Via Husmeandoporlared.com

Durante la Primera Guerra Mundial, Francia construyó una réplica de París, con sus Campos Elíseos o su Arco del Triunfo, para tratar de engañar a los bombarderos alemanes que frecuentemente la sobrevolaban durante la noche.

Durante los años 1917 y 1918 las autoridades francesas construyeron en secreto un París falso en la periferia norte de la ciudad, para que los bombarderos alemanes descargaran sobre él sus bombas en vez de hacerlo sobre el París autentico. La réplica incluso llegó a contar con un falso tren en movimiento.

Para dar vida a este falso y deshabitado París se contrató el ingeniero Fernand Jacopozzi, el italiano que sería recordado más tarde por iluminar la Torre Eiffel.

Según una investigación de Le Figaro, haciéndose eco de un periódico francés llamado L’Illustration, publicado por ultima vez en 1944, se revela cómo se usaron luces de diferentes colores (blancas, amarillas y rojas) además de hornos en funcionamiento para imitar el resplandor de casas, talleres y fábricas después del anochecer.

Los bombarderos alemanes, conocidos como Gothas, tenían una preferencia especial por bombardeo nocturno. La intensidad de la iluminación del falso París fue clave, si era demasiado intensa despertaría las sospechas del enemigo. Las réplicas de edificios y monumentos fueron construidos en madera y pintados, se utilizaron tejidos translúcidos para simular los sucios techos de cristal de las fábricas. Tanto el tren en movimiento como los coches, hechos de madera, tenían proyectores que los iluminaban, como si tuvieran ventanas.

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