La declaración de Kenji Kodama, dueño de la constructora que reclama 17 mil millones de pesos de un acuerdo extrajudicial por gastos extras entre su empresa y el Serviu por un corredor del Transantiago, declaró en mayo a la Fiscalía Centro Norte como imputado en la investigación por presunto fraude.

Un mes después se alzó el secreto de su declaración donde relata las condiciones en que que recibió la obra y la alegría que sintió luego de reunirse con la entonces ministra de Vivienda, Magdalena Matte, y su asesor Álvaro Baeza, publicado hoy en el sitio Emol.

“El 1 de Mayo asumió Antonio Llompart en el Serviu. Yo traté de reunirme con él, pero estaba ocupado asumiendo el cargo. Previo a reunirme con él nos conseguimos (con sus abogados Matías Cortés, Darío Calderón y Rodrigo Alcaíno) una audiencia con la ministra Magdalena Matte. Yo no me conseguí esa reunión, sino los abogados”, dijo.

En esa oportunidad, ocurrida el 8 de junio de 2010 en el gabinete del Minvu, Kenji Kodama, dijo que “la señora Matte nos dijo que le llamaba la atención esto, pero que no le constaba, por lo que iba a pedir una investigación de los hechos”, agregando que “este Gobierno no estaba para robarle a nadie, que si nos debían dinero nos iban a pagar hasta el último peso (…) Nos dijo que nos quedáramos tranquilos y que ella se iba a encargar”.

En la misma declaración, Kodama dice que el entonces abogado del Minvu Álvaro Baeza, se presentó como la persona que representarían a la ministra en las reuniones para lograr el acuerdo extrajudicial. “Él (Álvaro Baeza) determinó lo que sucedía en esa reunión (5 de noviembre de 2010) y nos dio un plazo de 90 días para que llegáramos a una solución al problema”, dijo Kenji. Además, el empresario dijo que Baeza tuvo un trato “napeloénico” durante las reuniones y que les había augurado buenos resultados de esos acuerdos.

“Cuando terminó la reunión yo no lo podía creer, estaba feliz, por fin veía la luz con ese don de mando y el carácter ejecutivo de la reunión”, dijo. Dos meses después de estas reuniones, la entonces ministra suspendió el convenio acordado, lo que haría estallar el denominado caso Kodama, hoy en pleno proceso de investigación.