“Es más escandalosa la pobreza que el largo de la minifalda de una modelo en una misa”

La semana pasada se juntaron los importantes de cada iglesia. De los católicos, de los evangélicos, de los anglicanos. Hasta los ortodoxos estaban. Y le entregaron una carta al gobierno que se llamaba así: “Carta acerca de los valores fundamentales” donde, claro, los valores fundamentales se referían al Acuerdo de Vida en Pareja y al aborto terapéutico.

Ese par de importantes hablaron por todos. Por todos los católicos, por todos los evangélicos, por todos los anglicanos y por todos los ortodoxos. Y no todos estaban de acuerdo.

Por ejemplo, Sebastián, Verónica, Gastón, Rafael y Danae -de la Iglesia entre todos-, una especie de movimiento-espacio de encuentro de católicos que se cansaron de cómo se estaban haciendo las cosas y escribieron una carta, que ya tiene casi ochocientos adherentes (curas y monjas, además), para incluir a todos ésos a los que la iglesia excluía y para cuestionar una jerarquía que parece inamovible.

Sebastián: Aquí no hicimos nada nuevo. Nada iluminado. Eran cosas que se conversaban en pequeños grupos pero muchos cristianos tenían miedo a plantearlo públicamente.

-¿Por qué ese miedo?

Sebastián: Porque dentro de la Iglesia no existe una cultura democrática. Lo decimos en la carta: buscamos una iglesia más democrática y menos monárquica. Entonces desde ahí hay una tradición del laicado ser oveja y nosotros no estamos de acuerdo y queremos romper con eso.

-¿Cómo reaccionó la parte más oficial de la iglesia con la carta?

Danae: esta carta fuimos a mostrársela a Monseñor Ezzati. Nos escuchó pero al final nuestra sensación fue que no acogió el fondo de la carta: la invitación al diálogo y al no dar por hecho lo que sentimos que la jerarquía da por hecho, si no que poder disentir y poder sentarnos a conversar. Lamentablemente no estaba la puerta abierta para eso.

-¿Qué les dijo Ezzati?

Gastón: primero fue muy amable, cariñoso, muy dispuesto, fácil llegar a él y dijo: “qué bueno, esto es propio del laicado. Que hablen, que comenten, que escriban”, o sea lo legitimó. Pero cuando entró al detalle se fue quedando en ciertos puntos. Por ejemplo en la comunión, el sentido de unidad y nosotros dijimos que no necesariamente estas cosas provocaban división, si no que algunas de las cosas estaban divididas de antes

-¿Cuáles?

Gastón: moral sexual, poder en la iglesia, la participación de la mujer.

Danae: O de estructura eclesial

Sebastián: menos del 99 por ciento de la iglesia son religiosos. Y el resto somos laicos. Pero todas las decisiones están en ese uno por ciento. Y nosotros vemos que parte de los problemas de la iglesia pasan por ahí.

Gastón: no debiéramos ser ni pastores ni ovejas. Si no que adultos con ciudadanía, con capacidad de decidir, con autonomía del pensamiento y eso creo que nos ha marcado mucho. Pensábamos en esa carta a las iglesias cristianas y una de las primeras cosas que nos vino fue oye, por qué hablan a nombre mío, por qué hablan en nombre del 85% de la población.

-¿No debiera existir una opinión pública de la Iglesia?

Gastón: Puede haber pero cuando uno la tiene, tiene que ser respetuoso de las diferencias. Y, antes de eso, ¿cuántas veces hemos visto comunicados conjuntos de las iglesias cristianas? Yo en mi vida no he visto nunca acá en Chile. Entonces que hayan dedicado tiempo, esfuerzo a juntarse a acercar posiciones ¿para esto? Cuando el país está pasando muchísimas cosas más que afectan a millones de personas, que afectan el futuro inmediato de miles de personas: educación, salud, desigualdad.

-¿Se debiera legislar a favor del pack liberal: matrimonio gay, adopción, aborto, etcétera?

Sebastián: Nosotros creemos en el diálogo sobre esas cosas. No ir al diálogo con mi opinión preconcebida, como ha ido la jerarquía…

-Pero igual tendrán una opinión…

Sebastián: Pero una opinión personal.

-¿Tú qué piensas?

Sebastián: Jaja

Verónica: Tenemos setecientas opiniones. Pero, básicamente, el espíritu es el de defender la dignidad de las personas, no a las instituciones por sobre las personas. Porque las instituciones nombradas por ellos como importantes, como el matrimonio, que creen que es la única base de la sociedad. Y estamos con los excluidos. Como Cristo.

-¿Sobre el celibato también hay distintas opiniones?

Sebastián: No, de eso no, no nos parece relevante. Jajaja.

-¿Te ríes porque es talla?

Sebastián: No. Es que yo creo que es bien poco relevante y apelo a la libertad…

Gastón: ¿Por qué poner el tema del celibato?

-Hay gente que conecta el tener celibato a que pasen cosas como lo de Karadima. ¿O pasa más por una estructura viciada?

Danae: El manejo del poder, que tiene un énfasis en lo jerárquico, propicia abusos de distinto tipo: de conciencia, de poder, sexuales.

-Yo me imagino que en el ambiente jesuita, de católico más progre esta iniciativa igual es exitosa, pero no me imagino a la señora que iba a la iglesia del bosque acogiendo todas esto.

Gastón: Pero quizás ella tiene muchos obispos que piensan como ella y hablan como ella. ¿Lo que te preocupa es nuestra representación?

-La posibilidad real de un diálogo

Danae: es que nuestro afán de diálogo no es sólo con la jerarquía. Es con la sociedad, con los que son católicos, con los que no son, con los que dejaron de serlo.

-¿Qué piensan de la relación iglesia-gobierno en relación a gobiernos anteriores?

Gastón: en los ochenta se decía que la iglesia se fuera a la sacristía y no hablara de lo que pasaba en el país. “que no se meta”, se decía. Y ahora tampoco se mete. Pero qué bueno que tengamos a la vista los Archivos del Cardenal porque tenemos el recuerdo vívido de personas y momentos lúcidos. Pero también la sensación de orfandad, de dónde está esa forma que teníamos de vincularnos

Sebastián: ahí uno quisiera que la iglesia actuara como Cristo, defendiendo a los marginados y a los excluidos. Defenderlos frente a las políticas públicas del gobierno.

Rafael: estamos seguros de que es más escandalosa la pobreza que el largo de la minifalda de una modelo en una misa.

iglesiaentretodos.blogspot.com

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