A pesar de que los parlamentarios de ambas coaliciones anunciaron con bombos y platillos un acuerdo para aprobar el presupuesto 2013 sin trabas como fue el año pasado, el gobierno envió ayer a la Cámara un oficio de gobierno inédito en 22 años de democracia.

Firmado por el presidente Piñera, el documento echaba mano al famoso veto presidencial, cuestionando cinco puntos del presupuesto aprobado por ambas cámaras.

“Además de contravenir la Constitución Política, dichas normas resultan contrarias al sano y racional manejo del presupuesto nacional”, señala el documento firmado por el empresario que habla incluso de “especial gravedad” los artículos cuestionados, según publica hoy La Tercera.

Pero el detalle de los cuestionamientos de parte de Miguel Juan Sebastián dan algunas luces de por dónde va el agua al molino: uno de los puntos cuestionados en el Presupuesto 2013 es la propuesta de diputados socialistas del Biobío, de ampliar los planes de empleo en la Octava Región.

Además, el empresario propuso acabar con el pago de aguinaldos para dichos trabajos de emergencia en las regiones del Biobío y de Valparaíso.

Estas medidas se encuentran dentro del presupuesto del ministerio del Trabajo encabezado por Evelyn Matthei, quien durante la negociación del mismo tuvo un día de furia en La Moneda donde dijo que le daba asco cómo se hacía política en la oposición.

Incluso recibieron el respaldo de parlamentarios de la UDI y RN, como Víctor Pérez y Francisco Chahuán.

Otro de los puntos cuestionado por el veto presidencial es el pago de beneficios para ex trabajadores de la ex empresa Carbonífera Schwager, así como algunas de las condicionantes del plan de desarrollo de Arauco del ministerio de Interior.

Así mismo, el empresario cuestionó la forma en que estaba escrita una partida del Mineduc sobre la compra de inmuebles.