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Mundo

14 de Marzo de 2013

¿Por qué el internet es el mayor enemigo de la religión organizada?

Vía Pijamasurf.com El Internet ha cambiado radicalmente las vidas de millones de personas, pero podría generar una nueva revolución en un ámbito que pocos hubieran previsto hace unos años: la religión. Y es que las religiones organizadas están enfrentándose a nuevos paradigmas de socialización e intercambio de información que supone severas pruebas para las estructuras […]

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Vía Pijamasurf.com

El Internet ha cambiado radicalmente las vidas de millones de personas, pero podría generar una nueva revolución en un ámbito que pocos hubieran previsto hace unos años: la religión. Y es que las religiones organizadas están enfrentándose a nuevos paradigmas de socialización e intercambio de información que supone severas pruebas para las estructuras tradicionales en las que se basan visiones de mundo que aún tienen vigencia en amplios espectros demográficos, pero que decaen más rápido que las acciones de una compañía fabricante de faxes.

Aunque pioneras en “diseminar la palabra” durante siglos, las iglesias católicas, cristianas, protestantes, mormonas y de otras tradiciones abrahámicas están adoptando estrategias basadas en el marketing digital y la publicidad masiva para integrarse a la era digital, con resultados diversos, sumamente absurdos y en ocasiones francamente cómicos. Desde sitios para compartir videos cristianos como GodTube hasta los irreverentes sermones del sacerdote hipster Mark Driscoll, la religión organizada ve en el branding y la segmentación de mercados una oportunidad para acceder a públicos cada vez menos religiosos, como los jóvenes —pero el hecho de que no sean religiosos no quiere decir que no sean espirituales.

Con todo, las religiones del libro tienen mayores enemigos que el astrofísico y meme extraordinaire Neil deGrasse o el recientemente fallecido ateísta superestrella Christopher Hitchens: su majestad, el Internet.

Y es que considerando que el ateísmo —o la distancia explícita con las religiones— es ya la tercera creencia a nivel demográfico en el mundo, no sorprende que el Internet ponga a disposición de más personas los aspectos positivos y negativos de todas las creencias, formando públicos que están educándose en cuestionar la naturaleza de la información que reciben a cada momento. Es en parte por esto que un estudio del Pew Research Center mostró hace poco que los ateos y agnósticos saben más de las religiones cristiana y judía que los mismos practicantes.

Esto se explica también porque las religiones históricamente han basado su poder en limitar el acceso a la información, erigiendo interpretaciones oficiales y textos sagrados en dogmas incuestionables y satanizando las perspectivas que, como la científica o la de los evangelios apócrifos, plantean visiones de mundo contrapuestas a las de la fe (no sin crear a su vez fanáticos de la ciencia con una tormentosa relación con el aspecto espiritual de la existencia).

El acceso a Internet, al democratizar el acceso a la información para una cantidad cada vez mayor de personas, vuelve obsoletas las explicaciones tradicionales en términos de comprensión del universo físico y poniendo en jaque las limitantes oficiales para que creyentes de distintas religiones se relacionen sentimentalmente con miembros de otra religión.

Pero, ¿cómo ha hecho el Internet (una tecnología nueva) para, en términos mercantiles, restarle participación de mercado a religiones milenarias? Aquí algunos ejemplos:

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#enemigo#internet#Religión

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