El pasado 31 de mayo, la abogada María Soledad Ramírez, quien trabajó en la contraloría del Serviu, declaró en el caso Kodama. Lo hizo en calidad de testigo ante el fiscal José Morales y en su testimonio reveló, con un detallado relato, toda la estrategia interna, tanto del Ministerio de Vivienda y del propio Serviu para revocar el pago a la constructora de 17 mil millones de pesos -por supuestos trabajos extras en un corredor del Transantiago- autorizados por Magdalena Matte.

En siete páginas -que publica íntegramente The Clinic Online– la profesional centró sus sospechas -de que había algo oculto- principalmente en dos personas: el jefe de la subdirección jurídica, Rafael Marambio y el ex asesor de Matte, Álvaro Baeza.

Ambos, coincidentemente, están siendo investigados por Morales por presunto lavado de dinero.

Las copuchas
En su declaración la mujer asegura que fue en febrero cuando se enteró de que el pago a la constructora “se estaba complicando”, tal como se lo indicó el entonces jefe del Serviu, Antonio Llompart.

Al correr de los días, en ese mes de febrero, hubo distintas reuniones para evitar el acuerdo extrajudicial al que habían llegado con Kodama.

Allí, según la profesional, aparece por primera vez Álvaro Baeza, quien no le había señalado a Matte que el dinero que saldría de las arcas fiscales incluía otro proyecto que también había sido ejecutado por la empresa.

“Le dije a Álvaro: ¿le dijiste a la ministra sobre la existencia de una multa del corredor Santa Rosa en esta negociación? Me contestó, no se lo he dicho. Le repliqué por favor díselo, porque ella tiene que saberlo”.

Las cosa se puso negra. Desde rumores echados a correr por Rafael Marambio de que había presiones desde La Moneda, hasta el quiebre de las confianzas. Todo encendía las reuniones.

“Terminada la reunión me quedé sola con Llompart y le dije te das cuenta Antonio de que no podemos seguir avalando el discurso de Marambio y sus falsas presiones porque nos está comprometiendo en situaciones irregulares, debemos tomar otras decisiones”.

Véndemelo todo
Hasta ese momento, la declaración de Ramírez entregaba elementos ambientales y especificaba la conducta de los involucrados, pero la mujer recordó un detalle.

“Recuerdo que en diciembre (2010) conversé con (Rafael) Marambio lo siguiente: Él me dijo que se iba a vivir a Chicureo y le dije que yo y mi familia teníamos una parcela allá. Él me dijo que le vendiera la parcela, pero le dije que no. Le dije que tenía además un terreno en Maitencillo y me dijo que le vendiera los dos sitios. Le dije que estaba loco, si acaso pensaba cambiarse de pega. El me consultó que le interesaban los caballos de carrera, porque sabía que yo tenía caballos. Le aconsejé que no porque era para perder dinero”.

En la investigación, pese a que aún no se ha reparado en profundidad en estos detalles, es sabido que el fiscal Morales busca ya investiga lavado de activos. De hecho, solicitó las cuentas corrientes de Marambio, Baeza, y los abogados de Kodama Rodrigo Alcaíno y Matías Cortéz.

También solicitó a la PDI las entradas y salidas del país de los anteriores. Todo con el fin de cruzar datos, ya que Marambio aparece viajando a Buenos Aires junto a Cortes, Alcaíno y Kenji Kodama (dueño de la constructora), entre el 11 y el 13 de enero de 2011.

La fecha es sintomática ya que unos días más tarde, el acuerdo de los 17 mil millones quedó a firme, pero también lo es que Cortéz le pagara el pasaje a Marambio. Este último asegura que se lo devolvió, aunque no tiene como probarlo.

Lee la declaración: