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20 de Junio de 2011

Exclusivo: El disco duro del empresario Guillermo Ibieta

Los 100 mil archivos a los que tuvo acceso The Clinic Online, que pertenecen al empresario investigado por el pago de comisiones ilegales en la compra de fragatas holandesas para la Marina chilena, dan cuenta del alto grado de conocimiento con los que contaba en la Armada. En los 43 gigabytes de información hay transacciones bancarias, informes de ex marinos chilenos, recomendaciones de lobby para distintos proyectos y un contrato secreto de Asmar que filtró a una empresa holandesa. El disco duro delata también su relación con altos oficiales a los que siempre les enviaba “tarjetas de navidad”. Entre ellos, el actual comandante en jefe Edmundo González.

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Guillermo Ibieta, el empresario investigado por el pago de comisiones ilegales en el marco de la compra de las fragatas holandesas para la Marina, tiene un acceso envidiable a esa rama de las Fuerzas Armadas, hasta el punto de obtener documentación secreta para sus negocios.

Se trata de sólo una muestra de lo que contiene el disco duro de este “intermediario” de cuyos 43 gigabytes The Clinic Online obtuvo una copia íntegra. La misma que está en manos del fiscal de la zona oriente Carlos Gajardo.

El perseguidor penal mantiene abierta una investigación por lavado de activos y cohecho, luego que descubriera que el ex marino Juan Tapia Villalón recibiera un pago de US$ 400 mil desde una cuenta de Ibieta por una supuesta asesoría a la empresa holandesa SMS, la misma que realizó servicios a las naves de guerra chilenas: Capitán Prat, Almirante Latorre, Blanco Encalada y Almirante Riveros.

Este negocio significó al fisco durante el gobierno del ex presidente Lagos, cuando la titular de Defensa era la ex mandataria Michelle Bachelet, la suma de US$ 350 millones.

Una investigación similar, pero con hechos anteriores a junio de 2005, la lleva adelante también el ministro de la Corte de Santiago, Manuel Valderrama.

100 mil ficheros

Junto a la copia de los correos electrónicos de Ibieta, están también sus estados financieros, sociedades hasta ahora desconocidas, transacciones bancarias en Chile, Europa y Estados Unidos, cartas de presentación, comunicaciones con empresas de ventas de armas, informes de ex marinos chilenos, recomendaciones de con quién hacer lobby para distintos proyectos, un contrato secreto de Asmar, documentos de la misma índole sobre armamentos y las recomendaciones legales de su abogado para crear sociedades en el extranjero, entre otros.

Se trata de más de más de 100 mil ficheros con información de las operaciones de las dos principales empresas de Ibieta: Serlog y Eurotechnology.

El dispositivo almacena también un largo listado de contactos al interior de la Armada y una relación de altos oficiales a los que siempre se les debe enviar “tarjetas de navidad”.

Entre ellos, el actual comandante en jefe, Edmundo González y otros “para obtención de alguna información”. En los documentos también aparece abundante personal de mandos medios encargados de logística y adquisiciones.

Esta es la primera de una serie de artículos que publicará diario The Clinic Online y la revista The Clinic sobre los vínculos de Ibieta, un periodista de la Universidad de Concepción devenido en empresario del rubro, quien en sus declaraciones ante Valderrama y Gajardo sostiene con firmeza que las comisiones son “completamente legales”.

El velo
Dentro de los antecedentes que se encuentran en el disco duro de Ibieta consta un correo enviado el 10 de junio de 2008 al director de ventas de la holandesa SMS, Bas Loohuis. En el email, el vendedor de armas chileno le indica en inglés: “Highly confidential and for your eyes only” (altamente confidencial y sólo para tus ojos).

Se trata nada menos que de un contrato secreto entre Asmar y la empresa alemana Naval Technica Export para suministros y servicios, que también se usan para los barcos de la marina chilena, cuestiones que caben dentro de los temas de seguridad nacional.

“Te adjunto un contrato de fecha febrero de 2007, el cual me ha sido pasado con alta confidencialidad en orden a que SMS prepare uno mejor con Asmar… Si te interesa… Cuéntame tu visión lo más pronto posible”, escribió Ibieta.

¿Quién le entregó una información tan sensible a Ibieta? De acuerdo a lo que han investigado hasta ahora Gajardo y Valderrama existe una relación empresarial entre Tapia y Patricio Basili. Este último, un ex almirante, es socio de Tapia en la empresa Norbar.

Basilli también fue director de Asmar, para luego asumir como jefe de Marketing de la estatal ligada a la Marina chilena. Sin embargo, por orden del Ministerio de Defensa, fue alejado de su puesto la semana pasada debido a la investigación de la fiscalía.

“Fue una medida de transparencia”, dijo en su oportunidad el ministro (S), general (R) Óscar Izurieta.

Este vínculo, el de colaboración desde Asmar para negocios privados, es el que queda claro con un informe preparado por Basili -enviado el 21 de julio de 2008 a Ibieta- donde le recomienda realizar un “lobby intenso” con Asmar, la Dirección de Programas, Investigación y Desarrollo de la Armada (Diprida), la Dirección General de los Servicios de la Armada (DGSA) y el Comando de Operaciones Navales (CON).

Lo anterior, en el marco del proyecto para reparar las fragatas y su mantención en los astilleros chilenos para que ganara la holandesa SMS que representaba Ibieta, como también para la adquisición de diques.

Para desentrañar la trama, el fiscal Gajardo solicitó al Ministerio de Defensa la copia de los contratos de las fragatas, con el fin de ir construyendo el caso. Hasta ahora no se descarta que las autoridades de la época -ya mencionadas- sean citadas a declarar.

El caso de Ibieta, quien ya ha prestado declaración a la justicia, está lejos de terminar. ¿Cuáles eran los vínculos familiares que utilizó para profundizar su lobby al interior de la Marina?

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