a asistir a una reunión de socios en la que formalmente se concretó la Sociedad Anónima y se presentó a los nuevos accionistas.

Los inversionistas eran santiaguinos y traían la ilusión, y la plata, para sacar a Unión La Calera del hoyo financiero en el que se encontraba. El hombre a cargo era Tomás Serrano, en ese tiempo dueño de la prestigiosa corredora de bolsa Raimundo Serrano MC Auliffe y que hoy se encuentra formalizado y en reclusión domiciliaria por tres delitos: usar acciones de terceros, falsearle información a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) y apropiación indebida de valores. A Serrano lo acompañaban tres personas más: su socio Jorge Fuenzalida, quien también fue formalizado por los mismos delitos; Luis Núñez, que partió como júnior de la corredora y terminó como jefe de control y análisis, y quien está imputado por mentirle a la SVS; y Cristián Zúñiga, gerente de administración y finanzas de la corredora, el único que hasta ahora no ha sido acusado.

En noviembre del 2009, Sergio Jadue recordó ante los fiscales que lo interrogaron esa reunión con Serrano y su gente:

-Jorge Fuenzalida y otros accionistas -Luis Núñez, Cristián Zúñiga y Tomás Serrano- querían hacerse cargo del 80% de la propiedad del club. Fuenzalida ofreció en esa oportunidad $380 millones por el 100% del capital, repartido en acciones de $1 cada una, pero al mismo tiempo regaló el 5% del capital a los socios que estuviesen al día en las cuotas, de lo que resultó que cada uno de nosotros recibió 33.000 acciones (la memoria del club dice que fueron 30.400), equivalente en cada caso a un porcentaje ínfimo del capital total.

Según contó Luis Núñez a la fiscalía, el dinero se usó para pagar deudas antiguas de imposiciones y gastos de operación de los años 2007 y 2008. En cuanto a su participación en el club, Núñez dijo: “figuro participando de la suscripción del 12,5% de las acciones, pero nunca pagué por ello en efectivo, sino que con mi trabajo, lo que fue un acuerdo con Tomás Serrano”.

La corredora llegó a Unión La Calera ocupando cinco cargos directivos en el equipo y dejando cuatro cargos para los históricos. Sergio Jadue no entró al directorio ese año, pero se anotó con el 0,008% de las acciones del club, que los nuevos dueños le habían regalado y que en plata significaban un capital de tan sólo $33.000. No fue hasta fines de 2007 que Jadue dejó de ser un desconocido.

CAMINO A LA PRESIDENCIA

En febrero de 2007 el dirigente histórico de Unión La Calera, Jose García, citó a una reunión a Sergio Jadue. Allí conoció personalmente a Jorge Fuenzalida, Luis Núñez y a Cristián Zúñiga. La idea del encuentro era que se hiciera cargo de las selecciones del fútbol joven del club. Esto, porque Jadue, junto a un grupo de amigos, habían formado una corporación que postulaba a proyectos sociales de Chiledeportes.

-Nos reunimos con mis amigos y aceptamos… no recibíamos remuneración alguna por ese concepto. El único que recibió honorarios fue Luis Paredes, quien se convirtió en la mano derecha del gerente general del club, Cristián Zúñiga, quien era el que manejaba todos los asuntos financieros, de modo que, por ejemplo, cuando faltaba dinero a fin de mes, él lo ponía -dijo Jadue en su declaración.

Fue recién en la dirigencia de Luis Núñez, que asumió a fines de 2007, que Jadue llegó a un puesto más alto. Siempre, hasta esa fecha, ad honorem. La cosa cambió en el 2008.

A mayo de ese año -contó Jadue a la fiscalía- el capital original de $380 millones que la corredora había puesto para quedarse con el club se había acabado. Fue por eso que en una asamblea se acordó aumentar el capital en $380 millones más. Jadue aprovechó la oportunidad, y para mantener su 0,008% del club, invirtió $33.000, llegando a tener, según la memoria del análisis del año 2008, 60.800 acciones: “tengo claro que en adelante ingresó dinero al club, ya que de esa forma se solventaron sus gastos. En mi impresión el nivel de gastos promedio del club era de unos $35 millones mensuales y no había gastos extraordinarios importantes”, le dijo a los fiscales.

En La Calera había plata y activos para echar mano por si se acababa el dinero. Esto, porque a fines de 2007 el club había adquirido un terreno de 12 hectáreas por $155 millones. Dinero que, según Luis Núñez, salió de Serrano Consultores, empresa que forma parte del entramado de firmas que la corredora usó en el fraude y que está en quiebra desde octubre de 2009. Núñez también le ha reconocido a la fiscalía que la plata con la que se invertía en las empresas asociadas provenía de la utilización de las acciones de los clientes de la corredora.

-El grupo Serrano desde siempre utilizó las custodias de los clientes de la corredora para financiar sus inversiones en las otras empresas, como las consultoras, el canal, La Calera, etc. Esta situación se mantuvo hasta el último trimestre del año 2008. Este mecanismo de financiamiento era conocido por Tomás Serrano, Fuenzalida, De Val, y se consideraba como algo usual… Esto se hablaba directamente en el sentido que el dinero para financiar el canal La Calera se sabía venía de las simultáneas. En estas dos empresas deben haber invertido unos $3.500 millones – declaró.

Los abogados que conocen la causa presumen que con esa plata se le pagaba el sueldo a Sergio Jadue. Esto, porque en su declaración reconoció haber sido contratado por Serrano Consultores, la quebrada empresa con la que se compró el terreno de 12 hectáreas.

-En junio Cristián Zúñiga me dice que me van a hacer un contrato de trabajo, el que yo pido no se haga a nombre del club pues los directores no podemos recibir remuneración, por lo que se extiende a nombre de Serrano Consultores, por una remuneración mensual de 2 millones de pesos, retroactivo desde marzo de 2008, encomendándoseme en él hacerme cargo de todos los temas deportivos -le comentó el actual presidente de la ANFP al fiscal Iván Millán.

En la causa, Jadue ha definido su trabajo en La Calera como netamente deportivo. A la fiscalía le ha dicho que su pega era “asistir a los entrenamientos diarios, ver las contrataciones y negociarlas y ser nexo con la ANFP”. A ellos también les ha contado que sus labores nunca tuvieron que ver con lo financiero: “todo lo vinculado con pagos, sueldos, imposiciones, etc. era visto por Luis Paredes (el amigo suyo que entró al club por la corporación), quien viajaba dos veces por semana a Santiago a retirar los cheques respectivos que le eran entregados por Cristián Zúñiga”.

El 18 de mayo de 2009 la corredora dueña de La Calera entró en crisis. Una grave denuncia de un cliente a la SVS, que aseguraba que los dueños de Raimundo Serrano MC Auliffe se habían quedado con sus acciones y no tenían cómo devolvérselas, activó las alarmas. Comenzó entonces a desenredarse una madeja de artimañas financieras que la fiscalía aún no puede desenredar por completo.

Durante esos días ocurrieron dos hechos importantes en esta historia. El primero es que la mitad del terreno que habían comprado para construir un centro deportivo fue vendido a Miguel Nasur en $200 millones. El segundo, es que 14 días después de que la bomba estallara en la corredora, Jadue llegó a la presidencia de Unión La Calera. Así le contó su ascenso a la fiscalía: “el 2 de junio de 2009 se efectuó una reunión de Directorio en que Jorge Fuenzalida renunció a la presidencia arguyendo la necesidad de destinar su tiempo a temas más apremiantes, aunque siguió siendo director. También renunció Zúñiga a la gerencia, quedando como director. Ernesto De Val no fue, pero comunicó su renuncia al cargo de director. Y Luis Núñez y Tomás Serrano se mantuvieron como directores. Yo asumí la presidencia”.

Durante su mandato y cuando a la corredora le daban por todos lados por el fraude, se le vendió la otra parte del terreno a Nasur. También en $200 millones. Según el relato que Jadue hizo ante el fiscal, él se juntó con Tomás Serrano, Jorge Fuenzalida y Luis Núñez y acordaron el traspaso. Este último también dejó constancia de esta reunión en la fiscalía.

-El dinero fue destinado a deudas del club, a deudas del canal y una cantidad igual a la anterior para nosotros, esto es, Tomás Serrano, Jorge Fuenzalida y yo. Respecto de Jadue, si recibió algo fue por La Calera, ya que necesitaba vivir.

VÍNCULOS CON LOS SERRANO

En la causa investigada por la Fiscalía Centro Norte no se ha determinado si Sergio Jadue conocía el modo de financiamiento que tenía el club. Sin embargo, a los dirigentes del fútbol que piden su renuncia les resulta difícil creer que estando tan a caballo en la dirigencia del equipo, no tuviese conocimiento de que el dinero venía de las acciones que los clientes le encargaban a la corredora para su cuidado.

Quienes lo critican y lo acusan de estar vinculado al fraude no le creen nada porque -dicen- en sus explicaciones ha mentido. Sergio Jadue se ha defendido diciendo: “Jamás he tenido una relación comercial con el señor Serrano, no estoy involucrado en ningún tipo de sociedad. Es una persona que lamentablemente presenta ilícitos. Lo conocí cuando ya estaba formalizado”.

Sin embargo, las declaraciones que el 14 de octubre de 2009 dio Cristián Zúñiga a la fiscalía, hombre al que Jadue conoce muy bien, complican su versión: “ignoro qué puestos conservo en las empresas de Tomás Serrano, ya que si bien fui gerente general de Unión La Calera, mi rol se reducía a participar en algunas juntas de accionistas, pero todo manejo administrativo y financiero era llevado por Jorge Fuenzalida, Luis Núñez y Sergio Jadue”.

La declaración de Luis Núñez, personaje al que también Jadue conoce bien, le agregan más datos al rol que éste cumplía en La Calera y su relación con la gente de la corredora.

-Desde 1993 que soy empleado de Raimundo Serrano MC Auliffe. Presto servicios en Nexchannel, donde me desempeño como gerente general y en Deportes Unión La Calera como presidente de la rama de fútbol. Esta sociedad está compuesta por un director ejecutivo, cargo que está en manos de Sergio Jadue Jadue y un gerente general, dispuesto por Cristián Zúñiga, pero sin injerencia en la toma de decisiones. El poder de las firmas es cruzada, por una parte Tomás Serrano, Jorge Fuenzalida, Ernesto de Val y Cristián Zúñiga y por otra Jadue y otros.

Para el abogado Darío Calderón, que ha pedido en reiterada ocasiones que Sergio Jadue explique cómo llegó a la presidencia del club, estos nuevos antecedentes y vinculaciones ponen en jaque la continuidad del dirigente.

-Sabíamos de esto y estamos analizando con los abogados penalistas del caso para ver hasta qué punto se cumplen los supuestos que establece la ley 19.913, que es sobre análisis financiero y lavado de activos. Claramente a la luz de estos nuevos antecedentes no cabe ninguna duda que Sergio Jadue debe presentar su renuncia inmediata, atendida la gravedad de estos hechos -concluye Calderón.

Una renuncia que parece no llegar, a pesar de los bruscos movimientos que esta semana se dieron en la cúpula de la ANFP, que Jadue descabezó a petición de los clubes grandes y que no ha servido para apagar las críticas en su contra.