Informe revela error en entrega de información de la DGAC y la Fach en accidente de Juan Fernández

El informe final de la Junta Investigadora de Accidentes Aéreos (JIA) detectó varias fallas sumadas en el procedimiento de vuelo del Casa 212 que se estrelló en septiembre de 2011 en el archipiélago, como la información errónea de las condiciones meteorológicas y la falta de un protocolo que determinara zonas de riesgo, aunque la Fuerza Aérea realiza viajes a la isla desde hace más de 10 años.

Una serie de fallas en el procedimiento de vuelo del Casa 212 que cayó al mar en septiembre pasado en el archipiélago de Juan Fernández reveló el informe final de la Junta Investigadora de Accidentes Aéreos (JIA), según reveló el abogado querellante en este caso, Alfredo Morgado.

El jurista, que tuvo acceso al informe, señaló que en él de determinaron errores humanos cometidos por la tripulación de la nave, dentro de un contexto de falta de información y datos climáticos erróneos para el aterrizare en el aeródromo de la isla.

Por esta razón, Morgado declaró que existe responsabilidad de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) por entregar información equivocada a los tenientes Juan Pablo Mallea y Carolina Fernández, que piloteaban el Casa 212.

“Un elemento nuevo es que lo informado a la tripulación del avión Casa 212 no es concordante con la información que efectivamente se corroboró después por parte de la Dirección Metereológica de Chile.

Eso obviamente pudo motivar a error a la tripulación en la ejecución del vuelvo”, señaló el abogado, agregando que en el documento se detalla que se produjeron “torbellinos, turbulencias y vientos ascendentes y descendentes que hacen colapsar a la nave”.

Morgado además repasó a la Fuerza Aérea de Chile (Fach) por realizar por no tener un protocolo que advirtiera a los pilotos de las zonas de exclusión o de riesgo para volar en el archipiélago, a pesar de volar haca más de una década frecuentemente a la isla.

“También se establecen causas institucionales, ya que se hace referencia a lo que es la falta de comunicación de procedimiento en relación a lo que son alturas mínimas, circuitos a seguir, zonas peligrosas. Eso no estaba publicado, no era un procedimiento vigente”, dijo.

El jurista reconoció que efectivamente hubo una falla humana, pero que éste fue condicionado por la mala información y la falta de procedimiento para volar en esa zona.

Estas son las cinco conclusiones leídas por Morgado del informe final de la JIA:

1. El factor humano por tripulación, vuelo de aeronave a baja altura por motivos indeterminados que se expone a aéreas inestable de vientos.

2. No hay procedimientos publicados para tripulaciones como cartas de aproximación, aterrizaje visual u otro procedimiento que indique altitudes mínimas en zonas restringidas o peligrosas para el vuelo a Robinson Crusoe.

3. No hay servicio de información que entregue a las aeronaves las condiciones meteorológicas en tiempo real, lo que ocurre en pista e inmediaciones del aeródromo.

4. Meteorología para la aeronave es de San Juan Bautista, a 10 kilómetros de la pista por lo que no necesariamente responde a panorama real del aeródromo y alrededores.

5. Las condiciones meteorológicas en el aeródromo de Robinson Crusoe y alrededores con respecto a la intensidad de vientos y células abiertas no concordaba con la información dada a la tripulación para la ejecución del vuelo”.

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