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20 de Abril de 2026Médicos objetores de conciencia en aborto en tres causales vienen a la baja pero aún hay un hospital donde ninguno está dispuesto a realizar este tipo de atenciones
El problema se acentúa en servicios de salud como el de Araucanía Norte (82,4%) y el Maule (63,5%), donde la disponibilidad de médicos no objetores es limitada. Según el Defensor de la Niñez, Anuar Quesille, la escasez de profesionales dispuestos a realizar el procedimiento perjudica sobre todo a niñas y adolescentes, que en su mayoría recurren por dicha causal.
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Desde 2017 que en Chile existen tres causales legales que permiten a alguien interrumpir un embarazo: riesgo vital para la madre (1), inviabilidad fetal letal (2) y violación (3). Sin embargo, esta última sobre todo no está libre de detractores.
Al año suelen realizarse más de mil interrupciones de embarazos, donde dependiendo del tramo etario prevalecen ciertas causales. En menores de edad, por ejemplo, la que más se repite es la de violación.
Según el último informe de Corporación Humanas, entre junio de 2024 y junio de 2025 el 100% de los abortos en menores de 14 años fueron por violación (55 en total), y en el tramo de 14 a 17 años la cifra es el 77% de los casos (43 en total).
Sin embargo, aquellas personas que quieren abortar invocando la causal de violación no pueden realizarlo con facilidad en cualquier establecimiento de la red pública. Y es que dado que los profesionales de la salud pueden declararse objetores de conciencia, hay recintos donde encontrar médicos obstetras dispuestos a realizar la intervención puede ser complejo.
Más del 40% de los obstetras se declara objetor de conciencia por causal de violación
De acuerdo con información del Ministerio de Salud actualizada a octubre de 2025, según el informe de la corporación, de un total de 1.412 médicos obstetras contratados el 40,4% se declara objetor en la causal violación, mientras que el 20% objeta en la causal inviabilidad fetal. En relación con médicos anestesistas, el 18,8% objeta en la causal violación, seguidos por técnicos paramédicos con un 11% en esta misma causal.
Y si bien la cifra sigue siendo alta, muestra una disminución respecto de años anteriores: en 2020 el 50,1% de los obstetras se declaraba objetor de conciencia por violación y un 28% por inviabilidad fetal.

El problema finalmente para quienes quieren acceder a una IVE radica en una brecha por zona. El Servicio de Salud Araucanía Norte, por ejemplo, tiene al 82,4% de sus obstetras como objetores por causal de violación, y en el del Maule es el 63,5%.
Incluso, hay hospitales donde el 100% de sus médicos obstetras son objetores de conciencia, lo que obliga a los establecimientos a activar una serie de protocolos como derivaciones o la búsqueda de un profesional que no lo sea, lo que muchas veces pueden perjudicar la atención que recibe la persona.
Por ejemplo, en el Hospital de Cauquenes solo hay dos obstetras, y ambos son objetores de conciencia en las tres causales. Así también hay hospitales como el Sótero del Río, el de Victoria o el de Santa Cruz donde los médicos que no realizan esta práctica por la tercera causal supera el 85%.
El impacto que tiene en niñas y adolescentes
Según presentó la Defensoría de la Niñez en la comisión de Salud del Senado, entre 2018 y septiembre de 2025, 560 niñas y adolescentes iniciaron un procedimiento por interrupción voluntaria del embarazo. El 86% de estos casos fue por la causal 3 de violación.
En esa línea, el defensor Anuar Quesille dijo que “hemos observado cuestiones que están vinculadas a un déficit en cobertura debido a la objeción de conciencia. Cuando hay objeción de conciencia se producen desigualdades territoriales, retrasos, derivaciones tardías, ausencia de profesionales disponibles para generar este procedimiento en circunstancias que estamos frente al mandato de una ley y frente a la regulación de un derecho”.
“Por otra parte, esto se vincula muchas veces a prácticas que son obstructivas, entrega de información incompleta, omisión de información, demora en la detección o no activación de protocolos”, agregó Quesille.
Y agregó: “Hay uso de técnicas de interrupción que son inapropiadas, hospitalizaciones que son innecesarias, que van realizando o complejizando el procedimiento de interrupción voluntaria del embarazo en circunstancias de que la niña o adolescente, que en su mayoría recurre a ese procedimiento por violación, es un procedimiento al cual tiene el derecho“.



