Después del revuelo que causó la divulgación de un homenaje que los pinochetistas planean hacerle al difunto el próximo 10 de junio en el Teatro Caupolicán, donde se exhibirá el documental “Pinochet”, el general en retiro Luis Cortés Villa, ex director de la Fundación Pinochet, salió en defensa del acto.

En declaraciones a radio Cooperativa, “no es necesario enfrentar una película para darnos cuenta de eso (el aporte). Incluso el propio Presidente Aylwin lo ha dicho: él (Pinochet) más que un Presidente fue un estadista. Fue un hombre que la historia lo colocó y él asumió esa responsabilidad”.

Ayer, la abogada de la Corporación de Promoción y Defensa de los Derechos del Pueblo (Codepu), Alejandra Arriaza, llamó a participar de la “funa” que están convocando diversas organizaciones de derechos humanos en contra del acto de homenaje a Augusto Pinochet.

“Llamamos a funar este acto porque no podemos permitir que se siga exaltando la figura de Pinochet y desvirtuando la historia. Pinochet y sus cómplices fueron asesinos y torturadores de miles de personas y de eso no nos vamos a olvidar”, recalcó.

La profesional denunció la campaña que “está gestando la derecha pinochetista, buscando generar un empate mediático y generar condiciones para la total impunidad de los violadores de derechos humanos. Nosotros no vamos a permitir que esto pase desapercibido porque violentan de esa manera la memoria de nuestro pueblo”.

Por otro lado el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) también se manifestó en contra del homenaje demostrando su preocupación “porque sectores en la sociedad chilena directa o indirectamente avalen los crímenes de desaparición forzada, ejecuciones arbitrarias, prisión política y tortura que se cometieron en Chile como parte de una política de represión contra ciudadanos y ciudadanas, debidamente establecidos por los Tribunales de la República y reconocidos por los organismos internacionales de derechos humanos”.

Según la organización “este hecho revela la urgente necesidad de que asumamos como Estado redoblados esfuerzos por facilitar una educación en derechos humanos y promover la memoria histórica sobre nuestro reciente pasado”.

El INDH declaró que Pinochet “representa en Chile y el mundo el quiebre de la democracia y la violación sistemática y generalizada de los derechos humanos de chilenos y chilenas, y manifiesta la necesidad de que los actores institucionales, políticos y la ciudadanía se pronuncien decididamente para desincentivar este tipo de hechos que violentan la dignidad de las víctimas y sus familiares”.