“Decisión de morir fue gesto de coherencia política”

Foto: EFE

Esta mañana fueron exhumados los restos del ex presidente Salvador Allende desde el Cementerio General de Santiago, como parte de las diligencias encargadas por el juez Mario Carroza para tratar de esclarecer los motivos de su muerte, el 11 de septiembre de 1973 durante el golpe de Estado de Augusto Pinochet.

Un equipo de expertos integrado por siete peritos chilenos y cinco extranjeros participaron en el procedimiento, que comenzó alrededor de las 7.30 de la mañana y que además contó con la presencia de la hija del ex presidente, la senadora Isabel Allende, y una larga lista de figuras políticas.

Entre los asistentes se encontraron Jorge Arrate, los diputados comunistas Guillermo Teillier, Hugo Gutiérrez, la presidenta del PPD Carolina Tohá, el presidente del PS Osvaldo Andrade, el senador socialista Juan Pablo Letelier, el diputado Sergio Aguiló, el ex ministro Osvaldo Puccio.

“Como familia queremos manifestar antes que nada nuestra satisfacción por los avances logrados en este trascendental proceso judicial para establecer la verdad de lo ocurrido el trágico 11 de septiembre de 1973″, declaró Isabel Allende una vez que el ataúd fue extraído del mausoleo.

La parlamentaria socialista reafirmó que su familia tiene “la convicción de que el presidente Salvador Allende (1970-1973) tomó la decisión de morir como un gesto de coherencia política en defensa el mandato que le fue entregado por el pueblo”.

Sin embargo, solicitaron esta exhumación “con la esperanza de que sus resultados permitan despejar cualquier duda” sobre su muerte “y al mismo tiempo sirvan para determinar judicialmente las circunstancias en que esta se produjo así como los crímenes cometidos” en la dictadura.

Por su parte, la timonel del PPD, Carolina Tohá, recalcó que “estos peritajes nunca se han hecho y ciertamente al hacerlo puede suceder que se revelen situaciones que son distintas de la versión que todos hemos aceptado hasta el día de hoy”.

Tras exhumar el ataúd, éste fue introducido en un vehículo para trasladarlo a dependencias del Servicio Médico Legal, donde se realizarán los peritajes correspondientes, aunque estos no irán acompañados de una nueva autopsia.

La exhumación fue ordenada por el juez, tras recibir en abril un informe del SML que establece “discordancias” entre el informe oficial de la autopsia, ordenada por la dictadura, y un peritaje policial del cuerpo de Allende en el lugar de su muerte.

La investigación se abrió el pasado 26 de enero, cuando la Fiscalía presentó ante el juez Carroza 726 querellas por violaciones de los derechos humanos correspondientes a casos que nunca antes habían sido investigadas por la Justicia, entre ellos el del fallecido mandatario.

Allende murió durante el bombardeo a La Moneda y la versión más difundida, aceptada incluso por su familia, es que el mandatario se mató disparándose en la barbilla con un fusil de asalto AK-47 que le había regalado el líder cubano Fidel Castro.

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