Representantes de las víctimas de Colonia Dignidad presentaron hoy una demanda en la fiscalía de Krefeld (oeste del país) contra el doctor Harmut Hopp, el segundo del enclave que dirigió en Chile el exoficial nazi Paul Schäffer y prófugo de la justicia chilena desde el pasado mayo.

La demanda fue presentada por los abogados berlineses Petra Schlägenhauf y Wolfgang Kaleck, y se centra en tres opositores a la Junta Militar -Juan Miano, Elizabeth Rekas Urra y Antonio Elizondo-, desaparecidos durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Los representantes de esas víctimas sustentan su demanda en la documentación en el caso de esos tres ciudadanos chilenos, secuestrados por la DINA en mayo de 1973 y trasladados al enclave chileno, donde fueron retenidos y presuntamente torturados hasta la muerte.

El equipo de abogados berlinés sustentará su demanda en el cargo de participación directa en asesinato, delito que no prescribe, y no en otros casos documentados de lesiones, tortura o violación, puesto que éstos sí habrían prescrito en Alemania.

Hopp, de 67 años y nacido en Alemania, huyó de Chile el pasado mayo, meses después de ser condenado en Santiago de Chile a cinco años y un día por complicidad en abusos sexuales cometidos entre 1993 y 1997.

Poco después fue localizado por medios alemanes en la ciudad de Krefeld, cuyas autoridades confirmaron había firmado un contrato de arrendamiento con una inmobiliaria de la localidad.

Según explicaron hoy los abogados berlineses, la demanda ha sido presentada ante la evidencia de que no será extraditado a Chile, en tanto que ciudadano alemán, y con el objetivo de que responda ante la justicia de este país.

El doctor alemán fue procesado en Chile junto con otros 13 imputados por los crímenes cometidos en el enclave alemán fundado en la década de 1960 por el exoficial nazi Schäfer y utilizado en tiempos de la dictadura de Pinochet como centro de tortura.

Hopp huyó de Chile tras escuchar la condena, encontrándose en situación de arresto domiciliario y aprovechando que la sentencia no era aún en firme.

Hasta su desmantelamiento, a principios de los años 90, la Colonia Dignidad retuvo bajo condiciones despóticas a unos 300 colonos, mayoritariamente de origen alemán, en un enclave de 16.000 hectáreas donde se practicaron torturas y abusos sexuales a menores.

Tras el desmantelamiento del enclave, Schäfer huyó a Argentina, cuya Justicia lo entregó en 2005 a Chile, donde fue condenado a 33 años de cárcel.