Por Cronica.com.ar

El calvario lo sufrieron durante una década un cuarteto de hermanas que eran obligadas por su padre a tener relaciones sexuales con él. El abyecto sujeto de 60 años amenazaba a las chicas con un machete y una escopeta que tenía debajo de su cama.

La denuncia llegó desde una ciudad al sur de la provincia. Una chica de 16 años llegó hasta la comisaría y comenzó con su terrible relato. “Mi papá me viola a mí y a mis tres hermanas, tiene un hijo con cada una”, dijo.

La historia, según publica el portal elliberal.com, conmocionó a los policías y los obligó a llamar de inmediato al juez de turno, Ramón Tarchini para pedir instrucciones. La adolescente relató que es hija de un hombre de casi 60 años, tiene cuatro hermanos varones, y tres hermanas mujeres, además en la casa viven cuatro chicos, todos fruto de relaciones incestuosas entre el padre y las mujeres.

Todos reciben maltratos, dos hermanos ya se fueron del hogar, al igual que una de las chicas. Las edades oscilan entre los 14 y los 23 años, hace más de 10 años que son huérfanos de madre y quedaron a merced del acusado.

Laura estuvo en los Tribunales de la provincia, dos psicólogos la entrevistaron en Cámara Gesell, tras el vidrio la fiscal María Eugenia Carabajal y el magistrado no daban crédito a sus oídos.

El hombre había abusado de sus cuatro hijas durante casi 10 años, había construido una estructura de terror en su casa. Golpeaba a sus hijos y a sus hijos/nietos, ejercía su patriarcado con mano dura.

Según la denuncia, dormía con sus cuatro hijas en la misma habitación, debajo del colchón de su cama tenía una escopeta y un machete con el que amenazaba constantemente a sus víctimas. Había armado una especie de “harem del incesto” y, según el relato de Laura, por las noches elegía a cuál de sus hijas sometería sexualmente.