El imperio del “Rey David”: la trama de autos de lujo que salpica a Kaminski y los nexos con la mafia china que destapó la PDI
Los seguimientos policiales a David Israel Muñoz no lograron descifrar un nexo concreto con el narcotráfico, a pesar de que su vida aparentaba ser como la de un capo de la droga: autos, propiedades, joyas y viajes, además de mucho movimiento de dinero en efectivo. Pero, lo que sí acreditó la PDI, es un esquema de lavado de activos y estafas que engañó a entidades financieras con el objeto de obtener créditos para adquirir los vehículos de lujo que vendía en su automotora de Puente Alto. En esa red aparece el periodista Francisco Kaminski–imputado en la causa–quien le habría facilitado acceso a la banca formal exponiendo antecedentes falsos, según el Ministerio Público. El “Rey David”, además, es indagado por unas millonarias transferencias con un integrante de la mafia china. Pero no es todo. El empresario es blanco de otra investigación reservada que indaga una megaestafa vinculada a una automotora en La Dehesa, que habría defraudado a más de 50 clientes en $500 millones, bajo el mismo esquema que lo detuvo hace tres semanas.
Por Jaime Pinochet 23 de Mayo de 2026
Compartir
Era un abril cálido. No como antes cuando las temperaturas bajaban por la lluvia. La madrugada del martes 28 el termómetro se detuvo en los nueve grados. Algo soportable en Santiago. Quizá no tanto en la precordillera, donde tiene su propiedad el empresario David Israel Muñoz, en el corazón de las Vizcachas.
Esa noche, el vendedor de automóviles de lujo de 40 años se quedó bebiendo solo en su quincho. Una botella de blue label–el mejor whisky de la marca Johnny Walker–, considerada la joya de la corona. No podía ser diferente para alguien que conocían como “El Rey David”.
Varias personas de su entorno estaban involucradas en delitos de crimen organizado. Ya no les contestaba el teléfono o había optado por no usar el aparato para comunicarse por seguridad. Entre ellos, el ciudadano chino Xiaotong Wu–imputado en un caso de narcotráfico de la mafia china en Rancagua–y el periodista Francisco Kaminski, involucrado en el sicariato de José Felipe Reyes, conocido como el “Rey de Meiggs” por sus negocios en el barrio comercial de Santiago centro.
Como sea, esa noche quería estar solo con su botella de whisky escocés.
A eso de las cuatro de la madrugada la tranquilidad de su residencia cambió: unos golpes y movimientos desconcentraron su meditación. La oscuridad de la noche no le permitió ver que su casa estaba repleta de detectives.
—”Quédate tranquilo. No queremos alterar a tu familia”, le dijo rápido uno de los policías.
Sabían todo sobre David Israel. Incluso, que su pequeña hija sufría de epilepsia, por lo que no querían generar una crisis. Buscaban una detención quirúrgica.

El “Rey David” acató las instrucciones. Solo atinó a decirle al equipo táctico que su señora Cinthia Zapata, “no tenía nada que ver en esto”.
El diálogo siguió mientras le colocaban las esposas en sus muñecas y le recomendaron buscar un mejor equipo legal, advirtiendo que también conocían a su abogada venezolana Fabiana Muñoz, con quien trabajaba hace varios años.
Volvió el silencio en David, quien miraba atónito cómo los detectives marcaban las “joyitas” que tenía en su propiedad: desde un mini coupé de colección hasta un Mercedes Benz negro modelo G350, que se convirtió en una prueba trascendental para la investigación sobre su automotora llamada Cincar–nombre que le puso en honor a su esposa: Cinthia Del Carmen–.
Ese auto de lujo se ha convertido en un enigma policial por la trazabilidad que ha entregado: fue usado por el cantante urbano King Savagge en su exitoso video de la canción A200–con 91 millones de reproducciones–y es una pieza central, también, de otro esquema de estafas localizado en la compraventa V2 de La Dehesa, cuyo fraude supera los $500 millones y la Fiscalía Oriente acumula más de 50 querellas de sus exclientes.
Ya con la luz del día, el imputado fue trasladado al cuartel de la Brigada Antinarcóticos de la PDI, ubicado en calle Guadal, en Estación Central. En el calabozo se mantuvo serio y los llantos permanentes de Cinthia, su mujer, marcaban su angustia interna.
En eso, le hace una nueva pregunta al detective que lo custodiaba.
—¿Por qué me pusieron ‘Rey David’?
“Mira tu vida, eres un verdadero rey”, le respondió el policía.
Y claro, los peritajes habían alcanzado un patrimonio de $6 mil millones, lo que lo posicionó como el blanco de investigación más grande en la historia del Ministerio Público para un solo imputado: más de 40 autos de lujo, lanchas, motos de agua, propiedades en Rapel y Algarrobo, además de mucho efectivo, viajes de placer y joyas arman el perfil económico del “Rey David”, que no tendría justificación, según las pesquisas de Lavados de Activos.
Las transferencias con la “mafia china” que puso el foco en la automotora Cincar
En octubre de 2023, el ciudadano chino Xiaotong Wu–con más de 20 años de permanencia en Chile–lideró la conformación de una nueva célula de la mafia china, vinculada a la Bang de Fujian, que buscaba armar dos nuevos invernaderos para cultivar marihuana orgánica a gran escala en Malloa y Quinta de Tilcoco, en la Región de O’Higgins.
Según el Ministerio Público, Xiatong Wu fue un eslabón clave en estas operaciones, pues facilitó todos los elementos para sus dos farmers–agricultores y cocineros–que venían de Fujian para encargarse de las plantaciones.
Así, lograron administrar dos galpones que tenían la misión de procesar una tonelada de marihuana, avaluada en casi $5 mil millones. Pero esos esfuerzos se vieron derrumbados cuando el 16 de abril de 2024, el OS.7 de Carabineros allanó las instalaciones de la mafia china desmantelando todos los planes narcos.
En las diligencias, además, incautaron un furgón Kia Soluto blanco: la investigación detectó que este vehículo se usaba para transporte de los farmers chinos y de la droga que estaba lista para la venta. Al registrarlo encontraron unos documentos de transferencia que indicaban que detrás de ese venta estaba la automotora Cincar de propiedad de David Israel.

Esa pista llevó a carabineros a la compraventa, ubicada en avenida Concha y Toro, en Puente Alto, donde tomaron declaración como testigo a su dueño. A los policías les interesaba saber qué vínculo tenía con Xiatong Wu.
Ahí les dijo que sólo lo conoció porque un día llegó a su local y se identificó como “Xiao”, a quien le vendió entre tres a cuatro vehículos. Además del Kia, hicieron negocio con un Chevrolet, un Hyundai y un Honda, pero que no recordaba los precios. “Revisamos los antecedentes y estaba todo en regla”, comunicó a los agentes del OS.7.
Sin embargo, el “Rey David” lo que no contó a los carabineros antidrogas es que tenía una suerte de amistad con el ciudadano chino y que habían compartido en varias oportunidades en algunos casinos de juegos como el Monticello, donde Xiatong mantenía la membresía de “One” por su categoría de gasto, el cual–según informes policiales–alcanzó los $190 millones en distintos establecimientos, en 2023.
“Compartían el vicio del juego”, comentó a The Clinic un cercano de David Israel.
Las ramificaciones de la mafia china mantiene una constante preocupación a las autoridades en Chile. Por eso, la PDI creó una unidad reservada en la brigada antidrogas con perfiles de policías expertos en labores operativas y lavado de activos. Una de sus primeras misiones fue revisar el flujo de dinero de esta célula intervenida en Rancagua, lo que detectó el nexo económico con Cincar.
Fue de esa manera como David Israel Muñoz pasó de testigo a imputado al encontrar grandes movimientos de dinero–unos $16 millones– entre una empresa ligada a su señora Cinthia Zapata y Xiatong Wu, el narco chino.
“El Rey David” era un conocido de la Briant Metropolitana. En 2018 y 2019 fue investigado por delitos de narcotráfico, pero las diligencias no lograron “amarrar” un caso sólido.
En esta oportunidad, pensaron que sí por su alto patrimonio: más $2 mil millones en bienes y vehículos de lujo como Mercedes Benz, BMW, Ford Mustang, entre otros. Todos avaluados en $50 millones hacia arriba.
Ese perfil consiguió autorización en tribunales para darle seguimiento mediante escuchas telefónicas, cuyo monitoreo no arrojó–por ahora–vínculo con el narcotráfico. Pero sí desnudaron su esquema delictual desde la automotora Cincar. Así, las horas de conversaciones con sus brazos operativos revelaron una compleja red de blanqueo de capitales con la venta de autos de lujo a clientes “falsos”, quienes lograban créditos de consumo de manera irregular.
El esquema apuntaba a falsificar cédulas de identidad con personas en situación de calle de La Pintana, quienes por $20 a $30 mil iban a estas sucursales a solicitar el dinero, representando a personas, en especial adultos mayores, que no sabían de esta suplantación.
Así, detectaron–hasta ahora–seis casos con un fraude avaluado en $257 millones, que tras la supuesta venta de los automóviles, entre mayo y agosto de 2024, las empresas de fachada a cargo de los brazos operativos regresaban el dinero a las cuentas del “Rey David”.
¿Cómo les resultaba tan fácil?
“Esta organización se preocupaba de todos los detalles. Tenían reclutados–por medio de pagos–a los funcionarios bancarios y notariales para que todo fluyera sin problema y no pusieran impedimentos con las cédulas adulteradas”, aseguró un policía que participó en las pesquisas.
Una vida de lujo en Puente Alto y la amistad del “Rey David” con Francisco Kaminski
La historia que transmite David Israel es que un grave accidente de tránsito que sufrió en su juventud–tiene una cicatriz en su rostro que supuestamente lo avala–, le dejó una millonaria indemnización por sus lesiones.
Como no tenía planeado llegar a la universidad, usó ese dinero para abrir el negocio automotriz en Puente Alto, que derivó en su conocido local Cincar, en la principal avenida de la comuna. Y esa empresa la convirtió en su respaldo familiar, pues le dio trabajo a casi todos: su señora Cinthia es la representante legal, mientras que sus hermanos figuran de secretaria y mecánico.
Así, dicen sus cercanos, esa inversión permitió construir su elevado patrimonio con una “mansión” en Las Vizcachas que incluye hasta una cancha de futbolito.

Según los seguimientos de la PDI, su rutina era similar todos los días: a las nueve de la mañana llegaba a un gimnasio para completar la rutina de ejercicios. Luego, se trasladaba a a Cincar y de vez en cuando presenciaba personalmente los remates de los vehículos chocados que adquiría.
También dejaba espacio en la agenda para ir por sus hijos al colegio y acompañar al más grande al entrenamiento de fútbol en una filial de Puente Alto del club Audax Italiano.
No era de concurrir a restaurantes, pero sí consumía mucho sushi de delivery. Su mayor fascinación de compra eran los relojes, ropa y zapatillas de marcas de lujo. En una de las escuchas se jactó un día de comprar un par de la marca Louis Vuitton en $3 millones.
Eso demostraba que siempre manejaba un alto flujo de dinero en sus cuentas corrientes. Por lo general, según la investigación, no bajaba de los $15 millones para sus movimientos personales. Patrimonio que podía aumentar cuando le llegaban las transferencias de los vehículos de lujo.
En la PDI creen que esto es lo que puede haber generado la relación con el periodista Francisco Kaminski, quien también figura como imputado en la causa. La Fiscalía lo posicionó como una suerte de “brazo operativo” y engranaje central para entrar al mundo de la banca a alto nivel. De acuerdo a las escuchas telefónicas entre ambos, sus conversaciones se caracterizaban por vender automóviles bajo el esquema de testaferros. Lo que aumentó en el último tiempo ante las necesidades económicas de Kaminski, quien constantemente le insistía al “Rey David” vender los autos que él le proponía.
Los detectives llegaron a la convicción que tenían una suerte de amistad, porque sus conversaciones, además, siempre partían con cariñosos saludos y se mandaban fotografías de las actividades sociales que estaban realizando en ese momento.
Fuentes del caso indicaron a The Clinic que la calidad de imputado no cambiará para el exconductor de Radio Corazón, ya que están a la espera de nuevas diligencias que definirían una eventual formalización de Francisco Kaminski.
Si bien David Israel no salía mucho de Puente Alto, sí planificaba salidas al extranjero–en especial a Miami–con sus familiares. También hacía lo mismo durante los fines de semana en sus parcelas de Rapel y departamento de San Alfonso del Mar, en Algarrobo.

La última salida, antes de ser capturado por la PDI, ocurrió en el balneario de la Sexta Región para Semana Santa. “Los seguimientos detectaron que compró un camión con pescados y mariscos para repartirles a sus familiares”, detalló un policía, que indicó que la reunión fue como una especie de despedida sin saberlo.
En la Brigada Antinarcóticos lo perfilan como un típico empresario con vida de narcotraficante al que le gusta ostentar todo lo que adquiere. No había día que no saliera con sus joyas para manejar su auto preferido: un mustang coupe blanco.
Y esa excentricidad no podía estar ajena al mundo de la hípica. Sus amplios recursos también alcanzaban para mantener un Stud, cuyos ejemplares son recurrentes de las carreras en el Sporting de Viña y el Club Hípico en Santiago. Sus caballos más destacados son el Negro Yiyi y la Hembra Alazán, que ha ganado tres carreras de mil metros.
Una vida que para los policías no se sustentaría solo por la venta de automóviles de lujo. Por tanto, la arista por narcotráfico “sigue vigente” en reserva.
La investigación desconocida por una megaestafa en La Dehesa que apunta al “Rey David”
El día de la detención de David Israel un sin número de vehículos de lujo fueron incautados en su casa en el sector de Las Vizcachas. Un Mercedez Benz negro no pasó desapercido entre los policías. Sólo existen unos pocos en Chile.
Ese automóvil de lujo tiene una larga historia judicial. No sólo es investigado por la Fiscalía Sur. También está en los registros de la Fiscalía Oriente, donde indagan un inédito esquema de fraude por el que han presentado más de 50 querellas por estafa y lavado de activos en contra del dueño de la automotora V2, Manuel Jesús Vergara Sandoval.
Uno de esos autos corresponde al Mercedez Benz negro modelo G350, cuyo dueño Sergio Pérez Moya ha reclamado desde 2023 sin éxito.
El empresario que vive en Rancagua dejó en consignación su automóvil en la automotora V2 con el anhelo de que pudieran venderlo. En ese tiempo, Manuel Vergara tenía “buena fama” para ese servicio. Sobre todo por su ubicación en el corazón de Lo Barnechea.

Sin embargo, todo se derrumbó cuando a Sergio Pérez le llegó un parte empadronado en febrero de 2024 por parte del juzgado de policía local de Paine. Eso generó alerta en el empresario, pues se dio cuenta que su Mercedez Benz negro no estaba en exhibición en La Dehesa.
Le indicaron que el vehículo ya había sido vendido y sólo “faltaba la transferencia”. Un hecho que preocupó a la víctima, pues no había autorizado nada y tampoco le había llegado el dinero completo por la operación.
Así, inició su propia investigación y detectó en marzo de 2024 que en el padrón del registro civil aparecía como dueño: David Israel Muñoz, quien en esa fecha aún no figuraba como “El Rey David”.
Tras obtener estos antecedentes, desde la automotora no le respondieron más. Por ello, ingresó una denuncia en la Policía de Investigaciones. Con los días se percató que Manuel Vergara había realizado una “transferencia” falsa en una notaría en Maipú, donde falsificaron la cédula de identidad de Sergio Pérez para crear un contrato fraudulento. Es decir, presentaron a una persona distinta con el nombre del empresario: mismo modus operandi por el que fue capturado el “Rey David” hace tres semanas.
Lo increíble es que cuando la defensa de la víctima presentó esos antecedentes en tribunales en 2025, la decisión fue dejar a David Israel como cuidador del vehículo–depositario previsional– hasta que se zanjara la controversia legal. Esto no sólo le permitió al imputado transportarse en el vehículo, sino que también lo “arrendó” a distintos cantantes urbanos para sus videos musicales como Kin Savagge y Standley, que habría usado el Mercedes Benz Negro para una grabación en la autopista Costanera Norte.
Sin embargo, todo cambió el martes pasado, luego que en una audiencia en el Cuarto Juzgado de Garantía, a la que asistió The Clinic, la jueza Carolina Araya aceptara que el automóvil de lujo volviera a estar a cargo del dueño estafado mientras el Ministerio Público avanza en la investigación de fraude y suplantación de identidad, cuya causa es liderada por el fiscal Juan Pablo Araya, que también tiene en su oficina el los casos Factop y Sartor.
El “Rey David”, por mientras, permanece recluido en el módulo 20 de Santiago 1, donde ha insistido en su inocencia. “No tienen nada, todo está con factura”, repite a los gendarmes. En paralelo, sus abogados encargaron un peritaje forense para “desmentir” el multimillonario patrimonio que le atribuyó el fiscal Héctor Barros el día de los allanamientos.
En ese contexto, David Israel pidió al equipo legal que aceleraran las gestiones para que lo trasladen al anexo Capitán Yáber, pues ha manifestado que él es un empresario y no un delincuente común con nexos con el narcotráfico y las redes de la mafia china.



