Como una medida para combatir y mitigar la sequía, especialmente en las zonas aisladas de la región de Coquimbo, las autoridades locales de la zona enviaron 900 estanques para almacenamiento de agua.

A juicio del intendente regional, Sergio Gahona, “esto es para apoyar el consumo de agua potable fundamentalmente en las zonas rurales de Ovalle y Combarbalá que son las más afectadas. Son recipientes de 200 y 500 litros que permitirán a la gente abastecerse, tendrán estanques nuevos para almacenar agua de manera higiénica”.

Los depósitos salieron desde el frontis de la Intendencia de Coquimbo para ser repartidos en los distintos municipios, ya que fueron ellos quienes hicieron el requerimiento.

“En este caso, cada uno de los estanques tiene un RUT que irán directamente a las personas. Los camiones los entregarán y los alcaldes los distribuirán lo antes posible”, comentó la autoridad.

La inversión total de los estanques de PVC alcanzó los $60 millones, correspondientes a los fondos de emergencia de Onemi y que según el director regional del organismo, Mario Pérez, tienen una vida útil de cinco años.

“Esta ayuda viene a formar parte de otras medidas. Hace unos meses entregamos 230 mil metros kilómetros de tuberías de media pulgada, alcanzando en este periodo de emergencia al millón de metros de tuberías. Una cifra importante para mitigar los efectos de la sequía en las personas”, puntualizó Pérez.