Fly-Li Ilenia Moreno Adad no puede tener hijos porque hace años estuvo tan enferma de cáncer que le tuvieron que sacar todo: útero, ovarios, todo. A cambio de hijos, Fly-Li Ilenia tiene a Tanza Varela, a la que fue la niñita de Papi Ricky, a Nadia Barrientos, a varios de Calle 7, a etcétera y etcétera.

-Lo que pasa es que los mánager lo ven sólo como un negocio y yo: sí, con esto vivo, pero no sólo con esto. Soy asesora comunicacional, soy periodista, tengo mi canal web de televisión propio. Entonces, claro, yo los represento pero a la vez los guío, los contengo, ¿cachai?, porque tú sabis que la gente que trabaja en tele es súper insegura, es muy insegura. Porque la gente que somos entrecomillas artistas somos súper emocionales. Necesitai el consejo para sentirte querido para sentirte grande, para sentirte bonito: si tú analizai a la mayoría de los rostros de televisión han pasado por una depresión, no se sienten bien, por lo mismo. Yo también soy artista así que los entiendo.

-¿Artista cómo?

-Yo soy súper creativa. Cuando trabajé en Canal 13 y Chilevisión creé programas. Yo era editora periodística de varios programas. Empecé en Chilevisión: legué a acompañar a una amiga que postulaba a la práctica y finalmente me llamaron a mí porque el productor me vio hablando y le llamé la atención, y me dijo: “Tú, ven”. Mi amiga no me odió porque cachó que yo tengo una personalidad súper atrayente, cachai: yo hablo y la gente me mira.

Fly-Li Ilenia -su nombre significa rabanito y florcina- es árabe, es crespa, es más o menos rubia, es ojerosa, tiene un vestido de colores, tiene cuarenta años, habla fuerte y agudo, gana entre un 15 y 30 por ciento de las apariciones que su gente hace en la tele o en eventos y su gente -ejemplo Tanza, una a la que le va mejor que al resto- puede ganar hasta un palo y algo por aparición. Fly-Li es conocida en el mundillo, pero casi nadie sabe que se llama así: Fly-Li Ilenia. Todos le dicen Mechita, desde que era chica, desde que era así:

-Yo era como una Tanza, si tú lo queris poner así: súper rebelde, muy llevada a mis ideas, siempre expresaba lo que quería, le llevaba siempre la contra a mi mamá. Por ejemplo no sé, si yo no quería llegar a la casa no llegaba. Si quería pololear con alguien y a mi mamá no le gustaba, igual pololeaba, ¿me entendís?. Mi mamá decía blanco, yo decía negro. No me gustaba que mi mamá me pusiera reglas. Desde chica -no sé po- mi mamá me decía que no me parara debajo de la lluvia y yo me paraba debajo de las canaletas del colegio y quedaba toda empapada. Me sacaba la cresta pero no importa: yo hacía lo que yo quería hacer. Me pegaba una palmada, lo típico. La última vez que me pegó una cachetada bien fuerte fue a los 25 años y yo le dije que no po, que yo ya estaba grande y no me tenía que pegar. No me acuerdo específicamente por qué pero me la pegó delante de un pololo. Y yo ahí pasé la plancha más grande y le dije: nunca más, nunca más me tocas. Pero fue porque generalmente yo incitaba a mi mamá. Por eso te digo yo que era como una Tanza chica y por eso, quizás, entiendo tanto a la Tanza y la sé contener. Porque yo también viví al límite.

-¿Es tan cercana la relación mánager-representado?

-En general la gente que trabaja conmigo me dice que yo soy como su segunda mamá porque soy muy maternal. Soy cáncer -signo cáncer- que es el signo más maternal del zodíaco, de hecho. Y, como pasé por un período bastante malo en mi vida porque casi me muero, soy como tiradora para arriba, ¿cachai?, yo atesoro todo. Vivo la vida a full. no desperdicio ningún momento.

-¿Y cómo se concilia agarrarle cariño a alguien con que sea un producto? Porque, por ejemplo, lo que vende de la Tanza es que es chucheta, deslenguada….

-A ver, es que muchos de los que la llevan los programas de televisión yo los conozco. Algunos han trabajado directamente conmigo, a otros los conozco de la vida, de otros fui jefa. Entonces tengo la confianza para decirle: la Tanza es así, te puede dejar plantado, te va a dar los cinco minutos y se va a ir, y eso no significa que yo soy esa persona. Por ejemplo el otro día que se le vieron los churrines la Tanza fue sin autorización mía.

-Más que los churrines.

-Bueno: se le vio el chochó. La invitaron, entonces ella viajó el fin de semana, le ofrecieron esa cuestión a tontas y a locas, y ella dijo: “Ya, bueno” y le pasó lo que pasó.

-¿Cómo te enteraste?

-Porque ella me llama, me cuenta y me dice siempre: “Mecha, sabís que me pasó esto”. Cuando lo vi llamé a los medios que me estaban llamando y dije: “Sí, le pasó. Le pasó un tanzazo. Así como le pasó a la Bolocco y a la Marlen. Le pasó. Lo hizo sin autorización mía, pero ya fue y no va a decir: ´Fue fotochop`”. Lo primero que le dije fue: “No vas a mentir. Tú no vas a mentir. No vas a decir que es fotochop. ¿Es tu chochó?: es tu chochó. ¿Cometiste un error?: cometiste un error. Pero tú no mientas, porque al final te vas a enredar de tal manera que te van a pillar en la mentira”. Al final le trajo ene beneficios porque todos los periodistas la alababan de que rico que ay que dijo la verdad. Aquí se hace que cuando tú cometes un error, lo enfrentas: ¿me entendís?

-¿Qué haces si un representado tuyo es muy jalero o algo así?

-Lo corto. Por ejemplo, la Tanza: yo sé que cualquier rostro se puede fumar un pito. Es un pito, pero no es droga dura. No es cocaína no se está inyectando. Si tú la veís a la Tanza me dicen que está mucho más flaca mucho más linda, tú misma hai escuchado. La alejé de la droga, cachai. La alejé del mundo del carrete, del copete. Y si se lo quiere tomar o lo quiere hacer, yo no tengo que tener idea, piolamente lo tendrá que hacer. Por último que lo hagan piola. Porque, no sé po, si se sabe que toda esa gente que trabaja en la tele se fuma un pito, se sabe, es vox populi.

-Un pito igual es poco decir.

-Bueno. No sé. No puedo decir porque nunca los he visto así jalando ni nada. Pero también uno sabe que dentro del medio existe. Entonces háganlo a puerta cerrada, cachai. Pero por lo menos yo trato de alejarlos de ese mundo porque yo no soy de ese mundo. Con todas las enfermedades que he tenido, es imposible hacerlo.

-¿Qué tiene que tener alguien para querer representarlo?

-Me fijo mucho con la personalidad, las ganas. Tengo harto ojo para eso. Por ejemplo la Nadia Barrientos, la musa del Che Copete, me atrajo uno, porque es argentina. Dos, porque tiene una personalidad bastante fuerte. No la conocen todavía en Chile y creo que puede ser un súper buen personaje. Aparte de que sean atractivos tienen que ser personajes. En la tele hay que pensar que esta persona pueda ser un personaje. De repente llegan niñas muy lindas que no calientan a nadie.

-¿Cómo es la farándula chilena?

-La farándula chilena estuvo ad portas de ser descarnada. Hace años atrás fue demasiado dura -tipo argentina, española- pero estuvo ad portas porque estamos a años luz de ser como ésas por un tema de la línea editorial de los canales que se cuidan harto y que se cuidan, también, de las sanciones que aplica el Consejo.

-¿Pero son los canales o el ser chileno el que hace que sea así?

-Yo creo que el chileno es medio pacato en ese sentido. No se atreve a ciertas cosas: si tú te fijai, un editor periodístico le dice generalmente a los rostros: “No asegures nada. Háblalo todo en condicional: podría, tendría”, Pero me gustó lo que hizo Primer Plano el otro día al llevar a la gitana. Fue bueno, cachai porque la gitana está diciendo: “Oye, esta mina me quitó a Nino. Es mi marido, estuve diez años y me lo quitó”. El chileno como que se cuida mucho de eso.

-Entonces te gustaría que fuera más descarnada…

-Obvio. Yo, como soy frontal, me gustaría que fuera más al grano porque pienso que hay mucho de los rostros de televisión que no se tiene idea. La gente se llevaría una gran sorpresa.

-Está la ilusión de que uno lo sabe todo de ellos pero en realidad es un juego.

-Claro, porque en general los opinólogos opinan pero anda a meterte con ellos: les da terror, terror absoluto. No quieren que se metan en su vida y ¿por qué no me puedo meter en tu vida si tú te estai metiendo en la vida del resto?